Pediatría social

Blog de la Sociedad Española de Pediatría Social

Buscar resultados

No a la guerra

leave a comment »

OMRAnApenas un par de semanas de que el presidente de nuestra sociedad firmase un contundente alegato contra la guerra, publicado en este blog, el Ejército de Tierra español tiene la ocurrencia de citar a Camilo J Cela, en una etapa suya de literatura grabancera, en la red social Twitter promoviendo la guerra. Para arreglarlo y ante la avalancha de críticas desde todos los espacios, se limita a musitar una excusa lamentando haber herido “sensibilidades”. Que la defensa de un estado puede recaer en la proximidad de imbéciles psicópatas como el autor del “twit”, queda por fuera de sensibilidades. Probablemente también queda fuera de la inteligencia, la denostada realidad que el destinatario del texto de Cela, un inválido necrófilo de cortas luces, consideraba merecedora de la muerte.

Que la responsabilidad de la comunicación de organismos de la administración del estado como es el departamento de Defensa tiene una lectura política es indudable. Que esto suceda mientras llevamos meses con un gobierno en funciones por la incapacidad de unos y otros, no limita las responsabilidades. Claro que si se tiene en cuenta que el titular del ministerio es un conocido fabricante de armas y que el anterior jefe del estado se iba de safari pagado por un traficante de armas sirio, le lleva a uno a preguntarse donde han confundido la defensa con la guerra. Cierto que, dijera lo que dijera Clausewitz, me quedo con la cita de Clemeceau de que la guerra es algo demasiado serio para dejarlo en manos de militares. Si ya resultó malo en Trafalgar, Cavite o Annual,  aún peor debe ser dejarlo en manos de traficantes.

La imagen que ilustra esta entrada de blog ha impactado todos los medios gráficos este fin de semana, como lo que hace la guerra, en esta ocasión en Siria, pero no distante de otras publicadas anteriormente aquí. Ya sean de Gaza, en la propia Siria, VietNam, o Barcelona 1938, las imágenes de la guerra y los niños se explican solas.

Hasta hace un siglo, algunos militares podían argumentar que, en las guerras, ellos ponían los muertos. Pero a estas alturas de la historia es más que evidente que los muertos son la gente: en Guernika, en Dresde, en Hiroshima o en Alepo. Los que matan ya sabemos quienes son.

Que los daños de los conflictos bélicos se alargan mucha más allá que el final de las hostilidades es también una evidencia. Las víctimas como Omran llevaran consigo toda la vida la tristeza de la guerra. Y nosotros la tristeza de no haber hecho lo suficiente para evitarlo.

X. Allué (Editor)

 

Anuncios

Written by pedsocial

22 agosto 2016 at 6:10

Contar los muertos en la guerra

leave a comment »

TerrorismPor lo menos dos estados europeos han dicho que se encuentran en “estado de guerra” como consecuencia de los recientes atentados ocurridos en capitales como París y Bruselas. Otros países no lo dicen pero, si se tiene en cuenta sus situaciones, es evidente que están en guerra: Siria, Iraq, varios estados africanos… Y también se oyen voces de que lo que ocurre es la Tercera Guerra Mundial por la diversidad de incidentes violentos en países e incluso continentes distintos. El modelo de guerra se considera que no es “convencional” por cuanto no hay frentes establecidos ni ejércitos enfrentándose, ni la realidad se aproxima a las descripciones clásicas de Carl von Clausewitz (1874), el teórico de la guerra más comúnmente citado. En lo que llevamos de siglo los conflictos armados no han cesado. Más de 30 llevan años de actividad. Por lo menos cinco causaron más de 10.000 muertos cada uno el pasado año (las guerras de Iraq, Afghanistan, Siria y los conflictos de Boko Haram en Africa y la guerra de la droga en Mexico). Todos  sumados más de 165.000 muertos en 2015.

