Pediatria social-Social Pediatrics

Blog de Pediatria Social

Buscar resultados

Objetivos del milenio – 2015

with 4 comments

margaritasEl año 2015, a su final, marca el fin de la era de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) y el inicio de la aplicación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) nos dispara este 2016 que acaba de comenzar.

La revista The Lancet, en un artículo reciente (Child survival in 2015: much accomplished, but more to do) nos recuerda que se ha hecho mucho, sobre todo en la reducción de la mortalidad infantil en todo el mundo, pero que aún queda mucho por hacer.

Los Objetivos para el Desarrollo Sostenible comprometen principalmente a los países desarrollados entre lo que, por fortuna, nos encontramos. Los objetivos son varios, múltiples y todos muy claritos. El orden de prioridad sin embargo es variable. El primero, por ejemplo, es poner fin a la pobreza, algo que en este país es vergonzosamente sangrante y a lo que el gobierno de estos últimos años ha dedicado bien pocos esfuerzos. Más bien al contrario, las desigualdades han crecido.

Sin embargo, las prioridades pueden ordenarse en relación con lo que supone el reto de afrontarlas en cuanto a las transformaciones necesarias. En un estudio del Stakeholder Forum para ayudar a entender ese compromiso (https://sustainabledevelopment.un.org/content/documents/1684SF_-_SDG_Universality_Report_-_May_2015.pdf)  combatir la pobreza no precisa grandes transformaciones. Combatir el cambio climático, proporcionar energía suficiente y económicamente asumible o el mantenimiento de patrones de producción y consumo sostenibles, representan retos mucho mayores.

Con nuestros gobiernos (por lo menos el del estado y el de Cataluña) en situación inestable y sin constituir, llamar la atención sobre esto puede bien ser un grito en el desierto, pero en este comienzo del año quisiéramos sensibilizar a nuestros lectores hacia la importancia de informarse de las realidades. Y con ello poder exigir a nuestros gobernantes mayores diligencias. O si, como parece bastante posible, se tengan que repetir las elecciones,  ejercer nuestro voto con una mayor precisión.

X. Allué (Editor)

 

 

Anuncios

Written by pedsocial

3 enero 2016 at 6:00

Mujeres, niños y adolescentes: la agenda post-2015

leave a comment »

iERGMujeres, niños y adolescentes: la agenda post-2015

The Lancet (http://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(14)61707-4/fulltext) ofrece en este artículo una visión de los compromisos internacionales, tan difíciles de cumplir:
Cuando los representantes de la comunidad mundial de la salud y del gobierno se reunieron en Nueva York esta semana para revisar el progreso hacia los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) y considerados sus sucesores los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), encontraron que hay algunas buenas noticias para compartir y otros no tan buenas. La mortalidad infantil en menores de 5 años de edad en todo el mundo se ha reducido de 12,7 millones en 1990 a 6,3 millones en 2013.  A pesar de que el ritmo actual de disminución no es suficiente para cumplir el ODM 4 (una reducción de la mortalidad de los niños menores de 5 años en dos tercios para el final de 2015), sigue siendo un notable progreso.

UNICEF dio a conocer su informe sobre la marcha la semana pasada el Compromiso con la supervivencia infantil: Una promesa renovada que demanda que la supervivencia del recién nacido permanezca en el centro de la Agenda para Desarrollo Mundial para después de 2015. Se argumenta que la supervivencia del recién nacido necesita un enfoque específico para acelerar aún más el progreso en la mortalidad de menores de 5 años, cuando un 44% de mortalidad de menores de 5 hoy día sucede entre los recién nacidos.

El progreso en relación con la mortalidad materna y la salud reproductiva (ODM 5) es menos alentador. La tasa de mortalidad materna ha disminuido en un 22% entre 1990 y 2013, lo que está muy lejos del objetivo de reducción del 75%. Por otra parte, este promedio esconde aumentos en algunos países. El acceso universal a la salud reproductiva es irregular en el mejor de los casos, con una necesidad insatisfecha de planificación familiar que persiste en la mayoría de los países de ingresos bajos y medianos, y manteniéndose desigualdades importantes dentro de los países. El 26 de septiembre, Día Mundial de la Anticoncepción, a las mujeres y las niñas en todas partes se les recuerda el lema: “es tu vida; es tu futuro; conoce tus opciones”. Para muchas mujeres o niñas, sin embargo, no es así de simple. Las opciones, o bien no están disponibles o factores culturales, sociales o  mentales hacen la toma de decisiones verdaderas imposible.

