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Exposición a las drogas en los niños

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portada_130El tema de la exposición de los niños a tóxicos de empleo recreativo, eso que habitualmente se conoce como drogas es siempre preocupante. Mientras que cuando un adulto joven (o no tan joven) se aproxima al sistema sanitario suele ser habitual que el uso o exposición a las drogas forme parte de la evaluación, de la encuenta de la anamnesis o, si así se propone, de las pruebas analiticas diagnósticas oportunas. Sin embargo, las únicas actividades que se encuentran sometidas a un control sobre el uso o la exposición de substancias que alteran el funcionamiento del organismo y que, además ese uso o exposición sea voluntario, son el deporte profesional y la conducción de vehículos a motor. O sea, el “dopping” o conducir bajo el efecto del alcohol o drogas.

Nadie se preocupa si un magistrado, un cirujano, un clérigo, un maestro, un agente de la autoridad, un banquero, un ministro o el mismo rey, ejerce su ministerio bajo la influencia de substancias psicoactivas. O por lo menos, nadie se plantea algún método de control. Y no digamos simplemente a alguien que vaya por la calle sin más.

Y aún muchísimo menos si un niño va por el mundo bajo los efectos de la exposición a substancias de las que catalogamos de “dopantes” o “drogas”.

No se trata de que extendamos las sospechas a todo el mundo, pero como en el caso de los niños, la exposición a substancias psicoactivas nunca es por voluntad propia y todos estamos de acuerdo que es algo indeseable para un menor, tanto en la Atención Primaria como en los Servicios de Urgencias deberíamos incrementar nuestro grado de atención PORQUE TENEMOS UN PROBLEMA!!

Oscar Garcia-Algar y Antonio Mur publican en el último número de Anales de Pediatria una revisión sobre el tema que merece consideración. Nos recuerdan otro trabajo suyo en el que detectaron datos de exposición a la cocaina en un niño de cada cuatro de los que veían en Urgencias. En este blog también hemos propuesto la necesidad de métodos de cribado en las consultas (https://pedsocial.wordpress.com/2009/05/24/uso-de-drogas-en-la-evaluacion-del-nino-sano/)

El artículo mencionado propone dos escenarios:

La detección de una exposición insospechada a sustancias de abuso tiene 2 escenarios:

1. El cribado neonatal universal (que tiene limitaciones coyunturales económicas y analíticas) o solo a recién nacidos con factores epidemiológicos y sociosanitarios de riesgo (en orina y meconio) y el estudio en embarazadas (en pelo y orina maternos).

2. El estudio en urgencias antes casos de sospecha por la clínica, por el entorno o en caso de una intoxicación aguda para descartar exposición crónica (en orina y pelo del niño y en pelo de los adultos y niños que comparten el mismo entorno doméstico).

Para vuestra consideración.

 

X. Allué (Editor)

 

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1 agosto 2013 at 6:35

A vueltas con las vacunas y los antivacunas

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VacunasDe los compromisos sociales con más componente biomédico que se generan alrededor de los niños, las vacunaciones, asentadas en el principio de que más vale prevenir que curar, continúan generando controversias.

Con más de 200 años de historia parecería que debiera ser un tema superado, pero no lo es. En este blog ya nos hemos referido con anterioridad e incluso denunciado los extremos hasta los que se puede llegar por parte de quienes discuten la eficacia o incluso la conveniencia de las vacunas, desde puntos de vista personales hasta religiosos. Se llega hasta el fanatismo sin ambages.

Pero no nos referimos a circunstancias más o menos exóticas y en entornos sometidos a violencias diversas como Pakistán.

Estas pasadas semanas se ha producido un brote de sarampión en Barcelona con una treintena de casos, adultos jóvenes que no había sido vacunados en su día por razones diversas y que habían coincidido en un festival de música internacional (Sonar 2013)

Aparece ahora en la prensa la controversia generada en un país de alto nivel social, sanitario y económico como Holanda, a cuenta de las reticencias a vacunar niños por motivos religiosos entre las comunidades integristas calvinistas. La consecuencia es medio centenar de niños que han padecido sarampión con una mortalidad a considerar. El titular de El País anuncia “Virus por voluntad divina”.