Pero lo que tiene a todos, medios de comunicación y gobernantes, preocupados son las muertes próximas, las que causa el terrorismo y, más concretamente, el terrorismo llamado islámico o jihadista. Los ataques protagonizados por radicales de origen islámico no han comenzado ahora, aunque se hayan incrementado. Hasta el año 2000 se registraron unos 40 ataques. En lo que va de siglo ya van 503, de los cuales 121 tuvieron lugar el año pasado. En lo que va de año, el 2016, llevamos 26, que han causado aproximadamente 612 muertos, veinte veces más que las 31 víctimas de los atentados de Bruselas del mes de marzo. Lo que pasa es que suceden en otros sitios, lejos de Europa: Pakistan, Costa de Marfil, Estambul, BurkinaFaso…y eso no le importa a nadie.

La respuesta en las sociedades occidentales no es ni ordenada ni racional. Los gobiernos sitúan el origen de la violencia en los países actualmente en guerra y lo más inmediato parece ser contribuir a esas guerras con armamento del llamado convencional: bombas, tanques y aviones. Y en el ámbito de la defensa doméstica incrementar la vigilancia, los controles y las limitaciones a la libertad. Unas y otras medidas son reactivas, mal proporcionadas y mal orientadas. Eso lo reconocen todos los expertos en defensa y, a pesar de ello, son las que se arbitran.

Desde este blog nos hemos ocupado brevemente en indicar cómo se puede explicar el terrorismo a los niños. Pero eso sólo vamos a poder hacerlo si somos capaces de explicárnoslo a nosotros mismos. Para ello es preciso tener información, procesarla y digerirla, crearnos un criterio y organizarnos una explicación a nosotros mismos. Pero además debemos procurar influir en nuestros gobernantes para que se acerquen a soluciones viables y eficaces. Y eso, que es crear opinión pública, no es una responsabilidad que adoptemos con facilidad. No podemos esperar a que cuando haya que votar, hacerlo por opciones más o menos pacifistas. Ya no hay tiempo ni podemos esperar. Además, la promoción de la paz y el ejercicio adecuado de la defensa no es patrimonio de los pacifistas; nos incumbe a todos y a todos los gobernantes de todos los colores y facciones.

Esto es una llamada a la conciencia de todos porque nos lo debemos a nsotros mismos, pero y sobre todo, se lo debemos a los niños; a todos los niños, los nuestros y los de los otros que están muriendo por esos mundos de Dios–o no de Dios–junto a sus padres y hermanos. No se va a parar solo. Tenemos que pararlo entre todos.

Se aceptan sugerencias e iniciativas.

X. Allué (editor)

Written by pedsocial

31 marzo 2016 at 7:00

Publicado en 1

Tagged with , ,

UNICEF hace una llamada- Paremos la guerra en Siria

leave a comment »

M-3356-6982449-Siria_evitemos_una_generacion_perdidaHace ya tres años comenzó el horror para millones de niños Sirios a consecuencia del conflicto armado.
Desde el primer día el equipo de expertos de UNICEF ha estado trabajando en la zona para salvar sus vidas. Sólo en 2013 hemos conseguido dar acceso a agua potable a 10 millones de personas. También hemos vacunado a más de 6 millones de niños contra el sarampión evitando epidemias dentro de Siria y en los campos de refugiados, entre otras cosas.
Pero tres años después, los niños sirios siguen sufriendo una violencia indiscriminada y atroz. Siguen viendo bombardeos a sus casas, escuelas y hospitales. Su mundo sigue siendo destruido.
Si este conflicto no acaba ya puede significar la pérdida de toda una generación de niños sirios, con consecuencias devastadoras para el futuro de Siria y de la región.
Hoy varias organizaciones hacemos un llamamiento urgente a personas comprometidas como tú para que juntos alcemos nuestra voz ante la terrible perspectiva de que una generación entera se pierda.
Queremos llamar la atención de todos aquellos que tienen la responsabilidad y la capacidad de acabar con el sufrimiento de la infancia y salvaguardar su futuro. Nuestro objetivo es conseguir un millón de firmas en el mundo antes de que se cumpla el tercer año del conflicto, el próximo 15 de marzo.
Firma ahora esta petición porque:
Los #niñosdeSiria no deben morir.
Los #niñosdeSiria no deben soportar ni un día más de sufrimiento físico y emocional.
Los #niñosdeSiria no pueden pasar más tiempo sin la oportunidad de aprender y sin opciones de futuro.

