Pediatría social

Blog de la Sociedad Española de Pediatría Social

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Rankings, listados y clasificaciones

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Las agencias e instituciones de ámbito internacional publican listados y clasificaciones de paises en función de su situacion ante diversos valores, en lo que nos concierne, los relacionados con la salud y el bienestar infantil. Como en todas las evaluaciones, se representa una foto fija de un momento concreto, lo que tiene un interés relativo. Más interés tiene observar la evolución en el tiempo y ver progresos o deterioros.

A poco que se observen, aparecen escasas sorpresas: los ricos van bien, los pobres van mal y los de enmedio hacen lo que pueden. Los extremos suelen mantenerse, en especial por la parte de abajo, protagonizado desde hace demasidado tiempo por los paises africanos del Sahel. Los mejores de la lista, aparte de los micropaises que, por su tamaño, son poco valorables: Andorra, Liechtenstein, San Marino o Monaco. Son la mayor parte de los paises europeos, menos España, Italia, Hungría o Grecia, que están más allá del lugar 40, de los 196. Siguen Japón, Chile o Australia.  Los Estados Unidos, lamentablemente para ellos, nunca ocupan un lugar que sea paralelo a su riqueza y desarrollo, por debajo del 56.

Uno de los “rankings” que hemos visto recientemente, de la ONG Humanium, se refiere a los derechos de los niños. Los factores que evaluan han formado parte de entradas de este blog en más de una ocasión:

 

Mortalidad de menos de 5 años;
Esperanza de vida al nacer ;
Educación;
Pobreza ;
Bajo peso al nacer ;
VIH;
Trabajo infantil ;
Matrimonio infantil ;
Mutilación genital femenina ;
Registro de nacimientos;
Impacto ecológico en el futuro de los niños;
Derechos y libertades;
El sentimiento de satisfacción con la vida;
Guerra y otras situaciones violentas

Obviamente no todos los factores son idénticos ni igualmente trascendentes. Unos son causas y otros consecuencias. Unos son biológicos, al menos hasta cierto punto, y otros son sencilla y llanamente SOCIALES, culturales o políticos. Pocos escapan a la responsabilidad de los estados, por lo que estos resultan determinantes a la hora de proteger el futuro de su población: la población infantil.

 

X. Allué (Editor)

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16 junio 2017 at 12:29

Determinantes sociales – 3

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couch-potato1.2.- Determinantes sociales. Domicilio. Barrio, ubicación y composición del entorno. Características de la vivienda. Acceso a servicios. Situación laboral y recursos económicos. Escolarización: centro, nivel escolar, rendimiento escolar, cumplimiento. Ocio: actividades extraescolares, práctica deportiva, actividad vacacional.

Se puede argumentar que los determinantes sociales de la realidad son materia para recoger, evaluar o incluso actuar por parta de otros profesionales que los sanitarios. Eso es cierto, pero mientras que a las consultas de Pediatría se acude espontáneamente, no es así a las de trabajadores sociales, a las que se refiere a los pacientes cuando se detecta alguna condición que precise atención; y para conocer eso hace falta tener la información, al menos superficial del entorno del niño.

Los detalles sobre el domicilio y el barrio o pueblo suelen estar incluidos en los datos generales de identificación. Conviene por tanto tener un conocimiento previo de las distintas realidades de calles, barrios y urbanizaciones del entorno. Las características de la vivienda ya conviene conocerlas ante consultas en las que los componentes ambientales jueguen algun papel. Por ejemplo ante patología respiratoria de repetición sugestiva de alergias, cuando se debe inquirir sobre la vivienda y concretamente sobre la habitación donde duerma el niño, etc.

El acceso a los servicios es también importante: distancias, comunicación o la misma existencia de tales servicios. No es lo mismo vivir en la misma calle donde está el centro de salud, la farmacia y el supermercado más grande, que vivir en una barriada extrema alejada fisicamente de todo. O vivir en la trama urbana versus habitar un vivienda rural aislada. Las distancias también se alargan según la hora del día o las condiciones meteorológicas, como sabe cualquiera que haya tenido que buscar una farmacia de guardia en medio de una noche de tempestad.

