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Dolors Bassa, consellera de Treball, Afers Socials i Famílies – presa politica

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X. Allué (Editor)

 

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20 febrero 2019 at 9:12

Los trastornos de la comunicación

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En el mundo de la Pediatría social, la comunicación entre personas es un importantísimo factor al considerar la normalidad y el desarrollo infantil adecuado. De los diferentes problemas que pueden plantearse en la atención pediátrica el tema del lenguaje y sus trastornos reviste especiales dificultades. La percepción de su existencia puede retrasarse o incluso pasar inadvertida durante años y, muy probablemente, son los retos de la escolarización y, por tanto, de la socialización del niño fuera del ámbito familiar los que ayudan a ponerlos de manifiesto.

En un intercambio de pareceres en una red social (Twitter) con un prestigioso profesional aparecía esta afiirmación: “Sólo hay 5 inventos humanos que han tomado una topografía cerebral: lenguaje, lectura, escritura, cálculo, orientación derecha-izquierda. El primero es el único que viene de manera innata y el único, por tanto, “patologizable” en el desarrollo…”

A eso respondía yo: “Discrepo: el lenguaje articulado no viene de manera innata. Se aprende de quienes te crían. (Trazán sólo emitiria ladridos de mono. Nada de “Yo Trazán, tu Chita” y hablar en infinitivos) TODO es patologizable” 

El DSM-V Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales incluye como TRASTORNOS DE LA COMUNICACIÓN (58) F80, unos cuantos diagnósticos: 1 Trastorno del lenguaje expresivo (58) F80.2 Trastorno mixto del lenguaje receptivo-expresivo (61) F80.0 Trastorno fonológico (64) F98.5 Tartamudeo (66) F80.9 Trastorno de la comunicación no especificado (69)

Conviene repasar las definiciones, las características y las consideraciones que se ofrecen en el DSM-V para diferenciarlos de otros trastornos como los del Espectro Autista o los retrasos mentales de otra índole. Y en caso de dudas propiciar una consulta temprana con los especialistas, esencialmente neuropediatras y psiquiatras infantiles. Todo ello después de descartar las causas clínicas como la hipoacusia y otras.

La única discrepancia es la anotación referida a la situación de estos trastorno asociada al bilingüismo que se menciona en un par de ocasiones en texto del DSM-V. Hay que recordar que el texto de la American Academy of Psychiatry se origina y redacta en los Estados Unidos de América donde todavía se entiende que el bilingüismo no es una ventaja, un don, sino una complicación. Es curioso que un país que se ha creado con las aportaciones de cientos de millones de emigrantes retenga el monolingüismo en inglés y menosprecie cualquier otro idioma. Sólo en los últimos años, el enorme influjo de la inmigración hispanoamericana parece estar abriendo camino a un eventual bilingüismo.

A nuestro entender el bilingüismo no es un problema añadido al aprendizaje. Después de haber trabajado en cinco países distintos y todos ellos, como la gran mayoria de los países del mundo con más de una lengua oficial, no puedo recordar ni un solo caso en el que el biingüismo haya sido un factor que complique los trastornos de la comunicación o que haya determinado un retraso académico significativo. Y eso tal y como hemos comentado varias veces en este blog. El estado español, con cuatro (o cinco si se cuenta el aranés) lenguas cooficiales es un buen banco de pruebas.

X. Allué (Editor)

(NOTA: como curiosidad parte de mi experiencia con más de una lengua oficial se incluye una larga estancia en el estado de Oklahoma, en el sudoeste americano, donde las lenguas oficiales son el inglés, por descontado, y el cherokee, que se habla en la mitad este del estado, donde letreros y señales de tráfico están escritas en ese idioma nativo americano,)

 

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19 noviembre 2018 at 20:57

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Inmigración, inmigrantes, diversidad y atención sanitaria

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Algunos incidentes han motivado noticias este verano en relación con los fenómenos migratorios. Los naufragios de embarcaciones precarias en el Mediterráneo y los rescates subsiguientes, los desacuerdos políticos entre gobiernos europeos sobre la acogida de emigrantes, las decisiones administrativas en fronteras entre México y los EEUU separando niños y padres y otros, parece que estan construyendo un relato que convierte la emigración en un conflicto global.

Algunos pueden interpretar que todo ello es un problema reciente, actual, incluso que va a ser un componente del futuro de las sociedades occidentales. Y con ello una preocupación para esas sociedades y una materia a ocupar el espacio de la política y las políticas en busca de “soluciones” a un “problema”.

