Pediatría social

Blog de la Sociedad Española de Pediatría Social

Daños colaterales: los niños como víctimas de la violencia doméstica

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No se trata de escribir a golpe de “Dia Internacional” de lo que sea, pero a lo largo de estos últimos meses compruebo que hemos hecho referencia a varios: las enfermedades raras, los derechos del niño, etc. En esta ocasión es la violencia que se llama de “género” por el interés en la visualización del componente machista y que avalan las 43 mujeres muertas en España en lo que va de 2009. Personalmente prefiero referirme a violencia doméstica o familiar porque es en el ámbito del domicilio, del hogar, donde tiene lugar predominantemente. Es una violencia en el ámbito de la intimidad, que no se manifiesta luego delante de testigos o en la calle.
Mejor dicho, sólo se manifiesta delante de unos testigos concretos que, por su situación , se convierten a su vez en víctimas de violencia observada: los hijos de la familia.
La noticia que aparece en los medios es:

800.000 niños conviven con la violencia de género protagonizada por sus progenitores

La organización Save The Children alerta sobre la falta de protección pública para los hijos de las mujeres que son o han sido víctimas de maltrato, dado que apenas el 4% de ellos recibe «atención especializada». Según sus datos, un menor de cada diez esta siendo testigo de violencia. Doscientos mil de ellos son hijos de mujeres con órdenes de protección.

Save the Children es una organización no gubernamental que cuenta con el apoyo de personalidades conocidas como Alan Rickman (actor en las películas de Harry Potter ), Victoria Beckham, Hugh Laurie (Dr. House), Keira Knightley ( de “Piratas del Caribe”), George Clooney o la Reina Noor de Jordania.

La realidad es que estos menores no están siendo considerados víctimas directas. Aunque los protocolos de los juzgados y de los servicios Sociales incluyen la puesta en marcha de actuaciones de protección a los niños que conviven en familias en las que se produce o denuncia violencia familiar, la mayor parte no reciben atención.
Las víctimas de violencia observada pueden padecer alteraciones físicas, emocionales y de conducta, tales como trastornos del sueño, agresividad o depresión.

Los diagnósticos pueden codificarse con el CIE-9-MC vigente como “Divorcio y ruptura familiar”, (V 61.0), Síndrome de estrés posttraumático (308.3) o con los que correspondan a la sintomatología presentada.

En nuestro medio hemos cursado instrucciones a los servicios de urgencias y Centros de Atención Primaria de que todos los hijos de mujeres asistidos por casos de violencia sean referidos a nuestra consulta, cosa que, de momento, no está sucediendo.

X. Allué (Editor)

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Written by pedsocial

25 noviembre 2009 a 10:32

Publicado en 1

6 comentarios

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  1. Como escribiera Goytisolo en ‘Duelo en el paraíso’:

    “LOS NIÑOS PAGAN SIEMPRE”

    Véase un caso estremecedor, que nos vuelve a recordar a MEDEA:

    El artículo corresponde a ‘EL MUNDO’ del domingo 22 de noviembre.

    Triple infanticidio, ante las cámaras

    Rosas blancas en memoria de Melissa, Madison y Alfredo. | ‘L’Orient-Le Jour

    MÓNICA G. PRIETO desde Beirut

    22 de noviembre de 2009.- A ojos de sus vecinos, Grace Jalkh era una esposa modelo, una profesional competente, una mujer económicamente solvente y madre ejemplar de tres hermosas niñas. Nadie en Bhersal, localidad enclavada en la región del Metn –la montaña cristiana libanesa- podía sospechar que esta fisioterapeuta de 40 años tuviese problemas en su matrimonio. Mucho menos que sus demonios le llevaran a espolvorear veneno para ratas sobre las frutas recién cortadas que ofreció en la noche del miércoles a sus hijas, Melisa, de 13 años, Madison, de 10 y Alfredo, de 7, antes de suicidarse ingiriéndolas por sí misma para causar el máximo dolor de su marido, cuyas ausencias le obsesionaban.

    Esta es la historia de un crimen que ha conmocionado a la sociedad libanesa. Grace se aseguró de que su esposo, Paul Jalkh, viviese para siempre con la culpabilidad del crimen que ella misma cometió. Para ello dejó una confesión en forma de cinta de vídeo, hoy en manos de la Policía, en la que según han confiado fuentes de la investigación al diario online NowLebanon la mujer admitía que se disponía a cometer el triple crimen y su suicidio “porque su marido ha estado trabajando fuera durante 10 años para ayudar a su familia y no podía aguantarlo más”. Según otros medios, en la cinta no sólo explicaba sus razones, sino que también grabó los tres homicidios y su propio suicidio para martirio de su esposo.