 

Únete con tu firma a este movimiento global para acabar con el derramamiento de sangre de los #niñosdeSiria y evitar la pérdida de esta generación.

 

Written by pedsocial

26 febrero 2014 at 20:17

Publicado en 1

Tagged with , , ,

Los niños con riesgo V. Las guerras

with 3 comments

Se suele decir que la primera víctima de las guerras es la verdad. El recuento de las víctimas es una de las verdades más distorsionada. Los contendientes se atribuyen las bajas del enemigo y minimizan las propias. Y, a la vez, exageran las víctimas civiles propias para demostrar la maldad de sus oponentes.

Resulta difícil saber lo que sucede o lo que sucedió y los llamados ”expertos” son contribuyentes directos a la confusión, difícilmente exentos de partidismos.

Ni siquiera se ponen de acuerdo en las proporción de víctimas civiles y militares. De forma más o menos convenida se calculaba que en las guerras anteriores al siglo XX el número de muertos en combate, de combatientes, en relación con la población civil venia a ser de 8/1. Y que a partir de la introducción de armas de destrucción mas potentes y el bombardeo indiscriminado de pueblos y ciudades, paradigmáticamente iniciado con el bombardeo de Guernika durante la Guerra civil española, la proporción se fue invirtiendo hasta ser equiparable o hasta de 1/3, tres civiles por cada baja en combate.

Según un articulo de A. Roberts, investigador de la Universidad de Oxford, publicado en Survival (2010, 52:115-136) las víctimas pueden incluir:

  1. Los muertos por el efecto directo de la guerra
  2. Los heridos por el efecto directo de la guerra
  3. Los que mueren durante o después del conflicto por efectos indirectos como enfermedad, malnutrición o desordenes varios
  4. Las víctimas de violencia originada por uno de los contendientes sobre su propia población
  5. Las víctimas de violación y otras formas de violencia sexual durante el conflicto bélico
  6. Los refugiados y desplazados por la guerra
  7. Los que, tiempo después de que la guerra haya terminado, mueren prematuramente debido a lesiones, heridas u otros daños padecidos durante la guerra

De cada una de estas categorías todos podemos recordar ejemplos dolorosamente numerosos y próximos. Como resulta evidente, la suma siempre será superior a los que se acostumbra a admitir, alargándose en el tiempo y durante toda la vida de los que se vieron envueltos en un conflicto bélico. Y no menos aquellos que participan en la guerra activamente como son los “niños soldados

Por eso TODOS los niños que han vivido una guerra se deben considerar víctimas, sujetos a riesgos diversos y merecedores de especial atención. Y a todos ellos desearles que el tiempo y su resiliencia permita curar las heridas del cuerpo y del alma que indudablemente habrán padecido.

X. Allue (Editor)

Written by pedsocial

13 agosto 2012 at 6:04

Publicado en 1

Tagged with ,

Por una ley de Protección integral a la Infancia

leave a comment »

Como nos anuncia Save the Children en el Pleno del Congreso del martes se votaba la Proposición No de Ley en la que todos los grupos parlamentarios exigen al Gobierno que, en el plazo máximo de un año, inicie los trabajos necesarios para la aprobación de una Ley Orgánica por la Erradicación de la Violencia contra la Infancia en esta legislatura.

Ya va siendo hora aunque, francamente, tal como se presentan los próximos meses, tengo mis dudas que tal proposición se lleve a cabo. Este gobierno, cuya dedicación principal hasta ahora ha sido la de ocultar e intentar soslayar todas la denuncias y querellas por corrupción, mientras favorecía los negocios de sus afines en la construcción de AVEs innecesarios, autopistas que no van a ningún sitio, submarinos que no flotan o la venta de armas de tapadillo a países en guerra, no me parece que se vaya a distraer de su última complicación existencial centrada en Cataluña. No por la protección a los niños, al menos.