Los profesionales sanitarios, que estan incluidos en la sociedad, testigos habituales de la realidad de la emigración representada en la diversidad social y cultural de quienes precisan atención sanitaria, también incorporan la emigración a una categoría de situaciones a las que dedicar una parte sustancial de sus ocupaciones y esfuerzos. Un “nuevo problema”.

En esta tribuna nos hemos ocupado en algunas ocasiones de estos temas (https://pedsocial.wordpress.com/?s=Inmigraci%C3%B3n), desde la experiencia que hemos ido construyendo del fenómeno de las migraciones y su signifcado en el ámbito de la salud, en el departamento universitario con el que mantenemos vinculación. El DAFITS desde hace más de veinte años. Y, más recientemente, el MARC (Medical Anthropology Researc Center)  que dedica estudios, investigaciones y publicaciones al conocimiento de los fenómenos migratorios y su realidad. Con ello queremos significar que hace ya tiempo que estudiamos el tema y, sobre todo, que entendemos que no es una materia “reciente”. Como ya hemos escrito: “…La emigración, sobre todo la emigración por motivos económicos y de supervivencia, es tan antigua como desde que los primeros homínidos se fueron de un espacio a otro en busca de alimentos. Emigró el Homo antecessor, como emigraron los judíos de Egipto, los visigodos a Iberia, los asiáticos a Alaska, los europeos a América y los españoles a Europa cuando aún no éramos europeos…”

Casi no es necesario recordar que el país más importante del mundo actual, los Estados Unidos de América del Norte, se ha construido con la constante emigración desde los cinco continentes a lo largo de un par de siglos. Inmigración voluntaria, inmigración forzada como la africana esclava, inmigración de refugiados de las iniquidades de la primera mitad del siglo XX en Europa y más adelante en Iberoamérica o Asia. Los movimientos migratorios en Europa durante el siglo pasado han llevado a que la actual alcaldesa de París hubiese nacido en San Fernando de Cádiz, o que el alcalde de Londres sea un musulmán de origen indo-pakistaní de segunda generación. Ambos elegidos natural y democráticamente por sus conciudadanos.

Estos ejemplos dan una idea de la diversidad ya actual en nuestro entorno más próximo. Ciertamente el fenómeno migratorio de lo que se conoce como de origen extra-comunitario en el estado español, por lo que a la diversidad cultural respecta, es más reciente. Y también lo es su magnitud, de varios millones en un período de pocos años. Igualmente, la distribución no afecta por igual a los territorios. La emigración reciente se centra en las grandes ciudades, Madrid y Barcelona y sus entornos metropolitanos, en Andalucía, en el Levante y en Catalunya. Y mucho menos en las áreas rurales del norte y centro de la península.

En cualquier caso, la diversidad cultural tiene su expresión en el ámbito de la salud y debe tenerse en cuenta. Posiblemente se pueda hacer una distinción entre los inmigrantes recientes y las personas de orígenes diversos que ya están establecidas en el territorio y, al menos socialmente, integradas. Lo que sí que se puede apreciar es que, en lo que resulta más fácil y rápida la integración, es en el uso del sistema sanitario. Aparte de la natural importancia de la salud, algunas decisiones administrativas lo han favorecido. Por ejemplo, la disponibilidad de una tarjeta sanitaria y la consiguiente universalidad de la atención para todos los habitantes. Aunque pueda haber discrepancias, sobre todo de origen político, a estas alturas el consenso es que la sanidad en este país sea universal. Y gratuita en cuanto los costes se pagan con los impuestos. Y, en lo que respecta a la inmigración, desde el día cero. Cualquier otra segregación, aparte de la cuestionable ética, no cuenta con justificaciones ni económicas ni epidemiológicas ni tampoco sociales que se sostengan.

Aparte de esto, no vamos a entrar en la política migratoria del estado ni de la Unión Europea, ambas actualmente afectadas de una considerable confusión. Sólo añadir que, desde nuestro punto de vista conviene tener claro que las tragedias que se van produciendo en el mar Mediterráneo son intolerables. Como los son las tragedias que originan los desplazamientos: guerras, hambre y destrucción y, también el periplo migratorio de abusos, malos tratos, esclavitud, violaciones, y tráfico humano que sufren sus protagonistas. Hay que recordar que náufragos y refugiados no son “inmigrantes” y deben ser objeto de otro tipo (y mejor) de atención.

