Pediatría social

Blog de la Sociedad Española de Pediatría Social

Pobreza, educación, 10 años perdidos (UNICEF)

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Los niños de la recesiónEn éste blog a veces escribimos originales y otras recogemos informaciones de otros medios. Como es natural cuando se defienden los derechos y los intereses de los niños, citamos a menudo la organización UNICEF. UNICEF, como ya hemos señalado en alguna otra ocasión, es el acrónimo en inglés del Fondo de las Naciones Unidas para los Niños. La “E” significa “emergency” porque cuando se fundó esta organización en 1946 los esfuerzos se dirigían a ayudar a los niños de Europa después de la Segunda Guerra Mundial. Se trataba de una emergencia generada por una guerra tremenda que había dejado a millones de niños huérfanos, desplazados, sin hogar, hambrientos y enfermos. A pesar del esfuerzo varios millones no sobrevivieron el quinquenio siguiente pero, con todo, el esfuerzo se consideró un éxito que llevó, en 1953, a convertirse en un organismo permanente de las Naciones Unidas y a extender su acción a todo el mundo. 70 años después sabemos que la situación de los niños en el mundo, a pesar del progreso y todos los cambios, mantiene unas características de “emergencia”, no porque haya “emergido” más o menos catastróficamente, sino porque requiere ayudas de emergencia. De acciones con la intensidad de una respuesta ante una emergencia.

Recogemos hoy una información del rotativo inglés The Guardian que nos cuenta de una década perdida para los niños españoles. La pobreza y los retrocesos en materia de educación son las consecuencias terribles que ha producido la recesión económica, la “crisis“. Allí se recogen datos procedentes del estudio “Los niños de la recesión“, editado por UNICEF. Gonzalo Fanjul, editor del informe lo resume en las páginas de EL PAIS Planeta futuro, como siete preguntas.

Para vergüenza de unos y otros coincide en el tiempo con la publicación de que las 20 mayores fortunas de España acaparan tanto como 14 millones de españoles pobres. Podríamos también decir que coincide con la publicación de nuevos políticos corruptos del Partido Popular, pero eso ha dejado ya de ser noticia por lo habitual. Que los titulares de las 20 fortunas españolas las hayan alcanzado honradamente apenas se puede alejar del expolio de los políticos corruptos y el vergonzante encubrimiento por parte de sus líderes.

En cualquier caso, lo que persiste es la situación de la pobreza y la emergente necesidad de ponerle remedio. Como sea.

X. Allué (Editor)

 

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30 octubre 2014 at 16:00

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Ébola en los niños

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Sociedades PediátricasLa infección por el virus Ébola en los niños:

(clica aquí–>Informe de consenso de sociedades científicas

Para leer detenidamente si quieres saber sobre lo que rodea a la infección por el virus Ébola en los niños.

X. Allué (editor)

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28 octubre 2014 at 18:34

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La conciencia de la pérdida

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imgresHace tres años (En http://pedsocial.wordpress.com/2011/07/10/el-peso-social-de-la-perdida-de-conciencia/ ) al hablar del peso social de la pérdida de conciencia prometíamos ocuparnos de “la conciencia de la pérdida”…Ya va siendo hora de hacerlo.

No somos lo que tenemos, sea eso bienes materiales, relaciones sociales, poder o querer. Somos otra cosa. Pero los niños, en su natural simpleza de ordenamiento mental, pueden muy bien entender que ellos son lo que son por lo que tienen. Es luego la madurez que lleva a la conciencia del yo la unicidad desnuda, la identidad personal, y la integridad de ese yo.

A menudo uno tiene conciencia de los que tiene sólo cuando lo pierde. Y en el egoísta mundo del niño pequeño las pérdidas no son bien recibidas. Eso es válido tanto para las grandes pérdidas como las más pequeñas o insignificantes. Enseñar a los niños la fugacidad de las cosas materiales puede ayudar a la maduración.

Vivimos en una sociedad extremadamente complaciente y consumista que ofrece a los niños toda clase de ofertas y materiales lo más común fruto de un consumismo desaforado. Mientras que una porción de la población infantil vive por debajo del considerado índice de pobreza, el resto se regala con bienes y servicios no siempre necesarios.