La cuestión está en la defensa de los derechos de los niños. Entre ellos está el derecho a su integridad, a su salud y a su vida que, a nuestro entender, están por encima de las voluntades de unos y otros, incluyendo la de los padres. Y esos derechos deben ser defendidos en todo tiempo y lugar.

X. Allué (Editor)

ADENDUM: Lo hemos publicado en Twitter: Los antivacunas ¿instalan antivirus en sus ordenadores, o se conectan a pelo?

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24 julio 2013 at 11:35

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Mercurio, un enemigo metálico

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Una sopresa en el comedor de la escuela: atún envenenado. CNN presentó recientemente esta noticia.

Los niños no deberían comer atún más de dos veces al mes, recomienda un estudio

que hace referencia al siguiente documento: http://cspinet.org/new/pdf/tunasurprise.pdf

El mercurio es un tóxico bien conocido. Hace 50 años los derivados del mercurio, calomelanos, se empleaban como polvos “para reducir el babeo de los lactantes” y la dentición (?). La ingestión continuada de calomelanos producía un cuadro neurocutáneo gravísmo: la acrodínia, cuadro afortunadamente muy raro hoy día.

El texto que sigue lo publican los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de los EEUU

Efectos tóxicos del mercurio

El mercurio elemental (metálico) y todos sus compuestos son tóxicos. La exposición a niveles excesivos pueden dañar permanente o fatalmente el cerebro y los riñones. El mercurio elemental también puede ser absorbido por la piel y causar reacciones alérgicas. La ingestión de compuestos inorgánicos de mercurio puede causar graves daños renales y gastrointestinales. Los compuestos orgánicos de mercurio, tales como metilo mercurio se consideran las formas más tóxicas del elemento. La exposición a cantidades muy pequeñas de estos compuestos puede dar como resultado devastadores daños neurológicos, incluso la muerte. Para los fetos, los bebés y los niños, los efectos en la salud primaria de mercurio están en el desarrollo neurológico. Incluso los niveles bajos de exposición al mercurio, como resultado del consumo por parte de la madre de metilmercurio presente en la dieta puede afectar negativamente al sistema nervioso y al cerebro. Los impactos sobre la memoria, la atención, el lenguaje y otras habilidades se han encontrado en los niños expuestos a niveles moderados en el vientre materno.

¿Cómo se exponen las personas al mercurio?

El mercurio por vía aérea es altamente tóxico si se inhala.

¿Cómo llega en el aire? El mercurio metálico se evapora lentamente cuando se expone al aire. El aire de una habitación puede llegar a niveles insalubres sólo a partir del mercurio en un termómetro roto.

El mercurio puede ser liberado en el aire cuando el carbón, el petróleo o la madera se queman como combustible o cuando desechos que contienen mercurio son incinerados. Las concentraciones de mercurio en el aire exterior resultantes son generalmente bajos y de poco interés directo. Sin embargo, el mercurio en el aire puede caer al suelo con la lluvia y la nieve, llegando al suelo o a las aguas, causando contaminación. Lagos y ríos también están contaminados cuando se produce una descarga directa de mercurio cargado de residuos industriales o municipales en el agua.

Cuando el mercurio entra en las aguas, los procesos biológicos lo transforman en metilmercurio, una forma altamente tóxica y bioacumulable. Los peces pueden absorber metilmercurio de lo que coman y del agua directamente a su paso por las branquias.

El ciclo del mercurio en la naturaleza es complejo. El metilmercurio en el agua y sedimento es ingerido por esos diminutos animales y plantas conocidos como plancton. Los peces pequeños y las crias de peces pueden comer grandes cantidades de plancton en poco tiempo. Los peces depredadores más grandes consumen muchos peces pequeños, acumulando metilmercurio en sus tejidos. Cuanto más viejo y más grande es el pez, mayor es el potencial de altos niveles de mercurio en sus tejidos. Los peces son capturados y comidos por los seres humanos y los animales, causando la acumulación de metilmercurio en los tejidos humanos. La mayoría de las personas están expuestas al mercurio por el consumo de pescado que contiene mercurio. No hay ningún método de cocinar o limpiar pescado que reduzca la cantidad de mercurio en los alimentos.