De regreso a la primera línea de la atención sanitaria, recordamos a todos la importancia de tener en cuenta las peculiaridades de, y claro está, los problemas que plantea la diversidad. Si las migraciones son un fenómeno que tiene milenios de existencia, hay que estar convencidos que es una fenómeno natural. Que podrá tener altos y bajos, origenes distintos y variaciones puntuales, pero que no va a desaparecer. Como no lo va a hacer la consecuente diversidad de la población a atender. Por consiguiente la respuesta profesional–y la ética–debe contemplar la adaptación de los recursos sanitarios y personales a esa diversidad. La distancia cultural nos exige que intentemos crear los puentes nosotros. Entre otras cosas porque estamos en mejores condiciones de hacerlo. Pero es que, además y como ya hemos postulado anteriormente, la distancia cultural entre etnias y orígenes diversos no es mayor que la distancia cultural en el mundo sanitario y la gente, entre médicos y pacientes. Y que hay formas de afrontarlo. La competencia cultural no nos viene dada: hay que adquirirla, desarrollarla y ejercerla. La distancia cultural entre sanitarios y la población a atender es real. Incluye conocimientos, lenguaje, costumbres que aún son distintos. Y hasta tiene una historia diferente, diversa, que, además, se desarrolla cada día. Conviene recordar que lo que los médicos hace años vendíamos a la población como dogma de fe, conocimiento “científico” y verdad incuestionable, la evolución de la historia y de la ciencia, nos han llevado a a cambiar radicalmente. Los ejemplos abundan. En el ámbito de la Pediatría, es paradigmático el uso de la lactancia materna. Y no podemos esperar que toda la población lo asimile al mismo ritmo que lo intentamos hacer los que tenemos acceso al conocimiento actualizado. ¡Que fácil es criticar a las abuelas, cuando mucho de lo que se les atribuye lo aprendieron de los médicos de hace dos generaciones!  Esa también es la diversidad de nuestra “clientela”.

Igual que parece que les pedimos a los inmigrantes, que se adapten, que se integren, o nos adaptamos a la realidad actual diversa, o nos “adaptarán”. Todos somos inmigrantes en el futuro.

X. Allué (Editor)

 

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20 agosto 2018 at 9:13

Sarampión, en vias de extinción

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measlesEl Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría se hace eco de que la oficina para las Américas de la OMS ha declarado que el sarampión autóctono ha sido eliminado de todo el continente.

En la misma nota se recuerda que los casos que se registraron en California el año pasado se originaron a partir de un caso importado, y que la transmisión se produjo en el parque temático Disney, a niños no vacunados. Cabe recordar que es en California donde menos se vacuna de los Estados Unidos, donde más ha calado la moda de los antivacunas.

El imbécil (Robert de Niro dixit) de Donald Trump, candidato republicano a la presidencia de los Estados Unidos, pretende poner una valla en la frontera del rio Grande para controlar la inmigración. Pero no va a poder impedir que un niño saudí incubando el sarampión, su millonario padre lo lleve a Disneyland y contagie a todos los que le toquen en la misma cola. Algo parecido podríamos decir de Port Aventura, aquí al lado.

El sarampión sólo tiene un reservorio humano (alguna duda si macacos rhesus pudiesen ser reservorio). Cuando nos vacunemos todos, se acabará. Como sucedió con la viruela, aunque eso tomó casi 200 años. Pero tenemos que ser todos. Las familias californianas, imprudentes e insolidarias, se adelantaron en dejar de vacunar a sus hijos y pagaron las consecuencias de la globalización.

Sólo recordar que el sarampión es una mala enfermedad, que puede matar un niño, o dejarlo sordo o encefalópata de por vida. Seguro que la mayoría de los médicos que atienden niños hoy no han visto nunca un caso de sarampión. Pero yo que soy viejo sí. Y se me ha muerto más de uno, sin poder hacer nada eficaz, a pesar de inmunoglobulinas o respiradores.

Hasta que no se confirme la extinción del sarampión en todo el mundo, la vacunación continua siendo necesaria.