Hay que enseñar (y aprender) que nada es para siempre y que todo lo que tenemos lo podemos perder y, eso sí, para siempre. De los objetos infantiles que muchísimos niños pequeños consideran de su absoluta y completa propiedad es, por ejemplo, el chupete. Donde yo vivo, para ayudar a los niños a desprenderse del adminiculo a partir de cierta ( y aún corta) edad, han ideado un ritual consistente en ofrecerle el chupete a una de las figuras totémicas que sacan en un cortejo o  procesión en la fiesta mayor, un dragón de cartón piedra. El dragón lo engulle y lo hace desaparecer para siempre. Esto es una simpleza, evidentemente. Pero aún así, algo parecido puede acontecer alrededor de una pérdida de las consideradas “irreparables”, como pueda ser la pérdida de un progenitor o, más concretamente de la madre. El tremendo impacto de la pérdida de la madre puede tener efectos devastadores en la conciencia de un niño pequeño. Pero ambas son, esencialmente, eso: pérdidas.
La vida es una sucesión de pérdidas: los dientes de leche, la virginidad, o la vergüenza. Y pueden ser acontecimientos vividos con una profunda sensación de que nada será ya igual nunca más.

Convertir la conciencia de la pérdida en una oportunidad de entender que son pasos en la carrera de la maduración, es una obligación de padres y educadores para la que no siempre se está preparado. Puede resultar inevitable un sentimiento de lástima, de compasión o de simpatía, pero que no debe alejarnos de la explicación racional y el apoyo moral.

Las pérdidas abundan. Sortearlas y asumirlas es necesario. La reparación de la conciencia de la pérdida merece atención, para contribuir al proceso de la maduración de los niños. Y no olvidar que una de las pérdidas más comunes, recurrente y de escaso reparo, es la pérdida de tiempo…

X. Allué (Editor)

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27 octubre 2014 at 6:51

“Preemies”, recién nacidos prematuros

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premieLos recién nacidos prematuros, los que nacieron antes de tiempo, antes de las 36 semanas de un embarazo, son un montón de gente.

Según la OMS/WHO un 9.6% de los nacidos en todo el mundo (http://www.who.int/bulletin/volumes/88/1/08-062554/en/), casi tres millones de bebés en el año 2005, según ese informe de 2009. Ahora son aún más.

En los países menos desarrollados sube hasta un 12.5% de los nacimientos mientras que en los países desarrollados baja a un 7.1%. El grueso de las muertes infantiles ocurre entre este grupo de recién nacidos, con mortalidades de hasta la mitad de los nacidos con menos de 27 semanas de edad gestacional.

Las unidades neonatales en los países occidentales hacen verdaderos milagros consiguiendo la supervivencia con integridad de la inmensa mayoría de los recién nacidos prematuros por encima de las 28 semanas y 1.000 gramos de peso al nacer. La atención a los prematuros es un reto constante sobre el que se abocan recursos humanos y materiales. Vale la pena.

Cada vez más se va haciendo evidente que la supervivencia y el cuidado de los niños prematuros mejora con la creciente participación de la familia en los cuidados. El método canguro como estímulo de la lactancia materna y la utilización de lactancia con leche humana de los bancos de leche han sido de capital importancia en los últimos diez años. Como lo fue el decenio anterior la incorporación del surfactante pulmonar y los métodos de asistencia a la ventilación para superar los problemas que la inmadurez pulmonar plantea. Todo ello más el control de las infecciones y el manejo de las malformaciones cuando existen.

Las unidades neonatales más modernas se organizan en habitaciones individuales donde las familias pueden compartir la hospitalización con el recién nacido prematuro. Las salas abiertas van cediendo el paso como hace cien años lo hicieron las salas abiertas de los antiguos hospitales, con docenas de camas alineadas contra la pared.

Pero lo que resulta más evidente es que los prematuros son seres que generan durante bastante tiempo una gran dependencia. Mientras que la legislación sobre la dependencia en España está siendo criticada por sus aspectos restrictivos, apenas hace referencia a la tremenda dependencia que general los prematuros cuando son dados de alta.

