Pediatría social

Blog de la Sociedad Española de Pediatría Social

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Pediatic 3

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La tercera reunión de Pediatras interesados y participantes de la Tecnologías de la Información y Comunicación PEDIATIC 3 se ha celebrado este sábado pasado en el Colegio de Médicos de Madrid. Las noticias que llegan es que ha sido todo un éxito, por lo que felicitamos a los organizadores y nos congratulamos con los asistentes de lo que han aprendido, disfrutado y compartido.

Y ahora a explotar el éxito. Por el bien de los niños…y de los pediatras.

 

X. Allué (Editor)

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Written by pedsocial

28 mayo 2017 at 18:17

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La crianza de los niños vista como un asunto de familia

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familiasUna declaració sobre familias y modelos de crianza por parte de una notable política catalana ha desencadenado una considerable polvareda, en los medios de comunicación y tertulias, sobre el tema. No se nos escapa que la mayoria de las criticas expresadas lo eran por la personalidad controvertida de la política y no tanto por lo que hubiese querido expresar. De alguna forma había venido a actualizar el conocido, al menos por los antropólogos, proverbio africano de que para tener un hijo bastan dos personas pero para educarlo hace falta toda la tribu, recientemente recordado por J. A. Marina. La mencionada dirigente política quien, que se sepa, no tiene hijos, promovia la crianza en común y, en algún momento se avino a afirmar que el modelo de familia nuclear era un modelo “conservador”.

Les ha faltada poco a unos y otros emprender largas discusiones sobre el modelo de familia tradicional, del matrimonio, enlazarlo con las controversias del matrimonio homosexual y cualquier otra derivada que sirva para ocurrencias, diatribas o aseveraciones escasamente documentadas y cargadas de prejuicios de toda índole.

Utilizar los calificativos del lenguaje de los políticos rara vez clarifica las cosas porque estan sesgados por las subjetividades partidistas. “Conservador” no es ni bueno ni malo; sólo es descriptivo, se refiera a las familias o a la cria de gusanos de seda. Ni “progresista” es bueno si no se sabe hacia donde se dirige ese progreso, que és una cualidad cinética.

Los modelos familiares son construcciones culturales que, aunque biologicamente arranquen de la cópula de ambos miembros de una pareja, puede caminar a través de una amplia variedad de construcciones asociativas. Y estas han variado en el tiempo, desde los míticos Adán y Eva que las culturas del libro, judeocriatianomusulmanas aceptan como originarias, hasta la complejidad de las asociaciones de la diversidad. Como han variado en el espacio, que simultáneamente los modelos familiares no son iguales en Estocolmo que en Nairobi. Ya hemos hablado de esto (https://pedsocial.wordpress.com/?s=Modelos+familiares)

Pero si entendemos que la crianza de los niños debe considerarse un asunto de familia, cualquiera que sea su composición. Y un asunto prioritario. A todos los efectos entendemos que la idea de “familia” de incluir la existencia de al menos dos generaciones. Sin niños, las relaciones son parejas, contubernios o comunas, pero no realmente “familias”. Y hemos aprendido que cuanto más amplias sean las relaciones familiares, la crianza de los niños se suele ver facilitada, con todas las excepciones que se quieran aportar. El modelo de la dirigente política catalana no es más que uno más y, por cierto, ni nuevo ni original. Véanse sino los kibutzs, las comunas hippies y un buen monton de culturas primitivas en los cicno continentes.

X. Allué (Editor)

 

Written by pedsocial

19 mayo 2016 at 6:22

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Abuelos: recomendaciones para atención a niños

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AbueloVarios fenómenos sociales han llevado a una mayor implicación de los abuelos en el cuidado habitual de los nietos. En algunas culturas, sobre todo en las que la maternidades temprana, la coincidencia en el ámbito familiar de tres generaciones de mujeres que comparten la atención de los más pequeños, es habitual. No tanto la presencia de los abuelos varones, cuando la crianza “avuncular”, es decir la que llevan a cabo los hermanos de la madre (del latin avunculus, “tío materno”), es común y la figura del padre menos presente.