Sin embargo, todavía hay algunas buenas noticias. La convergencia de la salud reproductiva, maternal, del recién nacido, del niño y del adolescente, con los defensores de estas zonas seriamente tratando de hablar unos con otros, formar asociaciones, y el respeto y el trabajo con el enfoque y la agenda de cada uno, es un avance bienvenido. Los programas con un amplio apoyo y atención, como el del Secretario General de la ONU Ban Ki-moon, que toda mujer, cada iniciativa por los niños, el Plan de Acción de cada recién nacido, y la Alianza para la Salud Materna, del Recién Nacido y del Niño, aseguran que las mujeres y los niños permanezcan en el centro de las discusiones sobre la salud mundial.

Mientras, algunas áreas no reciben suficiente atención. Tampoco se cumplen con el silencio ensordecedor o insuficientes urgencias temas como: recién nacidos muertos; abortos inseguros; el matrimonio infantil; la violencia contra las mujeres y las niñas, incluida La Mutilación Genital Femenina, la violación y la violencia en situaciones de conflicto, y la violación y la violencia dentro del matrimonio; y la desigualdad de género perpetuada por las creencias religiosas. Todos estos problemas tienen profundas implicaciones y consecuencias inmediatas para la salud y el bienestar de las mujeres, las adolescentes, y en última instancia a sus hijos. Los debates, las metas y las intervenciones deben incluir estos temas, aunque algunos de ellos resulten incómodos; de lo contrario, el progreso no alcanzará a aquellos que más lo necesitan.

Aunque todavía hay mucho que hacer, ahora es el momento de dar un paso más allá y unirse detrás de los objetivos comunes que eran los ODM. El 21 de septiembre, el Grupo de Revisión de expertos independientes sobre Información y Rendición de Cuentas para la Salud de la mujer y de los niños (IErg), co-presidido por Richard Horton y Joy Phumaphi, publicó su informe anual y tercero de 2014 y ha hecho propuestas para una nueva perspectiva posterior a 2015 . Argumentan que “el cuidado de salud de alta calidad para las mujeres y los niños debe ser un derecho y no un privilegio“, y que dos aspectos descuidados necesitan ponerse a la vanguardia. En primer lugar, el informe propone que el concepto del continuum de atención que ha integrado reproductiva, materna, del recién nacido, el niño y la salud del adolescente necesita ser repensado como un ciclo de vida de bienestar que es de gran importancia para la sostenibilidad y el desarrollo económico. El segundo aspecto descuidado, con la mayor importancia para una estrategia más amplia y más inclusiva es la participación de otros sectores distintos de la salud para abordar los determinantes de la salud que están fuera del sector de la salud, como la educación.

Un nuevo concepto de salud que se aleja de los conceptos de ausencia de enfermedad y la supervivencia hacia el bienestar, la resiliencia y la capacidad podrían ser parte integral de, y unificar los muchos dominios de, los ODS que se proponen actualmente. Sin embargo, IErg advierte que no podemos darnos el lujo de esperar a que los ODS estén completamente desarrollados y acordados, y aboga por una estrategia mundial más inclusiva para la Mujer y la Salud de los Niños ahora. A partir de este programa ahora, con las mujeres, los niños y las niñas adolescentes en el centro del desarrollo sostenible, y las discusiones acerca de las metas, teniendo esto en cuenta, sería un paso verdaderamente notable hacia un futuro sostenible.

 

(Por la traducción: X. Allué)

 

Written by pedsocial

6 octubre 2014 at 6:20

Analfabetismo parental y mortalidad infantil

leave a comment »

NYHQ2011-1770Nadie nace sabiendo y, aunque esto de tener hijos se remonte literalmente al origen del género humano, no parece que la experiencia acumulada de cientos de miles de años haya servido para mejorar la supervivencia de los hijos. Al menos hasta los últimos cien años. Y, valga la pena decirlo, en los países social y económicamente avanzados. Las comunidades que no lo están mantienen cifras de mortalidad infantil como las de hace 100 años.