La Resolución de 25 de julio de 2013, de la Secretaría de Estado de Servicios Sociales e Igualdad sobre criterios comunes, recomendaciones y condiciones mínimas de los planes de atención integral a menores de tres años en
situación de dependencia o en riesgo de desarrollarla ,  en el preámbulo dice:

Objetivo 3.2: Garantizar la detección precoz de los menores de 0-3 años en situación
de dependencia, o en riesgo de desarrollarla.
Acciones a desarrollar:
— Mejora de los protocolos diagnósticos existentes e incorporar pruebas diagnósticas
específicas para conseguir una detección temprana en los controles pediátricos.
— Colaboración en «Programas de Cuidados Centrados en el Desarrollo», desde las
Unidades de Neonatología.
— Potenciación y colaboración en programas sanitarios, sociales y educativos, de
detección de niños o niñas con alteraciones del desarrollo (detección de metabolopatías
congénitas, detección de defectos congénitos, detección precoz de la hipoacusia, etc).

pero a lo largo de sus prolijas 63 páginas de BOE,en donde se explica con todo lujo de detalles, tablas y cuadro sinópticos lo que se pretende, en ningún momento se menciona a los recién nacidos prematuros. Hay referencias a la sordera, la ceguera, el retraso del desarrollo… Un prematuro puede tener todo eso y más. O nada más que su prematuridad y no parece claro que ello se considere una dependencia.

En este país se asume que los cuidados los debe asumir la madre “porque todos los niños son dependientes”. La referencia a los programas de la Unidades de Neonatología resulta esperanzadora si éstas unidades contemplan las dificultades en los tiempos posteriores al alta y, especialmente, si disponen de recursos sociales para el seguimiento. La ampliación del periodo de baja maternal es un requisito esencial, en todo caso. La diversidad de los recursos en los diferentes centros asistenciales y entre Comunidades Autónomas muestran que las iniciativas pueden materializarse también de forma diversa o, lamentablemente, incompleta. Como tantas directivas estatales, está llena de buenos deseos pero sin referencias presupuestarias precisas que les den realidad, cosa a la que nos tiene ya muy acostumbrados el gobierno del estado. En inglés dicen “put your money where your mouth is“: ponga su dinero donde ponga su boca(palabra). La diferencia entre la palabra y la realidad está en el soporte presupuestario.

Algo más de un cuarto de millón de solicitudes de prestaciones por dependencia recibieron atención en 2012. A ellas se dedicaron 1.404 millones de euros. Cifras que, por absolutas, no son fáciles de detallar. La media nos lleva a unos 5.000 euros al año o 443€ al mes. Lo que ocurre es que ahí se incluye todo y, a menudo, no llega.

Mientras, las familias y, especialmente, las madres de niños prematuros continuarán realizando esfuerzos incontables para sacar adelante sus preciosos niños que se adelantaron en su llegada la mundo. Y los demás estamos obligados a ofrecer el máximo soporte posible.

X. Allué (editor)

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23 octubre 2014 at 6:00

The girl effect

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20 octubre 2014 at 6:31

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Cuentitis, diagnóstico y tratamiento

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images-1(Publicado anteriormente en Pediatic: http://www.pediatic.com/cuentitis-diagnostico-y-tratamiento/. Republicado aquí porque lo de republicar nos va)

Con este nombre no aparece en los tratados de Pediatría. En el Código Internacional de Enfermedades (CIE-MC-10) podría incluirse en el apartado Z76.5, pero no se especifica una forma pediátrica. Muchos pediatras desconocen su existencia, pero TODAS las madres han tenido alguna experiencia más o menos compleja con sus hijos. A veces aceptado con una media sonrisa, siempre resulta necesario un buen diagnóstico diferencial, de manera que hay que tomárselo en serio. Por eso lo describimos aquí, aceptando de antemano cualquier comentario, crítica o adición complementaria.

Definición. Cuentitis. Síndrome común en la edad infantil caracterizado par la manifestación de malestares, molestias, inapetencia e hipoactividad, sin causa aparente y sin representación patológica, generalmente autolimitado.

