Pediatría social

Blog de la Sociedad Española de Pediatría Social

Toxicomanías maternas

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bad habitsEl texto que sigue ya se publicó en otro sitio, hace más de una década, pero conserva su actualidad.

Algunos problemas sociales y mentales de los niños tienen su origen en situaciones sociales de la madre durante la gestación. Las toxicomanías han sido incluidas entra la patología psiquiátrica aunque es posible que existan factores genéticos predisponentes y que, en muchos casos, se trate de comportamientos o conductas sociales normales que sólo sus consecuencias les hacen socialmente inaceptables.

Las toxicomanías pueden tener efectos directos sobre el embrión y el feto, efectos que se manifiestan en el período neonatal y también efectos a largo plazo.

Tabaco. El consumo de tabaco por parte de la mujer embarazada se asocia a bajo peso natal para una edad gestacional dada y a un incremento de la mortalidad perinatal de forma inespecífica. Asimismo se asocia a hipogalactia que conduce al rápido abandono de la lactancia materna. Igualmente parece existir una asociación de la muerte súbita e inesperada del lactante con madres fumadoras. El mecanismo de estas asociaciones no se conoce con exactitud aunque se relaciona con el efecto de la nicotina del tabaco.

En edades posteriores el hábito tabáquico se relaciona con un incremento de la incidencia de problemas respiratorios recurrentes como las infecciones respiratorias, las alergias y el asma infantil. La asociación de estos problemas comunes y el hábito tabáquico también se han relacionado con una mayor riesgo de enfermedad cardiovascular y cáncer de pulmón en la descendencia al alcanzar la edad adulta.

Los trastornos de comportamiento se producen con mayor frecuencia entre los hijos de fumadoras. Igualmente puede decirse que los hijos de madres fumadoras tienen más probabilidades de iniciarse en el hábito de fumar y a edades más tempranas.

Alcohol. El consumo de alcohol en cantidades elevadas durante la gestación es el factor causal del síndrome de alcohol fetal, una asociación de retraso mental, retraso del crecimiento, anomalías faciales y defectos cardíacos septales, y también con un infrecuente trastorno neurológico denominado desproporción muscular congénita de tipo de fibra (CMFTD) que cursa con hipotonía y retraso del desarrollo motriz.

La relación entre la cantidad de alcohol ingerido y la severidad de los síntomas no es directa y el mecanismo causal puede estar condicionado por el propio alcohol, por alguno de sus metabolitos o por alteraciones en la transferencia placentaria de algunos nutrientes esenciales, entre ellos el zinc.

Los casos en los que la sintomatología no es tan evidente se califican de efecto del alcohol fetal.

En la infancia, el alcoholismo materno es determinante de problemas en la atención al niño, asociándose a accidentes, negligencia y malos tratos, déficit de atención con hiperactividad y otros problemas de conducta.

Los hijos de madres alcohólicas tienen un mayor riesgo de padecer toxicomanías, especialmente alcoholismo en la adolescencia tardía y en la edad adulta.

Otras drogas. Los efectos del consumo de drogas ilegales o de fármacos psicotrópicos durante el embarazo pueden ser diferentes según el tipo de tóxico. Sin embargo, es muy frecuente que el consumo incluya varias substancias y que los efectos farmacológicos específicos queden solapados y sean difíciles de deslindar.

Los opiáceos causan síndrome de abstinencia, bajo peso natal y prematuridad. Su empleo por vía intravenosa se asocia además a enfermedades de transmisión hematógena, significativamente la hepatitis B, la C y las infecciones por VIH.

El síndrome de abstinencia neonatal se presenta en dos tercios de los hijos de madres heroinómanas y comienza en las primeras 24-48 horas con temblores, irritabilidad, hiperactividad, agitación, trastornos del sueño, e incluso convulsiones. En cambio parece ser que el efecto estimulador de la heroína sobre los sistemas enzimáticos disminuye la incidencia de enfermedad de la membrana hialina en los prematuros y de la hiperbilirrubinemia neonatal.

El consumo de cocaína base, generalmente fumada, lo que se conoce como “crack”, produce un devastador cuadro de deterioro neurológico grave y síndrome convulsivo que se va haciendo evidente a medida que los bebés crecen. Afortunadamente su consumo en España es escaso.

La cocaína inhalada se asocia a malformaciones fetales como microcefalia, retraso del crecimiento intrauterino y asfixia neonatal, así como retrasos del desarrollo y mentales que se manifiestan con el crecimiento.

Unas y otras drogas se asocian con una mayor incidencia de problemas de negligencia durante la infancia, con la muerte súbita del lactante y con una incidencia más elevada del inicio precoz del uso de substancia tóxicas en la adolescencia.

Tratamiento.

El tratamiento de las toxicomanías y sus efectos en el niño es complejo. El manejo terapéutico del niño deberá ceñirse a los cuadros específicos que presente y prolongarse con medidas de soporte, educación especial y programas de protección para niños en riesgo que requerirán la oportuna referencia.

Hay que notar que la manifestación de problemas en el niño debidos a una toxicomanía puede ser una oportunidad única para incluir a la madre en un programa de tratamiento y aprovechar las responsabilidades que incluyen la maternidad para obtener el necesario acuerdo con la madre para iniciar una programa efectivo.

No se debe actuar de forma represiva o emitir juicios de valor sobre los hábitos de la madre. Antes bien se debe adoptar una actitud comprensiva a la que no tiene porqué faltar la necesaria firmeza en lo que respecta a la defensa de los intereses y la salud del niño.

Es necesario recabar todos los recursos disponibles en la comunidad en cuanto a asistencia, soporte y control de la toxicomanía de la madre. Los servicios sociales de atención a la infancia deben participar activamente y en los casos que se indique tomar las medidas jurídicas de custodia y protección que puedan precisarse.

Se debe informar debidamente a los padres y a la familia ampliada de los riesgos a medio y largo plazo que la toxicomanía puede representar para el niño y establecer las medidas de guía anticipadora de los problemas que vayan a plantearse a lo largo de la infancia.

X. Allué (Editor)

Written by pedsocial

25 abril 2016 a 7:00

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