Existen estudios observacionales que ligan la mortalidad infantil en diferentes comunidades a familias concretas. No todos los miembros de una comunidad parecen ser igualmente competentes en cuidar y criar sus hijos. Pero incluso hay diferentes interpretaciones de fenómenos similares. Los estudios que comparan la alfabetización con las tasas de mortalidad suelen representar una relación notable. Así lo mantiene UNICEF a lo largo de lo últimos decenios. Pero sorprende que comparativamente en países de similar situación social, se da más importancia a factores sociales diversos que a la propia alfabetización. En la India se dice que la alfabetización es determinante, mientras que en Pakistán, país musulmán, se da más importancia a otros factores que no que las mares sepan leer y escribir. En los paises ricos, el énfasis se pone en la desigualdad, que es la descripción del “Cuarto Mundo”, los pobres de los países ricos.

En algún recóndito lugar de mi memoria figura un estudio sobre mortalidad infantil (años 60 del siglo pasado) de las familias reales europeas durante la segunda mitad del siglo XIX. Con la salvedad de mis deficiencias memorísticas, las familias reales europeas constituían una contingente lo suficientemente numeroso como para que los datos pudiesen tener significado. Pues mientras en Europa por esa época, la mortalidad infantil estaba alrededor del 150-200 por mil nacidos vivos, las familias reales soportaban una mortalidad de menos del 50 por mil. Esa cifra sólo empezó a alcanzarse en los países europeos casi 80 años después, cuando ya había agua corriente, sulfamidas y vacunas. Obviamente la diferencia tenía que ver con el estatus económico y social.

La mortalidad infantil se empieza a combatir en la escuela.

X. Allué (Editor)

Written by pedsocial

16 septiembre 2014 at 6:07

Publicado en 1

Tagged with , ,

Más sobre mortalidad infantil

leave a comment »

Infant MortalityLa prestigiosa revista PEDIATRICS que edita la Academia Americana de Pediatria acostumbra a publicar en su número de enero de cada año una revisión sobre la mortalidad infantil en el mundo. Durante años he seguido esa publicación y ocasionalmente he cruzado correspondencia con los autores, especialmente cuando he apreciado algún error o valoración a mi juicio incorrecta.

Por ejemplo, hace más de veinte años argumente en una carta al editor que las cifras de mortalidad infantil que asignaban a España correspondían a una realidad distinta. Hasta los años 90 el Registro civil no contabilizaba los recién nacidos fallecidos en las primeras 24 horas, que figuraban como muertes fetales. La razonable respuesta que obtuve fue que lo importante no eran los números absolutos sino la tendencia: si se reducía la mortalidad es que íbamos bien.

En otras entradas de este blog https://pedsocial.wordpress.com/2010/08/14/el-descenso-de-la-mortalidad-infantil-en-el-mundo/  en 2010 y https://pedsocial.wordpress.com/2012/05/31/no-todo-son-malas-noticias-mortalidad-infantil-en-africa/ en 2012, nos hemos referido precisamente al descenso de la mortalidad infantil que últimamente viene registrándose.

El artículo de John Kattwinkel http://pediatrics.aappublications.org/content/131/2/e579.full.html 

Addressing High Infant Mortality in the Developing World: A Glimmer of Hope

hace referencia a lo que viene representando la introducción de medidas activas de reanimación neonatal en los países menos desarrollados con el adiestramiento de técnicos en la asistencia al parto.

Evidentemente, los momentos de máximo riesgo para la vida de un niño siguen el primer minuto, la primera hora, el primer día, el primer mes y el primer año. A partir de ahí son los desastres del hambre, la malnutrición , las guerras y la violencia, junto con las todavía no controladas infecciosas, lo que pone en riesgo la vida de los niños. Y ahí es donde podemos más facilmente actuar como colectivo. Son causas eminentemente sociales.

X. Allué (Editor)

Written by pedsocial

11 abril 2013 at 20:04

10 años del blog de Pediatria Social

leave a comment »

Este 9 de febrero se cumplían diez años desde la publicación de la primera entrada o post de este blog. Un decenio de dedicación a los temas que afectan a los niños, a su atención, a la Pediatría y, más específicamente la Pediatría social, los aspectos profesionales de esa atención y la defensa integral de los derechos de los niños, de los menores.

Se han publicado 924 entradas o “posts” sobre una variedad de temas (ver la nube en la columna de la derecha) que han recibido casi 600.000 visitas. Algunos temas han movido una expectación notable como “Día internacional de la mujer…muerta” que recibió 36.000 visitas en un día. Unos pocos han despertado controversia y numerosos comentarios, aunque en general y como sucede en muchos blogs, los comentarios son escasos.