Etiología. La cuentitis carece de etiología precisa. El sufijo “itis” no responde a ninguna manifestación inflamatoria o infecciosa sino a una designación idiomática ficticia, común en español, para designar un supuesto proceso morboso. Se asocia a la respuesta ante la exigencia de actividad matutina, especialmente la escolar y responde a experiencias anteriores de enfermedades o procesos morbosos que han motivado una prescripción de reposo. Ocasionalmente puede tener relación con la ingesta de alimentos o, más concretamente, su rechazo.

Patogenia. Su aparición en la edad pediátrica la relaciona con la natural dependencia que los niños tienen de los adultos. El proceso requiere de algún estímulo físico o emocional previo. Por ejemplo cambios de temperatura ambiente como mucho frío o mucho calor, o bien una ideación más o menos fantástica de lo que pueda suceder en un futuro muy inmediato, que genera rechazo a afrontarla. El proceso tiene un circuito neurológico de estimulo-respuesta tanto del sistema nervioso de la vida de relación como del sistema nervioso autónomo. A lo mejor, incluso está mediado por las neuronas del hipotálamo, que hacen de todo.

Anatomía patológica. Les lesiones anatomopatológicas son imperceptibles, aparte de que no existe experiencia necrópsica de ningún caso…

Manifestaciones clínicas. La cuentitis ocurre en cualquier edad infantil a partir del segundo año de vida y se extiende a lo largo de todo el período escolar. Se produce con más frecuencia a las primeras horas de la mañana, de lunes a viernes durante el calendario escolar. En cambio, durante los fines de semana se manifiesta más hacia la hora de irse a dormir.

Síntomas comunes son, en niños previamente sanos, malestar general, dolor abdominal, cefalea, distermia, prurito palpebral, urgencia urinaria con micción mínima, sed, tos seca no productiva, odinofagia, dolores articulares o musculares erráticos y somnolencia real o ficticia. Ocasionalmente pueden producirse vómitos alimentarios y en casos más serios, crisis de agitación y llanto incoercible.

Ocasionalmente, en familias numerosas puede aparecer simultanea o consecutivamente en varios miembros.

Datos de la exploración clínica. La exploración clínica por aparatos y sistemas no suele revelar ninguna anomalía. Las constantes vitales son normales para la edad, las pupilas permaneces isocóricas y normoreactivas y las conjuntivas blancas y limpias. No hay secreción nasal y la exploración de la lengua y fauces no revela alteraciones.

El cuello es móvil en todas las direcciones, sin rigideces ni signos meníngeos. No se aprecian adenomegalias.

La auscultación muestra una buena entrada de aire bilateral con murmullo vesicular conservado en ambos hemitorax y planos. La auscultación cardíaca ofrece un ritmo normal y ausencia de soplos u otras ruidos anómalos.

El abdomen es blando y depresible, sin organomegalias ni masas palpables y con ruidos peristálticos normales. Los genitales son de apariencia normal para cada sexo, sin bultos ni exantemas.

Las extremidades conservan la movilidad activa y pasiva, no hay edema ni inflamación articular alguna. La piel y faneras no muestran lesiones.

Se mantiene la consciencia, la postura y la estabilidad son normales y los reflejos osteotendinosos se encuentran presentes y simétricos en las cuatro extremidades. Tono muscular normal.

Formas clínicas. La cuentitis puede ser aguda y ocasional o bien crónica y recidivante. Puede responder a cambios estacionales y al comienzo de los períodos escolares postvacacionales. Las formas relacionadas con la alimentación, están generalmente caracterizadas por la aparición de dolor abdominal al comienzo o a mitad de la comida.

Exámenes complementarios. Con esta anamnesis y exploración clínica, en niños previamente sanos, no se precisa ningún examen complementario. En niños mayorcitos conviene observar la toma de temperatura durante todo el tiempo que requiera tomarla, para evitar elevaciones asociadas a frotar el termómetro con la ropa (¡).

Diagnóstico. El diagnóstico se hace ante la ausencia de otros síntomas o signos objetivos. La firmeza en el diagnóstico contribuye a su aceptación. En ocasiones se puede requerir un período breve de observación y reevaluar de nuevo.