La situación laboral de los padres es un claro determinante social, y no sólo por condicionar los recursos económicos familiares, sinó por tod lo que la carga laboral representa en los dos sentidos: por exceso de trabajo o dedicación, que resta tiempo y espacio a la atención familiar o, al contrario, por el peso que tiene el desempleo en la vida emocional de las personas.

La escolarización de los niños es un derecho universalmente reconocido. Y, además, es obligatoria, por ley y desde hace muchos años. Sentado esto, conocer el tipo de centro, público, concertado o privado, coeducacional o segregado por sexos, confesional o aconfesional (quizá laico no acierta del todo con la realidad), de educación especial o elitista, es conveniente. El nivel en que se encuentre el niño debe compararse con su edad cronológica, afinando en los primeros años según la fecha de nacimientos; es decir: si es de los pequeños o de los mayores de su clase. Y lo mismo con el rendimiento escolar. Valorar el cumplimiento o, al contrario, el absentismo es primordial, al asociarse el absentismo escolar coon multitud de problemas.

La escuela ocupa una buena parte del día de los niños, Quizá incluso demasiado, según opiniones acreditadas. Pero hay que tener un conocimiento de lo que se hace en las horas libres. La profusión de actividades extraescolares debe vigilarse y, a la primera oportunidad, obtener la opinión de los niños con independencia de la de los padres. Ir al cole es obligatorio. Pero hacer tres horas de tennis cada día porque a papa le gustaría que su nena llegue un dia a Wimbledon, puede ser una solemne majadería. Sobre todo si a la niña no le gusta. Y cuidado con los deportes pseudoinfantiles como la gimnasia rítmica, que pone en estrés los cuerpos y las mentes de muchos de sus protagonistas. En el otro extremo están las “patatas de sofá” (en inglés: “couch potatos“) derrumbados ante un televisor con programas idiotizantes durante horas y horas sin fin.

No todo el mundo puede irse de vacaciones cuando concluye el año escolar. De ahí la importancia de fomentar las colonias vacacionales infantiles subvencionadas. Aunque no ocupen todas las largas vacaciones del calendario español, el desplazamiento fuera del hogar familiar y la convivencia con otros niños, por cortas que sean, las estancias fuera de casa son siempre recomendables. Conocerlo es importante.

 

X. Allué (editor)

 

 

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17 febrero 2017 at 6:21

Determinantes familiares – 2. Anamnesis

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checklistSeguimos con una discreta ampliación de lo que son los determinates familiares de la realidad de cada niño:

1.1.- Determinantes familiares. Composición familiar. Estructura. Componentes. Historia familiar. Pedigree (Árbol familiar). Edad y sexo de cada miembro. Nivel educacional. Nivel económico. Proyecto familiar y expectativas.

Conocer la estructura de la familia es capital para entender la realidad de cada niño. No se puede dar por supuesto nada porque la composición de las familias ha cambiado enormemente en los últimos 50 años. No es que antes las cosas fueran más simples; más bien es que se mantenían estructuras forzadas por la presión social y en contra de voluntades totalmente legítimas. Los determinantes de los cambios han sido los reconocimientos de derechos, especialmente de las mujeres, que respetaban su independencia, ayudados por dos factores principales: el acceso al mundo laboral-profesional y el control de la natalidad. El primero contribuye a la independencia económica y el segundo a la planificación de la descendencia, responsabilidad biológica de las mujeres. La amplia variedad de modelos: biparentales, monoparentales, de paternidad biológica, adopciones, subrogaciones, homosexuales, etc. se debe conocer sin introducir elementos de juicio crítico. En teoría y en cuanto a derechos, no deben haber diferencias. Aunque, y como decía un torero famoso, con un profundo acento andaluz: “Es igual, pero no es lo mismo“. Especialmente a la hora de evaluar determinantes genéticos de la salud y de la enfermedad, cada vez mejor conocidos y de mayor trascendencia.