La acogida en el ámbito mundial incluye un par de docenas de países, generalmente de habla hispana. Notablemente, aparte de España, México, Colombia y los Estados Unidos, que al fin y al cabo son los países con mayor contingente de población que hablan español. Que este blog se edite desde Cataluña se hace evidente en muchos textos. Tal no ha sido de la satisfacción de la Sociedad Española de Pediatría Social, que en un gesto de censura política decidió suprimir el enlace en su página web. Semejante arbitrariedad motivó nuestro alejamiento definitivo de la sociedad que inicialmente acogía esta iniciativa. Esta situación ejemplifica la actitud de una parte del estado español contra la realidad de Cataluña más allá y por encima de consideraciones profesionales, técnicas, clínicas o incluso intelectuales. Y quizás ayude a los lectores a entender porqué una mayoría de los ciudadanos de Cataluña desean  tener la oportunidad de decidir si deben o no seguir formando parte de un estado que no les trata como iguales.

En respuesta a esa situación, desde el blog se emplean otros idiomas, además del español, en las entradas, esencialmente el catalán y el inglés. La acogida, en forma de visitas al blog, en estos otros idiomas, se mantiene la mismo nivel o incluso superior, lo que nos anima a continuar en esa línea.

La situación de los niños en el mundo a lo largo de estos diez años se ha ido modificando sensiblemente. Especialmente en algo tan fundamental como la supervivencia. Las cifras de mortalidad infantil han ido disminuyendo en todo el mundo, notablemente en los países menos privilegiados. y sobre todo, que la tendencia se ha mantenido lo que nos hace esperar una continuada mejoría.

Lamentablemente muchos parámetros de la salud infantil y del respeto a sus derechos siguen todavía lejos de lo deseable. Así los objetivos de una iniciativa como este blog continúan siendo algo a lo que dedicar esfuerzos y así lo seguiremos haciendo, mientras se pueda.

Nuestro agradecimiento a quienes nos visitan y nos leen es donde descansa el estímulo para continuar la tarea.

 

X. Allué (Editor)

 

Written by pedsocial

11 febrero 2019 at 11:00

Sarampión, otra vez

leave a comment »

Parece que no vamos a poder dejar de hablar de una infección por virus que viene creando graves problemas a la humanidad desde el inicio de los tiempos. O al menos así lo suponemos, porque no hay buenos registros de la enfermedad en el pasado antiguo. Casi todas las referencias históricas a esta enfermedad exantemática se remontan al médico persa Rhazés (Abu Bakr Muhammad ibn Zakariyya al-Razi; ar-Rayy, c. 865 – Bagdad?, c. 923). Con ello se dio en interpretar que es posible que una zoonosis viral del ganado ovino, mutase a la froma humana del virus y diera lugar a los primeros casos observados por Rhazés, que los describió disntinguiéndolo de otra enfermedad exantematica epidémica y también mortal como era la viruela. Si contamos desde entonces, el sarampión ha causado varios cientos de millones de víctimas mortales en todo el mundo. Cuando alrededor de la fecha del 12 de octubre, que conmemora el primer viaje de Cristobal Colón hasta el continente americano, se hicieron menciones críticas al genocidio de los originarios pobladores de las Américas. Sin restar un ápice al fenómeno histórico y las consecuencias que tuvo el encuentro de dos culturas en diferentes niveles de desarrollo, se puede resaltar que una buena parte del daño a la población autóctona se relacionó directamente con la transmisión de enfermedades contagiosas a quienes no tenian inmunidad específica por no haber sido nunca expuestos a ellas. La Enciclopedia de las pestes de JP Byrne señala que en 1529, un brote de sarampión en Cuba mató a dos tercios de los nativos que previamente habían sobrevivido a la viruela. Dos años más tarde, el sarampión fue responsable de la muerte de la mitad de la población de Honduras, y había devastado a México, América Central y la civilización inca. Fenómenos similares de mortalidad extrema por sarampión han sucedido en Groenlandia, la India y algunas islas polinesias.

Con el desarrollo de la vacuna, a estas alturas el sarampión bien podía haberse erradicado porque, al igual que la viruela, sólo existe el reservorio humano del virus. Hace poco tiempo, desde aquí anunciábamos que eso podía estar al alcance de nuestra sociedad (https://wordpress.com/post/pedsocial.wordpress.com/4903) cuando parecía extinguido el sarampión en todas las Américas.

