Pediatría social

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La constitución española y los niños

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imgresEsta semana se celebra como cada año el día de la Constitución: un festivo para recordar la fecha de la aprobación del texto constitucional  propuesto por las cortes constituyentes democráticas después del final de la dictadura de Franco, el 6 de diciembre de 1978 por referéndum de la nación. Ya va para 36 años.

El texto contiene lo más importante en cuanto a los derechos de los ciudadanos y se acomoda a textos similares de países de nuestro entorno. Tiene notables aciertos y unos cuantos defectos que merecen ser subsanados. No todos los habitantes del estado están de acuerdo con el texto actual y algunos, notablemente algunos partidos políticos, proponen su revisión urgente. Una parte se refieren a la situación en la que la constitución fue redactada y aprobada, bajo la vigilancia de los llamados “poderes fácticos”: los militares y la Iglesia católica. Y también se critica al escasa discusión que tuvo la forma de estado, determinada por el dictador y mantenida por sus partidarios, y ni modificada ni sometida a votación. El uso que se ha dado a la constitución recientemente ha creado fracturas notables en el estado, principalmente en relación con la evolución de las propuestas políticas de Cataluña.

Pero desde aquí no vamos a entrar en eso. Queremos señalar, por ejemplo que los niños, más o menos la quinta parte de la población y los depositarios del futuro, ocupan muy poco en el texto constitucional. Sólo aparecen citados una vez, en el Capítulo Tercero, Artículo 39, apartado 4.  Y eso para decir que se respetarán sus derechos pero, mira por donde, porque esos derechos están protegidos en los tratados internacionales… (4. Los niños gozarán de la protección prevista en los acuerdos internacionales que velan por sus derechos. ) Se podría deducir que, si no fuera porque la ONU, UNICEF, la Unión Europea y la OMS protegen a los niños, los niños no tendrían derechos en España!!

Aparecen como “hijos” en tres ocasiones, pero eso en referencia a los derechos de los padres. Y como “alumnos” sólo aparecen una vez. Lo evidente es que los “padres de la constitución” no se estiraron demasiado. Cierto es que la legislación española contiene un amplio corpus jurídico dedicado a los niños y sus derechos, pero el texto constitucional resulta notablemente pobre.

Hacer, escribir, redactar una constitución no debería ser algo demasiado dificultoso. Google dispone de un programa para hacerlo, Constitute, contando con las 198 constituciones actualmente vigentes y las más de 600 que se conocen, aplicadas en diferentes países a lo largo de la historia. Los “padres de la constitución” no tenían Google en 1979 para ayudarse y sí, en cambio, unos ominosos ojos vigilantes de unos indeseables anclados en los odios del franquismo.

Si en un futuro deseablemente no muy lejano se emprende la tarea de remodelar, reconstruir y volver a redactar el texto constitucional, bueno sería que los derechos de los niños quedasen palpablemente definidos y expresados. Una idea para reflexionar esta efemérides del 6 de diciembre.

X. Allué (Editor)

Written by pedsocial

4 diciembre 2014 a 7:00

5 comentarios

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  1. Felicitats Dr.Allué pel teu article que comparteixo totalment!!

    Jordi Sasot

    6 diciembre 2014 at 16:08

  2. Ha llegado este escrito a mi correo y lo he leído con interés. SI ha de hacerse una reforma constitucional ¿Cual sería la reforma? Parece que el texto avanza en un claro sentido sobre la territorialidad del estado. Hasta donde se me alcanza, no conozco países democráticos que en sus constituciones contemplen el derecho de autodeterminación, con la notoria y muy comprensible excepción de la Unión Estatal Serbia-Montenegro (2003-2006), entidad confederal de transición entre la República Federal de Yugoslavia, al término de las guerras de los Balcanes, y soberanía completa de los actuales Estados de Serbia y de Montenegro. Solo dos países contemplan constitucionalmente la secesión: San Cristóbal y Nevis, dos islas antillanas que comparten Estado, y Etiopía (que ya se ha dividido en dos).

    Expones en el texto que la vigilancia de los llamados “poderes fácticos”: los militares sobre todo, veían con gustosos ojos la aparición de 17 autonomías en España. Lo dudo. Obviamente el estado de las autonomías se impuso como una salida que calmara las ansias de autogobierno de algunas comunidades. En ningún modo Franco era partidario de tal reforma en la administración territorial. No lo creo.

    Ignoro cual es el alcance de “reforma” constitucional que al parecer sería tan “positiva”. Muchas veces se expone la tesis de la “reforma” constitucional sin nombrar exactamente qué se propone…¿Blindar la lengua? ¿Impedir la salida de dinero de diversos territorios hacia los menos favorecidos? ¿Federalismo “asimétrico”? Probablemente hablamos de aquella reforma que como los países comentados previamente, reconociera el derecho de los territorios a poder secesionarse del resto del país si así lo quieren sin problemas. No sé exactamente, puede parecer que soy “malpensado” pero la indefinición obliga a la conjetura.