En las culturas occidentales la coincidencia de la prolongación de la vida activa de los mayores con la incorporación de la mujer al trabajo asalariado, ha llevado a alistar a la generación de arriba en la atención, cuidado y, también, educación doméstica de los niños. Su reconocible experiencia en la atención a los niños siempre puede complementarse, sobre todo teniendo en cuenta que los tiempos avanzan a una considerable velocidad y una generación puede representar una distancia considerable en muchos aspectos.

La web “Healthy Children” publica una guía de consejos para la seguridad de los niños dirigida a los abuelos: https://www.healthychildren.org/spanish/safety-prevention/at-home/paginas/a-message-for-grandparents-keeping-your-grandchild-safe-in-your-home.aspx

La traducción al español incluye:

Consejos a prueba de niños para los abuelos

Como abuelo, el bienestar y la seguridad de su nieto son extremadamente importantes para usted. En particular, cuando se está bajo su cuidado en su casa, en su propia casa, en el coche, o en otro lugar, asegúrese de que usted ha tomado todas las medidas posibles para asegurarse de que está a salvo y seguro.

Antes de tener su visita nieto o quedarse en su casa, asegúrese de que ha revisado y adoptado las recomendaciones de seguridad que encontrará a continuación.

Seguridad dentro de su casa
Hay un montón de medidas de seguridad que debe poner en práctica en su casa para proteger a su nieto. Para mantener algunas de estas directrices en la vanguardia de su mente, utilice el acrónimo  HMEVTT para ayudarle a recordar lo siguiente:

Los detectores de Humo deben ser colocados en los lugares adecuados en toda la casa.
Las mascotas y alimentos para mascotas deben guardarse fuera del alcance de los niños.
Los planes de escape debe ser pensado de antemano, y los extintores deben estar fácilmente disponibles.
Se deben colocar vallas en la parte superior e inferior de las escaleras.
Tapones de corriente que no sean un peligro de asfixia debe colocarse sobre los enchufes para evitar que su nieto esté expuesto al riesgo de una descarga eléctrica. Utilice los muebles u otros objetos para bloquear el acceso a las tomas eléctricas, siempre que sea posible.
Tapas blandas o topes deben colocarse alrededor de los muebles con bordes afilados o esquinas.

Además de estas normas generales, asegúrese de mantener los números de teléfono importantes en el teléfono y programados en el móvil. En caso de emergencia, llamar no sólo al 112 sino también a otros miembros de la familia específicos cuando sea apropiado, .

Otra consideración de seguridad: Sus sillas especiales o ayudas para caminar podría ser inestable y presentar un riesgo; si es posible, guardarlos en el armario o una habitación en la que su nieto no sea capaz de entrar cuando visita.

Dormitorio. Seguridad en el área
Si ha guardado la cuna de su propio hijo, que guarda en el ático o el garaje, quizá en espera de la llegada de un nieto algún día, mejor reemplazarla por uno nuevo. Directrices para mobiliario y equipo de los niños han cambiado dramáticamente, y una cuna que es más de unos pocos años no cumplirán con los estándares de seguridad de hoy en día. Es probable que esto también sea cierto para otros muebles y el envejecimiento de los muebles que podrían presentar riesgos para los niños, como un viejo corralito.
Compre una mesa para cambiar pañales, use su propia cama, o incluso una toalla en el suelo para cambiar los pañales del bebé. A medida que crezca un poco más, y se vuelven más propensos a revolverse, es posible que necesite una segunda persona para ayudar en el cambio de pañal.
No permita que su nieto duerma en su cama.
Mantenga el cubo de los pañales vacio.

Seguridad en la cocina
Ponga “candados para niños” en los armarios; que ser muy seguro, llevas productos de limpieza y productos químicos peligrosos donde queden totalmente fuera de su alcance.
Retire todos los cables colgando, tales como los de la cafetera o tostadora.
Tome precauciones adicionales antes de dar comida al niño preparada en hornos de microondas. Las microondas pueden calentar líquidos y sólidos de forma desigual, y puede ser ligeramente cálido en el exterior, pero muy caliente en el interior.

Seguridad en el baño
Píldoras, inhaladores, y otros medicamentos de venta con receta o de venta libre, así como equipos médicos, deben estar bajo llave y fuera del alcance de su nieto. Preste especial atención que todos los medicamentos de cualquier tipo se mantienen en alto y lejos del alcance y la vista de un niño.
Ponga material antideslizante en la bañera para evitar caídas peligrosas.
Si hay manijas o barras en la bañera para su propio uso, se deben cubrir con un material suave si se van a bañar al bebé allí.
Nunca deje a un niño solo en una bañera o fregadero lleno de agua.