Lamentablemente, políticas vacunales erráticas y la estúpida e incompresible reticencia de algunos a vacunar a sus hijos donde la vacuna está disponible y gratis, ha dado lugar a la reaparición de casos de sarampión en Europa. Este año se han registrado más de 40.000 casos y un número de fallecidos que supera la cuatro docenas. A las mencionadas causas de ausencia de vacunación se añaden la falta de disponibilidad de las vacunas en algunos países envueltos en conflictos bélicos, como Ukraina.

Quienes, por edad, hemos tenido la dolorosa experiencia de ver niños morir a causa de sarampión, no podemos dejar de recordar que la reaparición de la enfermedad no es algo perdonable ni admite excusas de ningún tipo. Y que la responsabilidad de evitarlo nos incluye a todos.

X. Allué (Editor)

(La imagen que ilustra este post está tomada de SlideTeam Inc.)

 

Written by pedsocial

29 octubre 2018 at 19:46

Publicado en 1

Tagged with , ,

La gripe del año 18

leave a comment »

Hoy empieza la campaña de vacunación contra la gripe de este año. La vacuna debe contener las cepas 

  • A/Michigan/45/2015 (H1N1)pdm09-like virus
  • A/Singapore/INFIMH-16-0019/2016 A(H3N2)-like virus (updated)
  • B/Colorado/06/2017-like (Victoria lineage) virus (updated)

Hace cien años, a estas alturas del 1918, la gran epidemia de gripe que asoló una buena parte del mundo desde la primavera de 1917, empezaba a remitir.

Los tratados clásicos de Pediatría social, eso que en los países anglosajones se conoce como “Community Medicine“, solían empezar con unos capítulos de epidemiología. Casi todos incluían un gráfico sobre mortalidad infantil, mostrando el considerable descenso de la mortalidad infantil a lo largo del siglo XX y, seguidamente, la relación sobre todo con el progreso social y cultural de las poblaciones. Lo que veis aquí al lado es un ejemplo que muestra el descenso durante la primera mitad del siglo pasado pero, rodeados en rojo, dos hitos, dos puntas significativas: una alrededor de los años 17-18 y el otro a los 36- 41. La segunda corresponde a la terrible Guerra civil española. La primera sin embargo, corresponde a la gripe del año 18.

Cada invierno la aparición del fenómeno epidémico de las infecciones por el virus de la gripe en sus diferentes cepas ( “Influenza virus” tipo A, el más común) genera dificultades que se generalizan en todos los ámbitos sociales: enfermedad, pérdida de horas de trabajo, pérdida de horas de escuela, carencias de recursos humanos, colas en los centros sanitarios, sobrecarga de los hospitales y, incluso, muertes, directas o indirectas. Ya hemos explicado que las epidemias son una forma social de enfermar.

Perdiéndose en la memoria de la gente por el paso del tiempo, queda el recuerdo de la gripe del año 18. Entre la primavera de 1917 y el verano de 1918, en el mundo se produjo una tremenda epidemia que causó más de 60 millones de víctimas mortales. Parece muy fácil de decir en una frase: 60 millones de muertos. Muchísimos más que los que causó la terrible Guerra Mundial, en aquellos momentos estaba llegando a sus episodios finales. Los historiadores bélicos dicen que la gripe y la afectación de los soldados combatientes fue un factor decisivo para alcanzar el armisticio. Han pasado 100 años y ningún otro fenómeno ha causado tanta mortandad en tan breve periodo, si bien si se suman todos los episodios bélicos que históricamente se cuentan como parte de la no menos terrible II Guerra Mundial serían más, pero en este caso más alargados en el tiempo y el espacio.

Apenas deben quedar algunos supervivientes, centenarios o no tan mayores, que recuerden de algún familiar muerto en aquella terrible epidemia. Hace unos años, en 2009 hubo una gran alarma mundial por el miedo a que una nueva epidemia mundial tuviese las mismas consecuencias. El virus que causa la gripe varía de año en año. Los virus de la gripe se clasifican según que lleven unas enzimas concretos: la hemaglutinina y la neurominidasa, reducidos en la nomenclatura a las iniciales H y N, y de un tipo específico que recibe un número: 1, 2, 3, etc . La gripe del 18 la produjo el virus de la gripe H1N1. La que se detectó en 2009 también era el H1N1, razones biológicas como para temer que podía tratarse del mismo. La epidemia se originó en México y se extendió pronto en Estados Unidos. Esto y la reacción un poco histérica de la directora general de la OMS, Margaret Chan, generaron una alarma mundial considerable. La carencia al comienzo de una vacuna eficaz en cantidades suficientes y la disponibilidad de unos agentes antivirales como el oseltaminvir (Tamiflu) y zanamivir (Relenza) motivaron que se levantaran sospechas de que la alarma se había creado artificialmente para beneficiar la industria químico-farmacéutica.