Igualmente importante es obtener información sobre el nivel educacional de los progenitores y, en todo caso, para establecer discriminaciones positivas. Sobre todo cuando haya que realizar recomendaciones de una cierta complejidad que requieran algunos conocimientos.

El nivel económico puede ser un dato más frío y sólo de importancia en los niveles más extremos, en los que la precariedad y las penurias tengan relevancia. (En una consulta de Atención Primaria, al prescribir una prueba complementaria, para cuya realización había que acudir al hospital algo distante, la madre anunció que no podría ir hasta pasados unos días porque no tenía dinero para el autobús…)

Algo más complejo y menos común a inquirir es cuál es el proyecto familiar y las expectativas que la familia tenga. Este tipo de encuesta requiere tacto, habilidad, discreción y capacidad de interpretación de la información que se obtenga.

Todo lo dicho puede conseguirse en un breve intercambio conversacional, pero tampoco hace falta hacerlo todo a la vez y todo en la primera visita. La madurez del facultativo o el profesional sanitario, y sus habilidades relacionales lo harán más o menos fácil. En cualquier caso la información siempre es conveniente y su propósito es mejorar el conocimiento del niño y su entorno.

X. Allué (Editor)

 

 

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14 febrero 2017 at 6:17

El contexto social y cultural. Determinantes familiares y sociales

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check-listHace unas jornadas, una amable seguidora nos planteaba la pregunta: ¿CÓMO LLEGAR A LOS DETERMINANTES FAMILIARES Y SOCIALES?, en el contexto de cómo intentar conocerlos para la toma de decisiones. Nos comprometimos a tratarlo y vamos a intentarlo, si es posible en las siguientes entradas del blog, un poco en un estilo más pedagógico que otra cosa; es decir, en forma de lecciones. No estamos seguros de que eso tenga o no una acogida favorable, pero ya lo veremos.

A guisa de guión y respetando su terminología:

1.- Determinantes familiares y sociales

1.1.- Determinantes familiares. Composición familiar. Estructura. Componentes. Historia familiar. Pedigree (Árbol familiar). Edad y sexo de cada miembro. Nivel educacional. Nivel económico. Proyecto familiar y expectativas.

1.2.- Determinantes sociales. Domicilio. Barrio, ubicación y composición del entorno. Características de la vivienda. Acceso a servicios. Situación laboral y recursos económicos. Escolarización: centro, nivel escolar, rendimiento escolar, cumplimiento. Ocio: actividades extraescolares, práctica deportiva, actividad vacacional.

2.- Determinantes culturales

2.1.- Situación étnica, procedencia y origen familiar. Idioma familiar. Experiencias sociales. Integración en el entorno. Adscripción religiosa. Herencia social.

 

Para llegar a los determinantes es preciso conocerlos, es decir que la historia clinica social detallada y cuanto más promenorizada sea, mejor nos ayudará a entender la realidad de cada niño y familia atendidos.

En próximas entradas detallaremos la gestión de todas estas materias.

La pregunta de cuándo un Pediatra de Atención Primaria con 35 niños por jornada laboral, a 10 minutos por visita, más lo que haga falta para ordenación de vacunas, etc. va a poder completar una historia clínica social, evidentemente no tiene respuesta ahora. Pero ya nos meteremos con ello. Ánimo.

 

X. Allué (Editor)

 

 

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9 febrero 2017 at 6:57

Profesionalismo e intereses en conflicto

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happy-new-yearMe llega la publicación en Anales de Pediatria del artículo Pediatras sólidos en tiempos líquidos. Reanimando la profesionalidad  que escriben Carmen Martínez González, María Tasso Cereceda, Marta Sánchez Jacob, Isolina Riaño Galán, en representación del Comité de Bioética de la AEP, cuatro respetables damas de la Pediatría con las ideas muy claras. Una excelente reflexión para el final de este 2016 que, por lo que respecta a la salud y el bienestar infantil, no ha sido como para tirar esos cohetes de fin de año. No podría estar más de acuerdo con sus planteamientos. Tomo, sin embargo, el hilo de la última frase del texto: “Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses“. Es una fórmula común en las publicaciones biomédicas. Estoy convencido que responde a la realidad. No tienen ningún conflicto ni ningún otro interés que servir a la profesión.