X. Allué (Editor)

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13 octubre 2016 at 6:19

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Día Mundial de la Salud Mental Materna

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270416smmEl 4 de mayo es el dia dedicado a la salud mental materna. Quienes promueven esa celebración (El grupo de trabajo internacional, formado por organizaciones como Postpartum Support International (EE.UU.), Maternal Mental Health Alliance (Reino Unido), Center of Perinatal Excellence (Australia), National Coalition for Maternal Mental Health (EE.UU.), Mother First (Canadá) o la Sociedad Marcé Española de Salud Mental Perinatal (MARES), nos recuerdan que:

  • El 10% de las madres presenta una depresión posparto.
  • Una de cada 5 madres presenta algún trastorno mental durante el embarazo o el posparto, siendo los más frecuentes los trastornos de depresión y ansiedad.
  • El 4% de las madres presenta un trastorno mental grave.
  • Una de cada 1.000 madres padece una psicosis puerperal que precisa ingreso hospitalario. En aquellas madres con un trastorno bipolar previo el riesgo alcanza el 50%.
  • El suicidio es una de las principales causas de muerte materna durante el primer año después del parto.
  • El infanticidio materno durante los primeros meses de vida suele realizarse en el contexto de una depresión grave o de una psicosis puerperal con el fin de proteger a los hijos/as del sufrimiento (suicidio ampliado).
  • El trastorno mental durante el embarazo o el posparto dificulta el establecimiento y el mantenimiento de un vínculo afectivo con él/la bebé.
  • En el próximo año, 40.000 madres padecerán una depresión posparto y 400 una psicosis posparto.

La realidad puede hallarse con imágenes históricas como la de Juana la Loca, reina y madre del césar Carlos, que aportamos en este blog https://pedsocial.wordpress.com/2010/03/26/hijos-de-madres-con-problemas-de-salud-mental-la-triste-historia-de-karl-von-haupsburg/

 

Un texto nuestro, de hace algún tiempo, recoge unas cuantas ideas sobre el tema

La enfermedad mental en los padres repercute indefectiblemente sobre los niños y su desarrollo psicosocial. De la patología incapacitante son las enfermedades mentales las que más pueden reflejarse en el proceso de crianza y educación de los niños al dar lugar a un mayor absentismo laboral, y peor funcionamiento físico y social que enfermedades físicas crónicas. Sus efectos pueden ir desde la mera falta de disponibilidad a la afectación directa como víctimas secundarias de la psicopatología.

Entre un 2 y un 4% de la población con hijos pequeños padece trastornos mentales que requieren atención. La enfermedad mental materna tiene mayores efectos sobre los niños que la del padre. Las enfermedades mentales más comunes son los trastornos del humor, depresiones o trastorno bipolar, las neurosis de angustia y de conversión y las psicopatías, esquizofrenia y demencia.

En los últimos tiempos parece que la incidencia de enfermedades depresivas está aumentando o bien su expresión social es ahora más común. Las tasas mayores se dan en grupos como el nivel económico bajo, el consumo de tóxicos y las minorías étnicas de inmigración reciente. Como quiera que la enfermedad de un familiar próximo es uno de los factores desencadenantes de la depresión, las madres que tienen hijos enfermos están en situación potencial de trastornos depresivos.

Igualmente se describe como común el trastorno del humor durante el período inmediatamente posterior al nacimiento de un hijo (“baby blues”) que aunque puede ser autolimitado, en ocasiones dará lugar a una cuadro de más larga duración y severidad.

Manifestaciones.

La enfermedad mental en la madre o el padre puede hacerse evidente o bien ser relatada por los padres cuando acuden a la consulta pediátrica. Otras veces la información formará parte de interconsultas de otros profesionales o de la red asistencial de salud mental.

Se debe sospechar e investigar la presencia de un trastorno mental en situaciones como el período neonatal en general por las depresiones, ante los grandes frecuentadores del sistema asistencial, en padres con historia anterior o familiar de trastornos mentales, padres con patología psicosomática, padres de niños con trastornos del comportamiento y aquello que se muestran notablemente ansiosos o angustiados por la enfermedad de sus hijos.

Como quiera que los padres no manifiestan con facilidad referencias a su situación o problemas que puedan tener en el área de la salud mental, es conveniente traer el asunto al interrogatorio habitual en el momento de tomar la historia clínica. Las preguntas relativas a la salud mental deben incorporarse siempre a la encuesta de antecedentes sin más reservas que la natural discreción y el empleo de un lenguaje franco pero no agresivo ni culpabilizador. Interesarse por la salud de los padres debe ser una actividad natural en la consulta pediátrica.

Si de la encuesta inicial se desprende que existen problemas de salud mental y una vez solventado el motivo de la consulta que llevo la familia al pediatra, es conveniente volver sobre el tema e indagar si el padre o madre está recibiendo asistencia y si esta es satisfactoria. Asimismo es importante inquirir sobre si entienden que su problema puede afectar a su hijo o hija a su relación con ellos.