La legislación española, el cuerpo legal dedicado a la protección a la infancia data, por lo menos, de 1904, con la ley de protección a madres y niños, especialmente introducida para proteger a las madres que tenían que trabajar fuera de casa y continuar criando a sus hijos. Como gran parte de la legislación de protección social, arrancaba de las doctrinas de Bismark que, en realidad, sólo pretendían preservar la fuerza de trabajo, la protección y la salud de la mano de obra. Eso y algunas medidas de carácter benéfico incentivadas desde el filantropismo anglosajón. Luego pasó lo que pasó y unas cuantas revoluciones, dos o tres guerras espantosas y el crecimiento de la conciencia social bajo la aviesa amenaza de las divisiones del ejército rojo al otro lado del Elba, dieron paso a la, desde otros paises, envidiable situación de la protección social europea.

Y como por leyes, que no falten, se han promulgado un buen puñado que abarcan desde la educación obligatoria y gratuita, la vacunación universal y la aprobación de las convenciones internacionales sobre derechos de los niños. Pero con todo eso, y para vergüenza de toda una sociedad considerada madura y moderna, los niños siguen siendo víctimas de desafueros, violencias, malos tratos, abusos y otras maldades, protagonizados por miembros de esa sociedad: los propios padres, clérigos pedófilos, jueces venales machistas y toda una caterva de perversos que se resisten a reconocer que los niños són lo único que nos garantiza el futuro. Especialmente el futuro de nuestras pensiones.

Bienvenida sea la proposición, que no es de ley sino para que escriban una mejor. En un año, si seguimos aquí, lo comentamos.

Mientras tanto, vigilad. Que la protección de los niños ha de estar en todas partes.

X. Allué (Editor)

 

En los atentados siempre matan niños

leave a comment »

Es difícil substraerse de la actualidad cuando afecta en la proximidad. Los fenómenos violentos encuadrados en lo que se conoce como terrorismo internacional. La violencia, ejercida especialmente contra ciudadanos civiles, con objetivos políticos o ideológicos, pretende modificar la realidad induciendo miedo, terror, a las gentes. Su calidad de internacional la confiere su origen en diversos países y su ejercicio en otros cuando no existen relaciones de violencia directa como es la guerra. En este siglo, se considera que es una forma de conducir la guerra sin que necesariamente existan estado y fuerzas militares involucradas. Conflictos prolongados en el tiempo y ampliados en el espacio, como lo que viene sucediendo en los paises de Oriente Medio de cultura islámica, están en la raíz de los acontecimientos más recientes en los paises europeos. Queremos entender que el contexto religioso, el Islam, y los condicionantes culturales, así como el substrato de enormes diferencias socioeconómicas sólo configuran el entorno. No es una historia de “moros y cristianos”, de medioevo contra modernidad, o pobres contra ricos, ni el trasunto de la desgraciada delimitación de países tras la caida del Imperio Otomano ahora hace 100 años (o “The Great Game” victoriano) o los rescoldos de la Guerra fría, luego alimentados con el petróleo de Golfo pérsico. Puede ser eso y mucho más. Pero principalmente es el recurso a la violencia indiscrimimada contra ciudadanos libres, cualquiera que sea el origen y el contexto.

La gran mayoria de los atentados contra civiles se suceden en lugares y países en los que ya existen conflictos armados activos. Y es donde se producen la inmensa mayoría de la víctimas, contadas por millares en los últimos años. Sólo en lo que llevamos de año, en 2017 se han producido 866 ataques i más de 5000 víctimas mortales.

En los ataques terroristas de Catalunya de la pasada semana, un niño de Rubí, una población del Vallés Occidental, y otro australiano, de Sydney, resultaron muertos y varios más sufrieron heridas de consideración diversa en los atropellos de las Ramblas. Las cifras de niños muertos en todo el mundo son difíciles de precisar, pero seguro que son millares. Pero un solo niño muerto ya es un niño demasiado. Los más cercanos se sienten más, pero la preocupación y el rechazo a toda violencia es y debe ser global.