Pero yo sí. Desde la percha de cincuenta años de pràctica pediàtrica en la sanidad pùblica, en tres paises y otras tantas Comunidaes Autónomas y media docena de hospitales, atendiendo pacientes en cinco o seis idiomas (los tres míos y alguno más) y habiendo tocado todos los ámbitos de la profesión, desde la UCI a la Atención Primària, sí que tengo conflicto con intereses espúreos a los que asigno la responsabilidad del declive de los valores de nuestra profesión y otras lacras.

Estoy en conflicto con los profesionales ignaros, que han maltratado madres responsabilizándolas de sus ignorancias y deficiencias culturales, como denunció en su día Jesús de Miguel en su libro “La amorosa dictadura“, cuando la mitad de la gente de un país oprimido no sabía leer. Estoy en conflicto con los catedráticos escastillados, cuyos mezquinos intereses de investigación no pasaban de coleccionar síndromes malformativos como si fuesen cromos, mientras se rebozaban en sus ignorancias porque no sabían leer el inglés del Journal of Pediatrics. Estoy en conflicto con los intereses con todos los que se vendieron a los, también, intereses de la industria de la alimentación infantil hasta, pràcticamente, proscribir la lactancia materna. Y también, aunque algo menos, con los talibanes de la teta de aparición más reciente, que aterrorizan a pobres madres trabajadoras que optan por acortar la lactancia por la magra duración del permiso de maternidad. También estoy en conflicto con los miserables intereses de médicos residentes, colgados de ordenadores y listas de protocolo, provistos de sólidos impermeables para impedir que los “valores líquidos” del curriculum oculto puedan llegarles por ósmosis y zarandear sus inseguridades. Estoy, en fin, en conflicto con todos los intereses de autoridades académicas y administrativas, que impidieron e impiden el desarrollo de las especialidades pediàtricas, que pretendan asignar la atención de los niños a profesionales que no cuentan con la preparación adecuada; y eso porque no supieron abrir el acceso a la formación en Pediatria a suficientes médicos, y ahora faltan pediatras.

Éste, por ahora, va a seguir siendo un conflicto abierto. Si bien cierra el año de este blog, espero llevarlo adelante en el próximo, 2017, o 2770 a.u.c, si contamos como los romanos, tan cercanos en la ciudad donde vivo, al tiempo que os deseo a todos que os sea propicio y benévolo.

X. Allué (editor)

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a.u.c, iniciales de AB VRBE CONDITA, desde la fundación de la ciudad de Roma.

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30 diciembre 2016 at 19:27

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La separación por sexos, en la escuela, en la sociedad

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imgresOtro de los temas que en el ámbito de las relaciones sociales se ve influenciado por las confesiones religiosas es la educación separada por sexos. Como polémica en el mundo occidental lleva más de doscientos años desde que, gracias a la donación de John McNabb, se creo una escuela coeducacional en Escocia. Ahora se promueve que las escuelas que segregan por sexo no tengan acceso a subvenciones públicas.

Hace un tiempo ya escribimos sobre esto y ofrecimos la posibilidad de entrar en el debate de si los niños y las niñas deben o no escolarizarse juntos o separados. No hubo nadie que se animase, o se interesase.

Aquí reproducimos nuestra argumentación:

A lo mejor es que no hay debate. Quiero decir que quizá cada cual se queda con su preferencia y no hay discusión. También puede ser que el debate suena a viejuno, a superado por anticuado. Pero justo ahora que se inicia la segunda parte del curso y se ha tenido la oportunidad de evaluar el progreso de los alumnos en el curso, en nuestro entorno se han suscitado algunas consultas sobre la influencia en los rendimientos escolares de diferentes factores. Y uno de ellos ha sido precisamente el de la separación de los escolares, bien en las aulas, o bien por colegios, según el sexo.