Por su especial trascendencia en los casos en que se manifiesten síntomas de trastorno del humor o depresión franca, es importante valorar la existencia de ideaciones suicidas. Evidentemente este tipo de cuestiones deben plantearse con extrema delicadeza pero a la vez de forma simple. Preguntas sobre como ven su futuro y el de sus hijos pueden ser reveladoras de sentimientos de desesperanza, baja autoestima y riesgo de autolisis.

Una variedad de problemas psicosociales pueden tener su origen en enfermedad mental de los padres. La evidencia de negligencia, malos tratos y abusos, los trastornos de la conducta, el absentismo escolar, los retrasos considerables en el control de esfínteres, encopresis y enuresis, la irritabilidad y la carencia de control emocional, la hiperactividad o los retrasos del desarrollo.

Al mismo tiempo algunos de estos problemas y otros como las enfermedades crónicas, pueden de rebote originar cuadros depresivos o neurosis de angustia en los padres configurando un circulo vicioso que se retroalimenta de forma continuada y del que el niño va a llevar la peor parte. De ahí la importancia de hacer aflorar la patología mental de los padres.

Tratamiento.

El manejo de los problemas de salud mental de los padres pasa por su referencia a los especialistas y su tratamiento integral. Esto puede no ser fácil por rechazo o por incapacidad. Ante dificultades se debe recurrir a la familia extendida, vecinos o amigos y a la red de asistencia social. En casos de incapacidad manifiesta puede ser necesaria la intervención de las autoridades judiciales.

La función del pediatra o el médico de cabecera no cesa con la remisión de los pacientes al especialista psiquiatra. La natural prolongación de los trastornos mentales obliga a mantener un seguimiento de los posibles efectos que puedan aparecer en el niño y también se debe validar la eficacia del tratamiento psiquiátrico.

El tratamiento farmacológico de una buena parte de los trastornos mentales ha progresado notablemente en los últimos tiempos. Asegurarse de que el tratamiento se sigue es también un tema que debe tratarse en las visitas pediátricas que pueden ser más frecuentes quizá que las de seguimiento en el ámbito de la salud mental y con ello colaborar al cumplimiento terapéutico.

X. Allué (Editor)

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2 mayo 2016 at 16:35

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Absentismo escolar

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imagesLeo en una “carta al director” en un medio local el desespero de una madre a quien la escuela nunca notificó que su hijo no asistía a clase prácticamente nunca. Lamentable. No vamos a descubrir aquí lo que es “hacer novillos”, una imagen algo de la tauromaquia, de cuando los adolescentes se saltaban la escuela para irse al campo a torear vaquillas. En Cataluña dicen “hacer campana”. En inglés dicen “truancy“, que se asocia con “truhán”, un término con otras connotaciones más negativas, delincuenciales, en español (en inglés, dejar de devolver un libro prestado a la biblioteca hace de uno un “delinquent“).

El texto que sigue ya ha sido publicado, pero entendemos que mantiene su vigencia.

El absentismo escolar figura como antecedente de la mayor parte de las situaciones de patología social del adulto: delincuencia, toxicomanías, desempleo, embarazo precoz, prostitución, gamberrismo, pandilleo, violencia familiar, abusos sexuales, pobreza, marginación, inmigración ilegal, accidentabilidad o muerte precoz.

Nuestra sociedad ha consagrado toda una serie de libertades como base de su desarrollo. En cambio ha decidido hace ya tiempo que la enseñanza sea obligatoria. La obligatoriedad de la enseñanza contiene, además de ofrecer una igualdad de oportunidades a toda la población de acceso al conocimiento, a la educación y a la cultura, el compromiso de que esta opción no se vea alterada por la desidia o la ignorancia de los padres o la inmadurez y desconocimiento de los menores.

En este contexto, el absentismo escolar queda identificado como una forma de patología social. El pediatra está situado en un lugar privilegiado para vigilar la estabilidad de la escolaridad y contribuir a ella. Además debe evitar que sus actuaciones y recomendaciones en relación con aspectos de la salud física o mental, sirvan de coartada para absentismos más o menos justificables.

Según los datos de los departamentos de enseñanza, el absentismo afecta por igual a las escuelas del sistema público y a las escuelas privadas concertadas.

Tipos de absentismo.

Se reconocen varios tipos en relación con su duración o intensidad:

Absentismo puntual. Se trata de un absentismo ocasional, irregular, con motivaciones diversas y que cuando acumulado alcanza un 5% de las jornadas escolares merece atención.

Absentismo cíclico. Ocurre cuando las ausencias coinciden con un día de la semana o bien una parte de la jornada escolar, siempre los lunes, o sólo las tardes, etc., y que reconoce motivaciones sociales o familiares que conviene explorar.