No vamos a caer en la ingenuidad de que esto se acaba aquí. Va a seguir sucediendo y todos tenemos una obligación de contribuir a que pueda llegar a concluir. Mientras tanto, nos queda intentar entenderlo en su complejidad y también procurar explicárnoslo, nosotros y a los niños, cosa que no es fácil. Los niños se enteran y conviene que al explicarlo evitemos que se conviertan en víctimas a su vez del objetivo de los malvados, que es infundir temor, miedo. El miedo no puede evitarse, pero si reconducirse y gestionarse. A los más pequeños explicaciones simples pueden bastar. A los más mayores hay que ofrecer explicacions razonadas de lo que resulta irracional. e intentar proveer seguridad.

Estos días se ha utilizado el eslogan de fácil rima en catalán: “No tinc por“, no tengo miedo, enlazable con una cancioncilla infantil de programa más popular de la televisión catalana destinada a combatir los terrores nocturnos de los pequeños a monstruos y fantasmas, que se titula “Uh! Oh! No tinc por” (https://www.youtube.com/watch?v=2458weYDKGQ&feature=youtu.be). La “erre” final en catalán no suena, así que queda “uh, oh, ni tinc po“. Igual sirve.

 

X. Allué (Editor)

Written by pedsocial

21 agosto 2017 at 7:12

No vienen a Europa, se van de África

leave a comment »

Ya va siendo hora de que clarifiquemos algunas cosas. La realidad de los movimientos migratorios es tan antigua como la misma Humanidad. A estas alturas supongo que todo el mundo sabe que los humanos de nuestro género (Homo sapiens sapiens, aunque a veces no parece tan “sapiens”) son originarios del continente africano, que migraron a través de Suez y el Sinaí hacia la masa continental de Eurasia y que hace menos tiempo, cruzaron a América por el norte y a Australasia por el sureste, para acabar ocupando todo el planeta. Migrar es lo que venimos haciendo con más constancia desde el origen de nuestros tiempos. Grandes migraciones más recientes han sido determinantes de la historia. Estos días se cumplen 525 años de cuando Colón zarpó en busca de las Indias y se topó con América. Como les dieron mala vida a los que entonces vivían allí, todo el continente se repobló con emigrantes europeos y africanos, unos voluntarios y otros llevados a la fuerza.

En los últimos 25 años se ha acentuado un flujo migratorio desde África a Europa que, entre el desorden y la maldad de los traficantes de seres humanos, está costando miles de vidas, básicamente por los impedimentos que se ponen en la última etapa de sus viajes migratorios que supone cruzar el Mediterráneo. (Nota: hace dos mil años, el Mediterráneo no era un elemento de separación sinó que, muy al contrario, era un medio de comunicación compartido: el Mare Nostrum)

Enmedio de continuo goteo de tragedias que aquejan a los que intentan cruzar el mar en medios precarios, veo dos informes que ponen el acento en la casus del  fenómeno migratorio, especialmente en lo que se refiere a los niños. Ambos coinciden en explicarlo. Instituciones de prestigio y experiencia, UNICEF, y Save the Children coinciden en el diagnóstico: no vienen, se van. Se marchan de donde la vida se les va haciendo insostenible por una miríada de razones sociales. Cierto, el hambre y la pobreza son determinantes, pero también las privaciones, los abusos, los malos tratos, la esclavitud, los matrimonios forzados o , en general la guerra o los conflictos armados de menor intensidad.

Los problemas de los niños emigrantes-inmigrantes no los vamos a resolver aquí. Hay que resolverlos allí.