Para mi sorpresa han sido padres y madres de niñas preocupados por que el rendimiento de sus hijas se viera impedido o retardado porque el rendimiento de los niños es más bajo (!) y con ello se baja el nivel de la clase o del colegio. A esto se suma que la conocida como ley Wert, la LOMCE o Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa incluye provisiones para que la segregación por sexos en las escuelas no se vea privada de fondos públicos (artículo 1.61).

No creo que nadie se sorprenda de que recojamos aquí la convicción de que esa ley ha sido contestada desde la mayoría de las instancias docentes y pedagógicas por retrógrada, inaplicable y en muchos aspectos literalmente sectaria, en consonancia con la siniestra figura del titular del ministerio que la ha propuesto. El tratamiento de la educación diferenciada por sexos no se aporta ninguna argumentación de substancia.

La realidad es que, en este país–y en otros–la separación en las escuelas por sexos suele ser patrimonio de escuelas o colegios privados y ligados a empresas u organizaciones confesionales. Ello incluye principalmente las confesiones religiosas monoteístas y con fuertes raíces tradicionales, curiosamente raíces o razones que no figuran en sus textos principales y ortodoxos. Se trata de incorporaciones culturales a la tradición que responden a creencias más sociales que de base teológica y por imposición de los clérigos.

No vamos aquí a argumentar la justificación o no de la coeducación o la segregación por sexos en las escuelas con argumentos pedagógicos porque no es nuestro ámbito de conocimiento. Pero desde el ámbito del neurodesarrollo, del desarrollo psicoemocional, del biológico y, también, del de los derechos de los niños, con los que nos sentimos muy directamente implicados, entendemos que no existen evidencias cabales que apoyen la separación de los niños y las niñas en las escuelas. Y por ello recomendamos evitar las escuelas segregadas.

Y que no quede por no dicho: la segregación por sexo de los escolares generalmente conduce a una desvaloración y discriminación especialmente de las mujeres, que pretende asignarles un rol subalterno en la sociedad. Eso va en contra de las mujeres y sus derechos y, también, atenta contra los derechos de sus hijos, cuando los tengan, al privarles de tener una madres mejor instruidas y más libres.

Los psicólogos hace tiempo introdujeron el términos heterosocialidad que describe la preferencia por relaciones sociales con personas del sexo opuesto (excluyendo las relaciones románticas o de naturaleza sexual). El término opuesto es homosocialidad, la preferencia por relaciones con aquellas personas del mismo sexo. El mundo del deporte, y probablemente por razones físicas, mantiene esa separación en los ejercicios competitivos. Aceptable o no, es una realidad en vías de evolución: el futbol femenino crece en popularidad y se está introduciendo la natación sincronizada con hombres. Al final, los modelos de relación dependen de modelos culturales y modas que a menudo encubren prejuicios discriminadores que deberían vencerse desde las primerías de la vida, en la infancia.

X. Allué (Editor)

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27 octubre 2016 at 11:02

A vueltas con los horarios

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setmanahorarisCon la aproximación de las vacaciones escolares las familias se encuentran estos días con la reducción de la jornada escolar en muchos centros. Una decisión adminstrativo-académica que, de una u otra forma, pone patas arriba la rutina diaria de los niños y, sobre todo, de sus familias.

En Cataluña se desarrolla ahora la “Setmana dels horaris”  promovida desde diferentes instancias, inicialmente por la Iniciativa por la reforma horaria y que cuenta con el apoyo del Parlament y el gobierno de la Generalitat. Algunos medios ya apuntan detalles sobre las propuestas ( La Vanguardia) más o menos imaginativas, pero poniendo énfasis en la homologación con los paises de nuestro entorno y la necesaria coordinación entre ambitos sociales diversos como el comercio, las empresas, el mundo laboral, la enseñanza y, también, los medios de comunicacions de masas como la televisión.