Estos incidentes en parte, la gripe nos visita cada año y hace 100 años que los científicos luchan por encontrar soluciones enfocadas a una fenómeno que tiene considerables costes en vidas humanas y también sociales, económicos e incluso políticos. Una buena parte de la historia de la investigación de la gripe y su causa fue relatada en el “best seller” escrito por la periodista especializada en temas de salud del New York Times Gina Colatta, titulado “Flu“. “Flu” es el nombre coloquial de la gripe en inglés. Deriva de que los síntomas de fiebre, mucosidad, tos, malestar general, etc. de la gripe se consideraban relacionados con el mal tiempo invernal y decían que “estaba bajo la influencia” del tiempo. Este nombre se asignó a un microbio, el Hemophilus influenzae, al que se hizo responsable la gripe hace cien años y que entonces ya era identificable. Después se vio que sólo era un agente complicante. El virus de la gripe de 1918 no se pudo identificar en aquel entonces. El libro de Gina Colatta cuenta la fascinante historia de la investigación que llevó a la identificación y aislamiento del virus tres cuartos de siglo después, cuando se encontró en los cadáveres de víctimas de la gripe enterrados en el hielo en el Ártico que habían permanecido congelados.

Quien quiera adentrarse en las complejidades de los avances de la ciencia, tiene en la gripe un amplísimo campo de estudio, alargado 100 años y que mantiene toda, aunque estacional, actualidad.

El resto, más preocupados por el día a día, tenemos que activar las medidas preventivas elementales, evitar el contagio que es principalmente por contacto con las manos, con lavados frecuentes, usar pañuelos desechables, rehuir de las aglomeraciones en espacios cerrados, cubrirse la cara cuando tosemos con el codo en vez de la mano o el puño, y, si enfermamos, utilizar medidas generales como la hidratación, los analgésicos-antitérmicos y el reposo. Los grupos que así lo tienen recomendado: personas mayores, chiquillos, grupos de riesgo como sanitarios y servidores públicos, deben vacunarse con la vacuna recomendada por cada año, aunque, la eficacia es variable y, este año, no lo es tanto. Con un poco de suerte no volveremos a vivir una pandemia como la de hace cien años, el terrible año 1918.

Vacunaos. Consultad vuestra autoridad sanitaria local.

 

X. Allué (Editor)

Republicando: una buena parte de este texto ha sido ya publicado, en catalán, en enero de este año.

Written by pedsocial

22 octubre 2018 at 7:21

Salud internacional

leave a comment »

Somos conscientes de que, al menos en este blog, despiertan más interés y visitas los temas de salud individual que los de la colectiva. Incluso los más específicos y poco comunes, como las enfermedades raras. La Pediatria social se ocupa desde siempre de la salud colectiva o, más concretamente, de la Salud Pública. En los paises anglosajones la Pediatría social se conoce como “Community Paediatrics” o “Community Medicine”.

Pero nuestra comunidad y, por cierto, la de los lectores de este blog, abarca varios continentes. Especialmente los de habla hispana, pero también los anglófonos incluso desde antes de que publicásemos algunas entradas en inglés. De ahí que dediquemos a menudo entradas o posts a materias de Salud Internacional. En parte aprovechamos material que luego se usa en el Master de Antropología de la Medicina y Salud Internacional que se imparte en nuestra universidad.

Recientemente la revista The Economist publicó unos de sus Special Reports los beneficios económicos de cubrir las necesidades de salud en el nivel mundial. Al fin y al cabo, la relación entre la salud y la disponibilidad de recursos es una evidencia. Pero también lo es la relación entre la salud de la población y su capacidad de generar recursos económicos: riqueza. El rendimiento de las inversiones en salud puede medirse en muchos parámetros. Quizá el más importante sea el bienestar de las gentes. Pero también está claro que no se trata de inversiones enormes de recursos para obtener mejoras notables en la salud, y que esa mejora represente a su vez un crecimiento económico.