X. Allué (Editor)

 

Written by pedsocial

7 agosto 2017 at 7:01

Publicado en 1

Tagged with , , ,

El riesgo, las conductas de riesgo y las aseguradoras.

leave a comment »

Sempre me ha intrigado la asignación en español a la asistencia sanitaria de la denominación de Seguridad social. O aún peor, el “Seguro”. En una pulsión un tanto orwelliana que en “1984” veía que el ministerio de la Paz administraba la guerra, el de la Abundancia la mera supervivencia, en esta parte del mundo se ha adscrito el Ministerio de trabajo al desempleo y el de Salud a las enfermedades. Cuando se habla del “seguro de enfermedad” no acaba de quedar claro qué te aseguran, porque lo que es seguro es que algún día enfermarás.

Obviamente que, sin jugar con el lenguaje, lo que se pretende es ofrecer una asistencia cuya financiación sea compartida entre todos y, además, administrada por el estado. En otros sitios la administración la llevan compañías de seguros privadas, es decir, con ánimo de lucro. Con accionistas que esperan recibir dividendos por haber aportado capitales. También funciona aunque, digan lo que digan, es mucho más caro, costoso. Y nunca acaba por cubrir todos los supuestos, especialmente los tratamientos más caros o complejos. Pero ha sido la irrupción de compañías aseguradoras con sus actuarios lo que ha modulado toda la actividad asistencial y ha acabado introduciendo las ideas del riesgo. Cuando los aseguradores hablan de riesgo lo hacen desde la vertiente financiera. no es tanto el riesgo de que el infortunio lleva a accidentes o enfermedades, sino que el riesgo es para la compañía que le costará más dinero la compensación de los daños. Lo que acaba preocupando al actuario no es que el asegurado sufra, sino que salga caro. Sin atenuantes.

Todo ello ha conducido a la introducción en el lenguaje y en la práctica médica los conceptos de riesgo y, de forma más específica, culpabilizadora, opresiva, rácana y malévola, el concepto de “conductas de riesgo”. Hay que culpabilizar a la víctima como sea. Igual que pueden dejar sin efectividad una póliza de accidentes de trànsito a un conductor borracho que incumple las normas de tráfico, pudieran hacerlo al fumador que tiene cáncer de pulmón o al obeso que sufre una oclusión coronaria.

Se ha empezado calificando las conductas que se consideran moralmente o judicialmente inaceptables: las toxicomanías, las prácticas sexuales promiscuas, o las deportivas límite, “arriesgadas”, se dice. Pero vamos a ir viendo como se extiende a todas las conductas que, literalmente, no conduzcan a una especie de “santidad”. Hasta “no hacer nada”, el sedentarismo, se convierte en una conducta de riesgo.

Esa idea torcida se inicia desde el nacimiento, Realmente, llegar a este mundo tiene sus riesgos de no hacerlo con integridad. Así se han definido los “embarazos de riesgo”. En mi hospital tenemos una unidad claramente titulada de “Alto Riesgo Obstetrico”, ARO, en la jerga hospitalaria. Claro que la idea es de aumentar la vigilancia, los controles y modular las actuaciones, pero todo el concepto incluye connotaciones de posibles culpabilizaciones y una sobrenadante excusa de que, si las cosas van mal, es que era una situación de alto riesgo.

De forma solapada vamos viendo como las aseguradoras privadas desvían los pacientes “de alto riesgo” hacia la asistencia pública. Eso sí, siempre porque en la pública tiene más medios y hasta están dispuestos a aceptar que tiene mejores profesionales, y que todo es por el bien del paciente.

A mi sencillamente me parece de una caradura imponente. Sobre todo porque con una connivencia inexplicable, las administraciones públicas no revierten las facturas a las aseguradoras, en esa confusión burocrática que se salda en el momento del ingreso con la pregunta del funcionario de admisión de si el ingreso es por “el seguro” o por “la mutua”. Y, a lo mejor, da lo mismo lo que se diga, porque ya se encargan los empleados de las mutuas de pasarse por el hospital a intentar modificar la situación. Pero es que yo he oido a altos cargos políticos admitir en privado que “…si les cobrásemos a las mutuas a precio de coste, muchas tendrían que cerrar…”

Algún dia alguien debería hacer una contabilidad analítica de que es lo que cuesta ese contubernio, esos sobrecostes que acabamos pagando entre todos para que se lucren los accionistas de las mutuas de seguros  y sus actuarios mantengan sus sueldos.