    Sin embargo, salvo las exóticas menciones a las que me he referido, normalmente, en los países de corte liberal e ilustrado, el territorio político es superlativamente público. Todo es de todos sin que nada sea de nadie en particular. Madrid es tan mía como de los madrileños. O tan poco. Es un proindiviso, no una sociedad anónima o un contrato entre partes, entre pueblos. Uno se puede marchar de ese territorio, pero no cabe, mientras se respeten derechos y libertades, decir que “yo me voy con lo mío”, porque no hay nada que sea mío antes de lo que es de todos. Es el trasfondo que hace inteligible el lema exacto de la revolución francesa: Unité, indivisibilité de la République, Liberté, Égalité, Fraternité. Cuando un grupo amenaza con “marcharse con lo suyo” porque no le gusta lo que se decide, se pervierte la mejor política, el espacio común y la democracia. La justicia y las razones se sustituyen por las coacciones y la fuerza.

    La mejor forma de respetar los derechos de los niños es respetar los valores constitucionales y la solidaridad interterritorial. Pocos derechos se tienen cuando el PIB de un país disminuye en un porcentaje indadmisible que puede condenar irresponsablemente al hambre y a la miseria a cientos de miles de niños y cortando flujos económicos y lazos familiares y afectivos instalando nuevas fronteras y aranceles a lo largo de una península que ya ha sufrido demasiado durante demasiado tiempo. Durante el proceso constituyente de 1978 se hizo un notable esfuerzo de reconciliación que iba mucho más allá de “ojos vigilantes de unos indeseables anclados en los odios del franquismo”. Al revés, las ganas de acuerdo, la voluntad de sacar un nuevo país adelante en pos de un futuro mejor para todos era palpable, a todas luces evidente. O al menos eso me parece a mi. O, quizás, debido a mi optimismo, eso he querido creer, y en esos valores de concordia y solidaridad democrática intento educar a mis hijos, esos que el día de mañana serán hombres de provecho, y que se merecen, efectivamente, la protección de todos.

    Una abraçada.

    Daniel Martín

    8 diciembre 2014 at 10:32

    • Respuesta a “La constitución española y los niños”

      Éste blog no está acostumbrado a recibir comentarios que sean más extensos que la propia entrada. Es una novedad y la saludamos.

      Aunque en el texto de la entrada señalamos “…desde aquí no vamos a entrar en eso…” refiriéndonos a los aciertos y defectos que tiene el texto desde un punto de vista político general, sí que vamos a ofrecer una respuesta al comentario de Daniel Martín.
      Que el texto constitucional fue vigilado, modificado, alterado y recompuesto por parte de los militares franquistas es un hecho históricamente constatado y relatado por los redactores (los “padres”) de la Constitución. Y que no les gustaba nada llevó a luctuosos acontecimientos un 23 de febrero.

      No estamos muy seguros de a partir de que punto “Parece que el texto avanza en un claro sentido sobre la territorialidad del estado”. No identificamos ninguna referencia “territorial”, aparte del uso que ha dado el gobierno del estado a la actual situación en Cataluña. Quienes públicamente han anunciado propuestas de modificación del texto constitucional han sido partidos políticos de ámbito estatal, notablemente el Partido Socialista. Que las constituciones no incluyan el derecho a la autodeterminación de los pueblos o naciones que componen un estado es, más o menos, una obviedad. Lo que, aparentemente, no ha impedido varias docenas de declaraciones de independencia en el mundo.

      El resto de la aportación parece un alegato contra las posibles independencias de unos u otros, respetable, pero que poco aporta al tema de los derechos de los niños.

      Tampoco se si “…La mejor forma de respetar los derechos de los niños es respetar los valores constitucionales y la solidaridad interterritorial.” Seguro que hay otras y, me atrevería a indicar, mejores. En cualquier caso, una forma buena sería que los derechos de los niños quedasen claramente especificados en un texto como la Constitución que habla principalmente de derechos, y no sólo hacer una referencia a los reconocidos derechos internacionales.

      XA

      Xallue

      9 diciembre 2014 at 10:36

  3. Gracias por sus educadas palabras. El texto constitucional fue fruto de un consenso donde intervinieron muchos y donde se escuchó la opinión de más, también de los militares; lo que no la invalida (es más, creo que la enriquece). Que el texto constitucional fuera “modificado, alterado y recompuesto” (!!!!) por parte de los militares franquistas no es una realidad histórica evidente. Para comprender bien lo que supuso el denodado esfuerzo, especialmente por el General Gutiérrez Mellado para que se produjera la definitiva erradicación del secular intervencionismo castrense que existía durante la dictadura, la normalización de las relaciones de la institución militar con el resto de las administraciones públicas, le recomiendo (perdón por el atrevimiento) el libro de Puell De La Villa “La Transicion Militar”. En resumen creo que la idea de mejorar aún más (los apartados 2 y 3 hablan de derechos de los niños –“hijos”- en varios aspectos muy avanzados para la época) los aspectos concernientes a la protección de la infancia en la CE es una idea HERMOSA que quizás pierde fuerza al menoscabar el valor de la CE. Buscar tres pies al gato es fácil, pero no debemos echar por tierra una transición que permitió un antes y un después, basándose en aspectos, en mi humilde opinión, parciales y manipulados últimamente por bastantes intereses que buscan el enfrentamiento en vez de la concordia. Perdón por mi intromisión, y le agradezco su gentil respuesta. Un abrazo muy fuerte.

    Daniel Martín

    9 diciembre 2014 at 14:28

  4. […] los menores deben ser objeto de una protección especial, aunque como ya hemos comentado en otra ocasión no aparezca contemplado en la Constitución Española, es un esfuerzo colectivo y una […]


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