Lo que resulta evidente es que la mejoras en los parámetros clásicos de salud colectiva como la mortalidad infantil, la expectativa de vida (o mejor, la espectativa de vida sin discapacidad: DISABILITY-FREE LIFE EXPECTANCY, o también DALY) o la incidencia y prevalencia de enfermedades infecciosas evitables, porcentajes de vacunación, etc., acostumbran a ir ligados a mejorías económicas mesurables en renta per capita (GDP). Sin embargo, no se relaciona tanto la parte del GDP dedicada a la salud con la salud real de la población. O dicho de otra manera, gastar más dinero en salud no necesariamente mejora la salud. Una parte tiene que ver en el empleo de los recursos. Lo que se dedica a la salud hay que separarlo entre lo que se dedica a la salud pública en general y lo que se dedica a la asistencia sanitaria. La mayor parte de los recursos para asistencia sanitaria, casi el 80%, se trata de salarios de profesionales sanitarios. Así los salarios altos y, también, los costos generales de administración, hacen el gasto sanitario muy alto en comparación con los posibles resultados obtenibles. Y al revés, cuando el personal sanitario está mal pagado, como ocurre en esta parte del mundo, aprovechando la dedicación vocacional de los profesionales, el gasto sanitario es más bajo.

En cuaquier caso, el argumento de The Economist es que, desde un punto de vista mundial, la necesidad de una mejor salud de la población del planeta es un gasto que nos podemos permitir (!) por su buen rendimiento económico. Para ello cita fuentes del Banco Mundial y varos estudios de universidades y economistas prestigiosos que avalan la idea de que una buena salud de la población produce una buena salud económica. Saludamos tal “descubrimiento” del capitalismo oficial, aunque no es nuevo. El concepto de “seguridad social” o de la cobertura pública de los gastos en salud que promovío en sus inicios el canciller alemán Bismark, hace 130 años, tenía por objeto mantener una población trabajadora en buen estado para que trabajaran más…

En general conviene asegurarse que los paises alcanzan, en primer lugar, un buen acceso a la Asistencia Primaria. No sólo por la resolución de problemas de salud del día a dia, sinó por la función de orientación para la salud que el contacto directo con un sistema sanitario tiene. Incluso cuando los atareados sanitarios de AP apenas puedan dedicar minutos a la atención. Es donde se tiene acceso a la medicina preventiva de vacunaciones, antimalariales, consejos higiénicos y diganóstico inicial de patología potencialmente grave.

Otro paso es el acceso a procedimientos quirúrgicos, cuando casi un 30% de la población mundial NO tiene acceso regular a la cirugía. Operaciones de cesárea, cataratas, hernias, cirugía dental y traumatología, disponibles como no urgentes, pueden aportar una enorme mejora en la salud global.

Y todo ello sin dejar aparte la Salud Mental, la parte más olvidada de la salud y contribuyente neto al bienestar.

Los esfuerzos económicos del Banco Mundial, la OMS, UNICEF, así como otras organizaciones como la Fundación Bill & Melinda Gates y otros, inciden especialmente en la prevención y el tratamiento de problemas de salud mundiales, pero más especificamente las enfermedades infecciosas. Sin embargo hay que tener en cuenta que la descrita Transición Epidemiológica, del desplazamiento en la prevalencia de las enfermedades transmisibles por las no trasmisibles y las enfermedades crónicas asociadas con la edad, se extiende también a los paises en desarrollo.

Queda mucho trabajo por hacer.

 

X. Allué (Editor)

Written by pedsocial

10 agosto 2018 at 10:37

Rankings, listados y clasificaciones

leave a comment »

Las agencias e instituciones de ámbito internacional publican listados y clasificaciones de paises en función de su situacion ante diversos valores, en lo que nos concierne, los relacionados con la salud y el bienestar infantil. Como en todas las evaluaciones, se representa una foto fija de un momento concreto, lo que tiene un interés relativo. Más interés tiene observar la evolución en el tiempo y ver progresos o deterioros.

A poco que se observen, aparecen escasas sorpresas: los ricos van bien, los pobres van mal y los de enmedio hacen lo que pueden. Los extremos suelen mantenerse, en especial por la parte de abajo, protagonizado desde hace demasidado tiempo por los paises africanos del Sahel. Los mejores de la lista, aparte de los micropaises que, por su tamaño, son poco valorables: Andorra, Liechtenstein, San Marino o Monaco. Son la mayor parte de los paises europeos, menos España, Italia, Hungría o Grecia, que están más allá del lugar 40, de los 196. Siguen Japón, Chile o Australia.  Los Estados Unidos, lamentablemente para ellos, nunca ocupan un lugar que sea paralelo a su riqueza y desarrollo, por debajo del 56.