    Paul Jalkh es un hombre próspero que trabaja desde hace una década en el Golfo como instructor de jinetes, si bien dispone en el país del Cedro de su propio club ecuestre. La pareja estaba, a ojos de sus vecinos, bien avenida, si bien L’Orient Le Jour afirma en su edición del sábado que en el vídeo que Grace dejó figuraba la grabación de una violenta discusión de pareja. Otros medios locales apuntaban el sábado a la posibilidad de que Grace temiese que su esposo le estuviese engañando, lo que podría haber motivado el asesinato múltiple.

    Según el Daily Star, Grace habría hecho coincidir el triple crimen y su propio suicidio con el regreso de su marido de viaje, para obligarle a ver con sus propios ojos las consecuencias de su enajenación. Fuentes de la investigación explicaron al citado diario que, en la cinta grabada antes del envenenamiento, Grace le decía a su marido: “Quiero prohibirte ver a tus hijas, vengas o no vengas al Líbano”. La única forma que Grace encontró para conseguirlo fue quitarles la vida.

    Los hechos habrían ocurrido en la noche del miércoles al jueves, después de que la pareja interrumpiese súbitamente una conversación telefónica. Tras ese diálogo, Paul fue incapaz de volver a contactar con su familia. Al día siguiente regresó al Líbano, probablemente con la sospecha de que algo iba mal, para hallar los cadáveres de las cuatro mujeres de su vida sobre una misma cama. Cuencos con restos de ensalada de fruta, el postre de aquella noche, yacían en la habitación.

    Especulaciones

    El contenido de la cinta dio fin a las especulaciones iniciales sobre el macabro hallazgo de los cadáveres de las cuatro féminas en la noche del jueves. En un principio, hubo quien atribuyó las muertes a la contaminación por pesticidas de las frutas y verduras que se consumen en el Líbano, consecuencia del continuo vacío de poder derivado de las crisis políticas y de la falta de escrúpulos –o conocimiento- de algunos agricultores locales. La cinta de vídeo dio un completo al caso para martirio de los vecinos, incapaces de intuido un posible crimen tras el comportamiento de Grace.

    “Hay rumores de que la poseyó el diablo, o de que se volvió loca”, decía un vecino. “Una cosa es matarse uno mismo, pero ¿asesinar a tus hijos? ¿Y encima, grabarlo en vídeo?”, se interrogaba. “Tenían una situación [económica] buena, disponían de un bonito edificio donde vivía toda la familia, incluidos los abuelos. El abuelo murió el año pasado, pero ambos padres siempre habían sido muy cariñosos con las niñas”, explicaba otro habitante de Bershal, un reducto cristiano, a NowLebanon. En declaraciones a L’Orient Le Jour, una vecina destacaba que Grace “no pasaba desapercibida por la unión que mantenía con sus hijas, a quienes cuidaba hasta el mínimo detalle. Les consagraba los fines de semana y velaba por sus estudios. Les confeccionaba mil y una cosas para diferentes ocasiones. Era una mujer creyente y practicante. No entiendo qué ha pasado”.

    Una amiga de la infancia de Grace explicaba cómo en septiembre la vio por última vez con motivo de una boda. “Bailaba y bromeaba sin parar”, explicaba Mona Bukaram al mismo diario online, descartando así cualquier signo de depresión. “Todo el mundo se pregunta qué le paso. ¿Por qué motivo sufría hasta llegar a ese punto?”.

    Miguel A. Diego

    26 noviembre 2009 at 9:18

    • Esos no son daños colaterales. Son daños directos, lamentablemente frecuentes en las asociaciones de homicidio familiar-sucidio.
      Esto tiene mal remedio y difícil prevención.

      pedsocial

      26 noviembre 2009 at 12:22

  2. […] hablamos de este tema el pasado mes de noviembre […]

  3. […] hablamos de este tema el pasado mes de noviembre […]

  4. […] en: 1 — pedsocial @ 20:53 Hace ya un tiempo ( Noviembre 2009) escribimos un post sobre los daños colaterales de la violencia doméstica con referencia a la actividad de la organización Save the Children en este ámbito. Lamentablemente […]

  5. […] lo hemos comentado en otras ocasiones: la violencia machista, la violencia contra las mujeres tiene daños colaterales. Cunado se trata de vilencia doméstica, es decir en el ámbito del hogar familiar, si existen […]


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