Desde mediados de la década de 1950 hasta la década de 1970, numerosos envenenamientos masivos tuvieron lugar en Japón y en Canadá  debidos a la presencia de metilmercurio por el consumo de pescado de aguas contaminadas. En la actualidad, la preocupación se centra en el impacto sobre la salud por la exposición crónica a bajos niveles de mercurio procedentes de fuentes dietéticas. Las estimaciones preliminares de los niveles de mercurio en muestras de pelo y sangre de la Encuesta Nacional de Examen de Nutrición de 1999 sugieren que aproximadamente el 10% de las mujeres en EEUU tienen niveles de mercurio de aproximadamente una décima parte de los niveles potencialmente peligrosos, lo que indican un estrecho margen de seguridad para algunas mujeres. http://www.cdc.gov/mmwr/preview/mmwrhtml/mm5008a2.htm.

El National Research Council (NRC) publicó un informe (http://www.nap.edu/books/0309071402/html/ )según el cual unos 60.000 recién nacidos al año en los EE.UU. están ahora en riesgo de efectos adversos en el desarrollo neurológico de mercurio dietético. Estos estudios apoyan firmemente los esfuerzos para reducir la exposición al metilmercurio.

Bueno, pues un motivo más de preocupación.

X. Allué (Editor)

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1 octubre 2012 at 6:00

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London riots- Los disturbios y la violencia en Inglaterra

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No se os puede dejar solos. Me quito de en medio unos días por vacaciones y os ponéis a quemar Londres…

Esto lo mismo lo puedo decir yo que Mr. Cameron, el actual premier inglés en vista de los acontecimientos que aquejan estos días muchas ciudades de Inglaterra—curiosamente no de los otros miembros del Reino Unido, Escocia o Gales—con notable dramatismo.

Por diversos motivos me obligo a mi mismo a dedicar unas líneas a pesar de mi anunciada ausencia.

Estas noticias de actualidad no deberían tener cabida en este blog si no fuera por la referencia a la participación de menores, de niños de 11 y 12 años, según declara el propio señor Cameron, en los disturbios.

Y, sobre todo, por la decidida interpretación que de los acontecimientos veine a hacer el propio gobierno británico y una buena parte de la prensa publicada que, sostienen, que se trata de una cuestión de pura delincuencia cuyo único tratamiento es policial.

No me cabe duda que el control y el orden en las ciudades es una materia policial. Pero no acepto que se trate de una explosión de delincuencia y criminalidad simplemente concentrada y violenta ocasional. Una cosa es que los actos vandálicos conviertan a sus perpetradores en criminales y otra que todos los que participan en los disturbios sean delincuentes.

La misma participación de menores lo atestigua: son tan jóvenes que difícilmente han tenido la oportunidad de delinquir.

Lo que resulta evidente es que una explosión de violencia de semejante extensión se tiene que asentar sobre unas condiciones y circunstancias que la propicien y que han sido suficientemente mencionadas: falta de perspectivas, fracaso escolar, desempleo crónico, marginación, pobreza, hacinamiento, exclusión social, prejuicios raciales y media docena más que se arrastran desde hace mucho tiempo y que se han visto agravadas por la actual crisis económica. De todo ello los menores, los niños, son víctimas, no actores.

Uno se pregunta si el señor Cameron puede movilizar 16.000 “bobbies” en 24 horas, no podría en algo más de tiempo movilizar otras tantos maestros y trabajadores sociales (y, porqué no? pediatras), e invertir lo que se va a gastar en tanques de agua y pelotas de goma en instrumentos de educación.

Cabe añadir que responsabilizar al Blackberry Messenger y a Twitter de los disturbios y los estragos, es la consabida—y en este caso literalmente—inmolación del mensajero.