Absentismo crónico. Períodos de absentismo que se alargan en el tiempo, con periodos intercurrentes de escolarización mínimos.

Absentismo de temporada. Coincide con épocas en que la familia pueda ver su ciclo anual alterado como sucede en épocas de cosecha o de ocupación de trabajadores temporeros, ferias ambulantes, etc.

Absentismo selectivo. La ausencia se produce en días concretos, cuando hay ejercicios o exámenes, cuando hay competiciones deportivas en la escuela o a una clase o asignatura determinada

Abandono escolar. Cesación de la escolarización antes de concluir el ciclo.

Las causas del absentismo pueden ser varias y, a menudo, se solapan y complementan en los distintos tipos.

Causas familiares. Las más comunes, especialmente en los grupos de edad más pequeños. Se incluyen las dificultades económicas y la incompetencia social, entre aquellas familias incapaces de comprender que la escolarización es obligatoria por los extraordinarios beneficios que comporta para el futuro de sus hijos. La presión laboral y el desempleo que obliga a desplazamientos, así como la imposibilidad de dejar los niños pequeños nada más que al cuidado de los hermanos mayores, ocasiona que éstos abandonen la escuela.

El hacinamiento, la mendicidad, el nomadismo y, también las viviendas en zonas remotas contribuyen al absentismo.

Las enfermedades físicas o mentales de los padres impiden la escolarización por negligencia o por obligar a los hijos a hacerse cargo de los cuidados de sus padres enfermos.

Causas infantiles. Las enfermedades recurrentes, aún banales, unidas a una interpretación muy amplia de los períodos de convalecencia alargan las ausencia de la escuela por enfermedad.

Los retos constantes del progreso escolar pueden hacer que algunos niños presenten múltiples quejas y excusas para no acudir a la escuela a los que se asocia la angustia de separación vivida igualmente por niño y padres.

Las dificultades del aprendizaje y la inadaptación escolar pesan sobre niño y padres para evitar el reto de la asistencia a la escuela.

En la adolescencia el absentismo puede ser espontáneo del joven y desconocido por los padres. Hacer novillos forma parte de la experiencia de crecer, pero su persistencia es augurio de una escolarización deficiente.

Causas sociales y culturales. Además de todas las situaciones sociales indeseadas que inciden sobre la familia, existen otras que pueden afectar al grupo familiar por su extracción sociocultural. Así los grupos de inmigrantes de otras culturas y religiones pueden encontrar dificultades en adaptarse al sistema escolar vigente. Algunos grupos religiosos integristas o sectas pueden impedir que sus miembros accedan a escuelas públicas o confesionales. Igualmente algunas minorías discriminan el acceso o la continuidad de la escolarización según el sexo de los hijos, generalmente obligando a abandonar la escuela a las hijas adolescentes.

Por otro lado, la intransigencia o intolerancia del sistema escolar ante algunas preferencias culturales con relación al vestido o al comportamiento, como puede suceder con las adolescentes musulmanas, constituyen dificultades añadidas a la continuidad de la enseñanza.

Evidentemente la detección del absentismo corresponde al sistema educativo. Sin embargo el pediatra o el médico de familia puede conocer la regularidad de la escolarización en las consultas rutinarias cuando se suceden en el período escolar o las visitas espontáneas por problemas intercurrentes y, también, cuando la cuestión es planteada por los maestros al indagar una ausencia mal justificada.

La continuidad de la escolarización debe figurar entre las materias a tratar en las consultas infantiles de forma regular. Se debe preguntar a los padres sobre el rendimiento escolar y a la conclusión de los cursos comprobar que se han superado los objetivos. Es conveniente llevar el tema de la escolarización a la entrevista pediátrica incluyendo al niño en la conversación y escuchando sus opiniones y pareceres.

El tratamiento del absentismo escolar es el de sus causas. La colaboración con la escuela, los maestros y las autoridades académicas es crucial para conseguir una normalización de la asistencia.

Las causas médicas de absentismo deben valorarse en su justa medida y deben proponerse alternativas a la escolarización como la domiciliaria en la medida que el sistema local lo permita.

X. Allué (editor)

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3 diciembre 2015 at 11:08

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Multiculturalidad, emigraciones y refugiados

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imgresHace tiempo que venimos hablando de los fenómenos migratorios y su repercusión sobre la asistencia sanitaria y, específicamente la de los niños.

La respuesta a la pregunta la dan los niños:

– ¿En tu cole hay inmigrantes?