Teniendo en cuenta que el meridiano de Greenwich apenas queda a la izquierda, según se mira el mapa, no parece muy coherente que la hora nos quede a 120 minutos de lo que el giro de la tierra pone al sol cada mañana. Eso por un lado. Pero por otro, someter las dietas a ayunos prolongados o, al contrario, sobrecargarse de calorías para una digestión pesada mientra se sigue en el tajo, no parece saludable. Mientras, los millones de vistantes que cada año llegan a nuestras costas, aunque sea por ocio, no aciertan a encontrar la paella a punto al mediodía, ni el descanso ante la jarana nocturna diaria. Y mil cosas más, sin dejar de lado que algún rato habrá que dejar para estar con los hijos y maldita sea la tele…

Desde aquí nos hemos referido en varias ocasiones a los horarios y su influencia en la vida social y en la salud de los niños :  https://pedsocial.wordpress.com/?s=Horarios

Si esta semana de reflexión sobre los horarios contribuye a que entendamos mejor lo que deseamos y nos merecemos, lo veremos después. Por el bien de los niños, su salud, su educacion y crianza.

X. Allué (Editor)

 

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6 junio 2016 at 7:31

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Homeopatía

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Echar agua al marLa homeopatía no tiene más efectos que los placebos. Cobrar dinero por placebos ( y / o la psicoterapia de apoyo que les pueda acompañar ) sin informar a los pacientes que no hay ninguna prueba científica que demuestre que sirva para nada, no es ético . Y muy cercano al delito de estafa. Que haga muchos años que se utilice no supera la Taumaturgia , aun mucho más antigua …

La decisión de la Universidad de Barcelona de suprimir el Master de Medicina Homeopática que venía impartiendo y cuya matrícula costaba casi 7.000 euros, ha generado una notable polémica en los medios de comunicación, especialmente por los componentes emocionales que los practicantes de la homeopatía introducen en su disciplina.

Desde aquí podemos constatar que la homeopatía no parece ocupar un lugar relevante en el tratamiento de los problemas que incluimos en la Pediatría social, aunque es cierto que los homeópatas se han aventurado en ofrecer remedios de su peculiar farmacopea para el tratamiento del TDA-H o incluso los TEA.

Sin rodeos ni tapujos: la medicina homeopática no sirve para nada a los pacientes. Otra cosa es que les sirva a los que la practican. Item más: cuando sea tratar de niños, por favor, abstenerse. Merecen más respeto.

Con esto nos alineamos con la Universidad de Barcelona, mi alma mater, y con National Health and Medical Research Council australiano, el National Health and Medical Research Council británico, y la Federal Health Office suiza, que han concluido cada uno de ellos que la homeopatía es inefectiva y recomendado a sus gobiernos que no ofrezcan fondos ni inversiones para esa práctica.

X. Allué (Editor)

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7 marzo 2016 at 20:39

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A vueltas con las Urgencias Pediátricas

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9k=Este martes pasado, nuestros esforzados colegas del blog Pediatría Basada en Pruebas, en vez ( o además) de irse de verbena,  publican la noticia comentada de que el Grupo de Trabajo de Educación para la Salud de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) ha creado un Programa de Educación Para la Salud sobre el Uso Racional de las Urgencias Pediátricas. Se trata de un Programa educativo que consta de seis sesiones y está diseñado para ser implementado en los Centros de Atención Primaria.

Mi enhorabuena por el esfuerzo y la dedicación. Todos los esfuerzos que se hagan para educar a la población, las familias y los niños deben ser aplaudidos.
Pero me temo que, una vez más, yerra el tiro y me permito augurar escasos resultados. Llevó más de veinte años diciéndolo y hasta escribí un librito sobre eso (ALLUE X, Urgencias. Abierto de 0 a 24 horas. Factores socioculturales de la demanda de urgencias pediátricas. Mira Editores, Zaragoza, 1999. ISBN 84-89859-55-8)
En vez de reprimir la demanda, que parece en la línea de los “recortes” de estos gobiernos a los que les sobran los enfermos, lo prudente es adecuar la oferta. A Urgencias acude todo aquel que no quiere esperar. Da igual que sea algo grave o una simpleza. En mi anecdotario, de miles de situaciones, se incluye el de la madre que trajo el niño “porque le parecía que por la tarde iba a tener fiebre“. Y eso más que sea mejor prevenir que curar es prevenir antes de ni se sueñe en enfermar…

Pues se trata de abrirles una puerta de asistencia primaria espontánea, con recursos asistenciales elementales pero eficaces. “Fast-tracking” era el término. Un adecuado sistema de triaje y una asignación prudente de personal con alto grado de dedicación que estén dispuestos a entender que la demanda tiene una origen y significado social y no necesariamente biológico. Así se mejorará la asistencia, se evitaran frustraciones a los profesionales y hasta es posible que se ahorre dinero.