Diagnóstico diferencial. El diagnóstico diferencial es complejo. Hay que incluir en él los períodos prodrómicos de numerosas enfermedades agudas, algunas infecciosas. También, y lamentablemente en casos recurrentes, se debe descartar la enfermedad celíaca, la intolerancia a la lactosa, la migraña abdominal y los trastornos de la conducta. Asimismo debe descartarse la sospecha de acoso escolar (bullying). También debe distinguirse del síndrome de Munchausen por delegación.

Tratamiento. Generalmente no requiere más tratamiento que el manejo psicosocial por parte de los padres. El empleo de placebos, salvo en algunos casos muy específicos, está formalmente desaconsejado. Algunos pocos casos raros pueden ser subsidiarios de atención psicoterapéutica.

Pronóstico. El pronóstico es bueno en la inmensa mayoría de los casos. Menos de un 0,001% pueden evolucionar a la cronicidad, dependiendo de los padres pusilánimes.

Prevención. La prevención es socioeducativa y debe formar parte de la desmedicalización, tan necesaria en nuestra sociedad.

Casos.

1. (Andrés C. 6 años)) Presenta la mañana del 7 de enero un cuadro de somnolencia, malestar generalizado y frío, coincidiendo con un fallo en la calefacción del domicilio. No otra sintomatología.

Mejoró con la información de que puede llevarse ese nuevo juguete al cole para enseñárselo a sus amigos.

2. (Lina T. 5 años) Al sentarse a la mesa ante un plato de acelgas y patatas hervidas dice: “A mi las acelgas me dan alergia”. Existen antecedentes de rinitis alérgica en la madre. Al preguntarle que desde cuando le dan alergia, afirma: “Ha empezado hoy…

Evoluciona sin problemas tras una mirada aviesa del padre.

3. (Jordi P. 11 años) Presenta malestar y cansancio. Tiene una temperatura axilar de 38.4ºC después de habérsela tomado él sólo. En ese día tiene que jugar un partido con los mayores. Nuevos controles de temperatura no muestran elevaciones. Se pacta la actividad deportiva con el profesor de educación Física.

… y así hasta el infinito.

X. Allué (Editor)

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16 octubre 2014 at 7:00

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Escuela inclusiva-Escuela exclusiva

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imagesHace ya veinte años que Bengt Lindqvist fue nombrado especialmente por el Secretario general de la Naciones Unidas Relator Especial sobre Discapacidad de la Comisión de Desarrollo Social , inicialmente por un período de tres años. Su mandato fue renovado dos veces por las resoluciones del Consejo Económico y Social, en 1997 y en 2000, respectivamente. Los informes del Relator Especial, Sr. Lindqvist, presentan sus conclusiones sobre la promoción y vigilancia de la aplicación de las Normas Uniformadoras y esbozan sus puntos de vista, según lo solicitado por la Comisión, y su futuro desarrollo.

Alrededor de estos informes se desarrollan las ideas de la Escuela Inclusiva, especialmente la necesidad de integrar a TODOS los niños en el sistema escolar. Siempre se ha entendido que ello era beneficioso para los niños con necesidades especiales y, también, para los demás niños. La integración reproduce la sociedad tal como es. Si se requieren esfuerzos especiales o adicionales para mantener la educación de todos, pues eso es lo que hace falta.

A estas alturas del siglo debería ser innecesario argumentar a favor de la escuela inclusiva.

En ese ámbito me resulta especialmente notorio que en este país se mantengan escuelas exclusivas, especialmente con una exclusión basada en el sexo del alumnado. En otra entrada de este blog ya hablamos del tema (http://pedsocial.wordpress.com/2014/01/20/la-separacion-escolar-de-ninos-y-ninas/) e invitamos a los lectores a participar en un debate. Nadie se animó. Marisol nos comentó con su habitual sentido común.

Probablemente no hay debate: las escuelas exclusivas no son buenas para los niños.

Los pediatras deben incluir en su evaluación preguntas sobre la escuela y, en todo caso–es decir: en todos los casos–ofrecer su consejo y recomendaciones.

X. Allué (Editor)

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14 octubre 2014 at 6:18

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