En cualquier caso, se trata de materia de reflexión para los pediatras sociales porque no veo en la sociedad inglesa actual tan grandes distancias con la nuestra, y los pediatras estamos muy cerca de esa población infantojuvenil que protagoniza la actualidad.

Obviamente que los paralelismos con el movimiento de los, así llamados, indignados son fáciles, lo mismo que lo son las enormes distancias que separan las acciones de éstos con la violencia desatada en Inglaterra. Pero no lo son tanto los substratos.

Como pocas cosas son nuevas bajo el sol, se puede citar a Virgilio via Servius: Indignata. Quia iuvenis erat. Indignado, furioso, porque era joven.

Mas vale que los que ya no lo somos nos lo tomemos en serio.

X. Allué (Editor)

Written by pedsocial

11 agosto 2011 at 18:49

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El sindrome del patito feo

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En la valoración del adolescente, incluso del escolar, los pediatras deben incluir consideraciones sobre la propia imagen.  En un excelente artículos de revisión sobre la obesidad que aparece en el número de dicembre de 2009 de Anales de Pediatría: Obesidad infantil: ansiedad y síntomas cognitivos y conductuales propios de los trastornos de alimentación, de  C. Calderón, M. Forns y V. Varea (Disponible en

http://www.elsevier.es/revistas/ctl_servlet?_f=7064&ip=88.8.242.214&articuloid=13145291&revistaid=37 )

el dato que destaca sobre todos los demás para todos los grupos es el de la insatisfacción corporal. El crecimiento y desarrollo no siempre resulta satisfactorio para el niño o adolescente por todo lo que contiene de disarmonías. El alargamiento de las extremidades o la aparición de los caracteres sexuales secundarios: vello, senos, etc., los cambios de la voz y, especialmente las modificaciones de la conformación de la cara, pueden bien no ser del agrado del niño o, no menos a menudo, de sus familiares quienes se lo acabarán transmitiendo la niño explícita o implícitamente.

Esta situación es la que queremos definir como el síndrome del patito feo, en referencia al popular cuento del ánade adoptado por una mamá pata que cuando crece acaba resultando un hermoso cisne. Entendemos que estos sentimientos de autopercepción como feo o fea, desgarbado y poco agraciado pueden llegar a afectar a la mitad de los/las adolescentes y que se manifiesta por preocupaciones o decepciones por su propia imagen:

La insatisfacción puede ser por su cara, por su piel, por su pelo, por su estatura, por la forma de su cuerpo o incluso por el propio olor corporal. Pero es la preocupación por su peso, la que suele ser más elaborada en preadolescentes y adolescentes. La apreciación del propio peso no es tan objetivable ni permite fáciles comparaciones al encontrarse a menudo más o menos disimulada por la vestimenta. La coincidencia ocasional del sobrepeso con personalidades más bien apacibles que resta conflictividad al problema y la todavía existente complacencia con la alimentación copiosa como signo de afluencia y bienestar, hacen del sobrepeso una preocupación tardía en las familias. Van a ser las dificultades para la adaptación a actividades deportivas a menudo lo que ponga de manifiesto la existencia de una discrepancia o exceso de peso. Al llega la adolescencia y una mayor preocupación por ofrecer una imagen de atractivo sexual, el sobrepeso cobre actualidad e importancia, especialmente en las mozas. La preocupación por la delgadez, en cambio, suele ser más bien de las familias que no de los propios niños o adolescentes.

Una buena parte de los trastornos de la conducta alimentaria tienen su origen en una percepción distorsionada de la propia imagen que pudo iniciarse por un rechazo a algún aspecto de la imagen desarrollada con el crecimiento.

El pediatra y el médico de familia deben conocer que la percepción de la propia imagen es una materia que requiere atención y que pueden precisarse explicaciones o la puesta en marcha de medidas correctoras, al objeto de evitar que una mala adaptación pueda determinar problemas de salud mental o física de a los adolescentes y jóvenes.

X. Allué (Editor)

(PS: Para la imagen que ilustra esta entrada de blog he preferido utilizar la del patito feo más mono que he encontrado en la Internet 🙂

 

Written by pedsocial

11 mayo 2010 at 17:37

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