Uno de los “rankings” que hemos visto recientemente, de la ONG Humanium, se refiere a los derechos de los niños. Los factores que evaluan han formado parte de entradas de este blog en más de una ocasión:

 

Mortalidad de menos de 5 años;
Esperanza de vida al nacer ;
Educación;
Pobreza ;
Bajo peso al nacer ;
VIH;
Trabajo infantil ;
Matrimonio infantil ;
Mutilación genital femenina ;
Registro de nacimientos;
Impacto ecológico en el futuro de los niños;
Derechos y libertades;
El sentimiento de satisfacción con la vida;
Guerra y otras situaciones violentas

Obviamente no todos los factores son idénticos ni igualmente trascendentes. Unos son causas y otros consecuencias. Unos son biológicos, al menos hasta cierto punto, y otros son sencilla y llanamente SOCIALES, culturales o políticos. Pocos escapan a la responsabilidad de los estados, por lo que estos resultan determinantes a la hora de proteger el futuro de su población: la población infantil.

 

X. Allué (Editor)

Written by pedsocial

16 junio 2017 at 12:29

Eutanasia infantil de nuevo

with 5 comments

134359-134154[1]Los niños se mueren poco en el mundo occidental. La principal causa son los accidentes y con lo que tienen de súbito no plantean consideraciones sobre la dignidad del proceso de la muerte. Hay sin embargo una serie de circunstancias en las que la muerte viene precedida de actuaciones clínicas que debieran ir encaminadas a evitarla o aplazarla. Lamentablemente no siempre tienen éxito y el final se hace inevitable. Actualmente las situaciones más comunes suceden en el ámbito de la Neonatología, en recién nacidos prematuros de muy bajo peso que hayan padecido lesiones neurológicas irreversibles como la hemorragias periventriculares tipo IV, o bebés con grandes malformaciones, sobre todo las que afectan al Sistema nervioso Central, sin tratamiento eficaz. Menos frecuentes las enfermedades neoplásicas avanzadas y la fase final de enfermedades neurodegenerativas. A diferencia de la atención médica al adulto o al anciano, todos estos escenarios son infrecuentes, casi siempre limitados a centros hospitalarios de mayor nivel asistencial, por lo que la experiencia de muchos facultativos pediatras en estas materias es escasa por muy ocasional.

Ya hemos tratado este tema con anterioridad, reconociendo su dificultad

Para suerte de los pediatras, la gestión de la muerte infantil con todo su dramatismo, en los últimos 50 años, de cuando la mortalidad infantil en esta parte del mundo estaba en el 50/1000, ha pasado a ser una rareza. Y algo de ese éxito podemos atribuirnos los pediatras.

La propia infrecuencia hace que las situaciones terminales representen una carga social y emotiva algo más dramática. Para el personal sanitario la experiencia de la la muerte infantil y la carga de fracaso que comporta añade dificultades.

Sin embargo, todo ello no puede obviar una actuación profesional ética, compasiva y eficaz. Que la situación salga fuera de los limites asistenciales y trascienda a los medios de comunicación se debe a errores en la gestión clínica o a posturas confesionales radicales que comporten conflictos entre los diferentes actores: familia, profesionales, juristas y administración.

El lamentable caso que ha ocupado los medios esta semana de una menor en situación terminal en un hospital en Galicia es una muestra de esas situaciones indeseables. Más lamentable aún que sea el escastillamiento en una postura intransigente por parte de un jefe de Servicio y por motivos ideológicos. El concurso de los Comités de Ética Asistencial debe ser la mejor ayuda decisoria y su composición y eficacia debe ser objeto de constante atención en los centros hospitalarios. El recurso a la justicia ordinaria en caso de conflicto siempre es la menos deseable de las soluciones.

Desde aquí estimulamos a los lectores a desprenderse de prejuicios, estudiar la materia y reconocer que la limitación del esfuerzo terapéutico es una opción clínica adecuada a algunas situaciones y con un sólido respaldo científico y ético. Y que la ideología tiene muy poco lugar en las actuaciones clínicas.

X. Allué (Editor)

Written by pedsocial

6 octubre 2015 at 8:12