Y sí, esto también es Pediatría social.

 

X. Allué (editor)

Written by pedsocial

19 junio 2017 at 6:38

Rankings, listados y clasificaciones

leave a comment »

Las agencias e instituciones de ámbito internacional publican listados y clasificaciones de paises en función de su situacion ante diversos valores, en lo que nos concierne, los relacionados con la salud y el bienestar infantil. Como en todas las evaluaciones, se representa una foto fija de un momento concreto, lo que tiene un interés relativo. Más interés tiene observar la evolución en el tiempo y ver progresos o deterioros.

A poco que se observen, aparecen escasas sorpresas: los ricos van bien, los pobres van mal y los de enmedio hacen lo que pueden. Los extremos suelen mantenerse, en especial por la parte de abajo, protagonizado desde hace demasidado tiempo por los paises africanos del Sahel. Los mejores de la lista, aparte de los micropaises que, por su tamaño, son poco valorables: Andorra, Liechtenstein, San Marino o Monaco. Son la mayor parte de los paises europeos, menos España, Italia, Hungría o Grecia, que están más allá del lugar 40, de los 196. Siguen Japón, Chile o Australia.  Los Estados Unidos, lamentablemente para ellos, nunca ocupan un lugar que sea paralelo a su riqueza y desarrollo, por debajo del 56.

Uno de los “rankings” que hemos visto recientemente, de la ONG Humanium, se refiere a los derechos de los niños. Los factores que evaluan han formado parte de entradas de este blog en más de una ocasión:

 

Mortalidad de menos de 5 años;
Esperanza de vida al nacer ;
Educación;
Pobreza ;
Bajo peso al nacer ;
VIH;
Trabajo infantil ;
Matrimonio infantil ;
Mutilación genital femenina ;
Registro de nacimientos;
Impacto ecológico en el futuro de los niños;
Derechos y libertades;
El sentimiento de satisfacción con la vida;
Guerra y otras situaciones violentas

Obviamente no todos los factores son idénticos ni igualmente trascendentes. Unos son causas y otros consecuencias. Unos son biológicos, al menos hasta cierto punto, y otros son sencilla y llanamente SOCIALES, culturales o políticos. Pocos escapan a la responsabilidad de los estados, por lo que estos resultan determinantes a la hora de proteger el futuro de su población: la población infantil.

 

X. Allué (Editor)

Written by pedsocial

16 junio 2017 at 12:29

Dia Internacional de Niños Víctimas Inocentes de Agresiones

leave a comment »

La ONU-UNO dedica el 4 de junio a conmemorar la tragedia que representa que los niños sean víctimas inocentes de agresiones.

Que la cosa de matar niños sea una especia de costumbre más o menos ancestral, al menos desde Herodes, no parece que haya cedido con la implantación y firma de los acuerdos sobre derechos humanos y la supuesta mejora en la civilización de los pueblos. No son sólo los tiranos irredentos, sino que cualquiera que de en el uso de la violencia parece que tenga una especial tendencia a matar niños un poco “como de paso”. Militares en misiones bélicas, terroristas en las suyas enloquecidas, maridos violentos, restablecedores del orden diversos… todos parece que aprovechan para que, en el ejercicio de sus acciones mortíferas, pillen por medio a unos cuantos niños.

Y no va a menos. A ver que hacemos entre todos.

X. Allué (Editor)

La foto que acompaña este post es un clásico de 1972 de niños afectados por napalm durante la guerra de Vietnam, que contribuyó a cambiar el curso de los acontecimientos cuando la opinión pública norteamericana rechazó la continuación del conflicto. En http://time.com/4485344/napalm-girl-war-photo-facebook/ hay una relato explicativo.

Written by pedsocial

3 junio 2017 at 7:00