Ya lo hemos explicado más veces. No es un problema nuevo. Hace 166 años los médicos ya se quejaban de los “abusos” de los pacientes.  (HODGSON J, The genteel outpatient abuse at the public charities. Lancet  1849, ii, 705)
Lo demás es ponerle puertas al campo. Y favorecer la autoatención, no siempre aconsejable.
No os fiéis de los gobiernos: lo que quieren es que los pacientes desaparezcan, que se queden en su casa y no den la lata ni gasten. A ver si esto de la sanidad se acaba (sic!). Y usar el dinero de la sanidad para otras cosas.

X. Allué (Editor)

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25 junio 2015 at 6:11

Comer en el cole…o no comer

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HHFKASe va acercando el final del curso escolar y con ello el ominoso descanso estival que en este país dura 80 días. Y no decimos “ominoso” gratuitamente. El alborozo que siempre representaba liberarse obligaciones y disfrutar de vacaciones escolares parece que, como tantas otras cosas, pertenece al pasado.

Los que por edad asistimos a la escuela en los negros años del principio de la dictadura padecimos en el ámbito escolar los mismos oprobios que en el resto de la sociedad. Miseria de las instalaciones, represión por docentes autoritarios, celebraciones fascistas cada mañana, monolingüismo impuesto, constricciones morales, obligaciones religiosas  y pobreza educacional conformaban un panorama que hacía de la escuela algo escasamente deseable para los niños. Claro que también era breve, porque la enseñanza obligatoria se acababa a los 10 años.

Mucho han cambiado las cosas y las lacras de la enseñanza y sus insuficiencias se han visto ampliamente superadas en el tiempo y en el espacio. Y en su concepción y desarrollo, aunque algunas mentes perversas como el ministro Wert quieran devolvernos al Pleistoceno.

Las escuelas están ahora mejor dotadas, se imparte una educación libre, dura hasta la adolescencia y es obligatoria, y por lo tanto, universal.

Uno de los avances más importantes, aunque parezca no tener relación directa con el aprendizaje, son los comedores escolares. Aparte de la función nutricional y hasta cierto punto recreativa de la comida del mediodía, también sirve para introducir hábitos alimentarios, disciplina dietética y maneras en la mesa. Lo que permanecía en un  cierto nivel subconsciente era el hecho de que la comida de la escuela, para muchos, era la única comida del día.

Esta constatación, conocida de antiguo por el personal docente, ha irrumpido en la conciencia pública con motivo de la prolongada y profunda crisis económica, que está castigando especialmente a los colectivos menos favorecidos en el estado de bienestar que nos hemos ido dando. El verano pasado la publicación de un informe sobre la nutrición de los niños en Cataluña de la oficina del Defensor del Pueblo del que ya nos hicimos eco en este blog en varias entradas (Hambre y penurias I, II y III ).

Pues la proximidad de las vacaciones estivales anuncian 80 días de alimentación problemática a los niños que dependen de los comedores escolares para su subsistencia.

Y muy lamentablemente esto sucede en muchos sitios. la Academia Americana de Pediatría, que representa a más de 62.000 profesionales, dirige a los miembros del todopoderosos Congreso de los EEUU una carta insistiendo en la necesidad del mantenimiento de los programas de alimentación Healthy, Hunger-Free Kids Act of 2010 (HHFKA) regulados por el gobierno federal de los EEUU.

El problema sigue siendo que la alternativa a comer en la escuela puede muy bien ser no comer…

X. Allué (editor)

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12 junio 2014 at 10:51

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