– No, en mi cole sólo hay niños

Y la percepción de la raza:

– Pues Lula lleva dos años en mi clase y yo no sabía que era negra…

Cuando se oye a algún político energúmeno como el catalán Garcia Albiol decir que el problema es la  multiculturalidad y la voz meliflua y escasamente caritativa del obispo Cañizares decir que la inmigración va a acabar con Europa, no nos queda claro si la ignorancia y la malignidad van juntas. Como son personas mayores, profesionales de los suyo, la presunción de ignorancia no se ajusta, de manera que sólo nos queda pensar que son personalidades perversas que pretenden con la más palmaria xenofobia defender sus propios principios.

Los que nos ocupamos de los niños, su bienestar, su educación y sus derechos tenemos que clarificar los conceptos, su realidad y su repercusión en la vida diaria.

Culturas múltiples es lo que hay en el mundo. Y este es el mundo de todos. La emigración, sobre todo la emigración por motivos económicos y de supervivencia, es tan antigua como desde que los primeros homínidos se fueron de un espacio a otro en busca de alimentos. Emigró el Homo antecessor, como emigraron los judíos de Egipto, los visigodos a Iberia, los asiáticos a Alaska, los europeos a América y los españoles a Europa cuando aún no éramos europeos. Que los refugiados huyan de la guerra es una consecuencia inmediata de todas las guerras.

Las organizaciones internacionales como la ONU, UNICEF, OMS, UNESCO, IRO-ACNUR,  dedican sus esfuerzos específicamente a la atención a esos fenómenos con acuerdos de más de 150 países.

Invitamos a nuestros seguidores a informarse y compartir ideas y significados, y llevarlos a sus actividades habituales porque son la realidad actual. Los niños que heredarán este mundo lo tienen que tener también claro.

X. Allué (Editor)

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23 noviembre 2015 at 10:51

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Ayuntamientos, cada cuatro años

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AyuntamientoEste lunes de Pascua granada, una celebración religiosa que con todo el simbolismo del conocimiento de las lenguas, ha perdido significado e importancia en todas partes (menos en Almonte), es el lunes de la resaca electoral de los gobiernos locales. Son esas elecciones que se celebran puntualmente cada cuatro años (las otras tienen calendarios variables) y, como todo al mundo afirma y conoce, son las que dilucidan quien tiene el poder en las administraciones más próximas a los ciudadanos.

A pesar de ello, los vaivenes de la política de los ámbitos nacionales e incluso supranacionales no son ajenos a la realidad local. Los grandes partidos ejercen su función y, a menudo, imponen su fuerza alineando por ideologías las propuestas electorales.

Sin pretender hacer un análisis postelectoral que, desde aquí, parece que no nos corresponde, sí que podemos notar que en esta ocasión en el conjunto de España se percibe una cambio notable hacia posiciones más sensibles a los tremendos problemas de toda índole que sufre nuestra población: el desempleo, la pérdida de poder adquisitivo, la pobreza, los deshaucios, la marginación, la inmigración desprotegida o los recortes en sanidad, educación y ayudas sociales. Y cuando decimos problemas es porque lo son, sin entrar a considerar en profundidad las causas políticas, económicas o ideológicas que subyacen en su raíz. Hay otros problemas graves como la crisis financiera, la deuda exterior, los conflictos identitarios nacionales o las discrepancias ideológicas en materia de la vida reproductiva o la estructura familiar. Pero estos no tocan la vida diaria de las gentes, ni su solución se encuentra en las políticas municipales.

El cambio hacia opciones políticas que son, al menos nominalmente, más sensibles al día a día y al bienestar es saludable. Luego se verá si la repercusión es o no algo que se note.

Los pediatra sociales lo llevamos en nuestro apellido. De manera que cualquier avance en políticas sociales desde las administraciones más próximas nos merece atención, observación activa y crítica y, sobre todo debe estimularnos en la continuada defensa de derechos de niños y familias por su salud y bienestar sin exclusiones.

Con los mejores deseos para la nueva legislatura municipal.

 

X. Allué (Editor)

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25 mayo 2015 at 7:41

Informe sobre los derechos humanos en el mundo-2014

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Download a free edition of the 667-page World Report http://bit.ly/1bfM9ZF  (PDF) #WR2014 pic.twitter.com/7demVJXvsV

  
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 667 páginas de realidades.

La “Marca España” (pags. 450-451) también está incluida en el informe. Las violaciones de los derechos humanos atribuidas a España incluyen:

  1. Empeoramiento de las condiciones de vida de los inmigrantes
  2. La ley hipotecaria que viola las reglas de protección de los consumidores
  3. Registro ilegal de datos sobre la raza o etnia en las identificaciones policiales
  4. Utilización de criterios racistas en las detenciones policiales
  5. Impunidad de torturadores franquistas y de desapariciones durante el franquismo
  6. Prohibición de velos islámicos (Lleida)
  7. Alegaciones de tortura de detenidos por terrorismo
  8. Condiciones carcelarias de los centros de detención de inmigrantes ilegales
  9. La doctrina Parot
  10. El trato de la inmigración en Melilla
No es de lo peorcito, pero convendría hacérselo mirar…
X. Allué (Editor)

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21 enero 2014 at 22:56

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La mediación intercultural en la asistencia sanitaria

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El intercurso entre los pacientes y el sistema asistencial, por más que resulte habitual, no deja de representar un frente de conflictos y dificultades de interacción. La distancia cultural que existe entre pacientes y personal sanitario está determinada tanto por la situación de desequilibrio de poder que confiere el conocimiento como por las barreras que imponen el lenguaje, la terminología, el valor que se da a los tiempos y a los espacios, la realidad distinta o las prioridades.

Cuando, además, los pacientes pertenecen a culturas distintas como lo que determina la actual situación de inmigración, la distancia se acrecienta.

En varias ocasiones hemos recordado la importancia de la competencia cultural entre los profesionales sanitarios como una herramienta imprescindible para una práctica asistencial adecuada. Y también la necesidad de disponer de la ayuda de mediadores cuando la distancia tanto cultural como lingüística no puede salvarse con facilidad. Los mediadores tienen una función que va mucho más allá que la de simples interpretes, aún teniendo éstos una capital importancia.

En un comentario reciente Amparo Zarzoso nos llamaba la atención a las situaciones que se producen cuando quien actúa de intérprete es un menor, miembro de la familia. A menudo entre las familias de inmigrantes los miembros más jóvenes, por el acceso a la educación, la facilidad natural de los críos para aprender o incluso por el hecho de ser ya nativos del país receptor, poseen una proficiencia en el idioma que sus padres tardarán años, o quizá nunca, en llegar a alcanzar. Y ello conduce a que puedan ser utilizados como intérpretes en la consulta. En sí mismo, esto no es ni bueno ni malo ni, si se me permite, todo lo contrario. Serán las circunstancias las que justifiquen su valoración.

En situaciones de urgencia puede resultar lo único disponible y hay poco a discutir. Por ejemplo cuando una familia que atraviesa la península procedente de países centroeuropeos para dirigirse al África y sufre un, lamentablemente no infrecuente, accidente de tránsito. Pero los responsables de la asistencia deberán ser muy cautos y tener en cuenta la tremenda carga emocional que una situación dramática como un accidente pude ejercer sobre un menor.

En circunstancias de la asistencia habitual de pacientes ya asentados y sin mediar otros problemas, la recomendación es evitar que la responsabilidad de la traducción/interpretación recaiga sobre un menor. Aparte de que pueda contener irregularidades o errores, representa adjudicar a un menor una responsabilidad para la que no está preparado ni es legalmente aceptable. Ello resulta claramente evidente cuando las consultas corresponden al área de la vida reproductiva y especialmente si los sexos están cruzados: una hija traduciendo para su padre o un hijo para su madre. Además muchas familias de culturas varias no aceptan que los hijos tengan acceso a información sobre la salud de los padres y factores como el pudor o la vergüenza pueden alterar o omitir informaciones relevantes. Igualmente cuando el sujeto paciente sea el propio menor, no es razonable que sea él mismo el que trasmita la información a sus padres.

Sin conocimientos del otro idioma el personal asistencial no tiene garantía alguna de que la información traspasada sea la correcta, lo que obliga a actuar con suma cautela, repetir las instrucciones o las preguntas y reclamar que se vuelva a explicar lo que se ha traducido, especialmente si el volumen de la información parece excesivamente reducido. Se debe en cualquier caso y aunque la distancia idiomática sea extrema, emplear lenguaje no oral y dirigirse con contacto ocular al destinatario de las preguntas o de la información durante toda la conversación.

Obviamente la experiencia y las buenas prácticas van a ser cruciales, pero en ningún caso pueden substituir al interés, la atención y el cuidado. Y, sobre todo, el respeto a los derechos e integridad de los menores.

X. Allué (Editor)

Lectura recomendada: Mediación intercultural en el ámbito de la salud.

Written by pedsocial

13 septiembre 2012 at 6:24