Seguridad de equipamientos
Nunca deje a su nieto solo en una silla alta o en un asiento infantil situado en lugares altos, como una mesa o encimera.
No utilice andadores.

Seguridad de los Juguetes
No compre juguetes nuevos para su nieto que tienen una variedad de sonidos, de las vistas y colores. Juguetes simples pueden ser igual de buenos. Recuerde, no importa lo extravagante que los juguetes puedan ser, pero su propia interacción y jugar con su nieto son mucho más importantes.
Juguetes, CDs y libros deben ser adecuados a la edad y adaptados a los niños en su propio nivel de desarrollo.
Evite los juguetes con partes pequeñas que el niño podría poner en su boca y tragar. Siga las recomendaciones del envase para encontrar juguetes adecuados para la edad de su nieto.
Debido a que las cajas de juguetes pueden ser peligrosas, mantenerlos fuera de su casa, o buscar uno sin cobertura o tapa.

Garaje y Sótano Seguridad
Asegúrese de que el mecanismo de inversión automática de la puerta del garaje está en funcionamiento.
Mantenga todos los productos químicos y pesticidas de jardín, así como herramientas en un armario cerrado con llave y fuera del alcance.

Seguridad Fuera del Hogar
Compre un asiento de seguridad que se puede mantener dentro de su propio coche. Asegúrese de instalar correctamente (o tener un profesional capacitado instalarlo para usted) y que puede correa a su nieto en ella fácilmente. Experimente con las hebillas y cierres antes de comprar el asiento del coche, ya que su facilidad de uso varía. Asegúrese de que usted sabe que su nieto está fuera de peligro antes de sacar su coche del garaje o por el camino.
Hágase con un cochecito para usar cuando se toma al bebé a dar un paseo en su vecindario.
En los viajes de compras, siempre que sea posible elegir tiendas que ofrecen los carros de compras con niños con asientos que sean bajos en el suelo. No coloque su propio asiento de coche en un carro de compras, y evite poner a su nieto en el asiento en la parte superior del carro, si es posible.
Si usted tiene un triciclo o una bicicleta en su casa para su nieto, asegúrese de que también tiene un casco para ella. Mejor elegir un casco con un diseño especial o el color.
Aunque los parques pueden ser divertido, sino que también pueden ser peligrosos. Seleccione uno que ha sido diseñado para mantener a los niños lo más seguro posible; los que están en las escuelas o en los parques patrocinado por la comunidad suelen ser buenas opciones.
Inspeccione su propio patio trasero para nada peligroso o tóxico.
Si usted tiene una piscina del patio trasero, o si usted toma su nieto a otra casa o un parque donde hay una piscina, familiarizarse con estas directrices de seguridad del agua:
Debe ser al menos 4 pies de alto valla con una puerta de cierre que rodea la piscina.
Asegúrese de que las cercas encierran piscinas vecinos, también.
Mantenga contacto físico en cualquier momento a su nieto está en o cerca del agua.
También es recomendable saber CPR y, cómo no, nadar.

Una buena práctica es ofrecer apoyo a los abuelos cuando acuden a la consulta, ofrecer consejos o acceso a informaciones concretas y, en todo caso, reconocer el valor extraordinario de su tarea.

X. Allué (Editor)

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12 noviembre 2015 at 10:50

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Estupidez parental

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Not her cup of teaPadres estúpidos sería un mejor titular, pero he preferido dejarlo como genérico. Y todo sea sin ánimo de ofender, aunque si quiero recordar el refranero: “El que se pica, ajos come“.

La cuestión no es que haya padres estúpidos, ni que se vuelvan estúpidos por la paternidad. Es que, como dice la Biblia, el número de los estúpidos es como el de las arenas del desierto. Hay muchos. Y no existe una forma legal de impedir que tengan hijos.

Como a cualquier otro profesional me ha tocado lidiar con la proporción de estúpidos correspondiente a mi ocupación, para mi desesperación y para la desgracia de los niños. Me los he topado de ambos sexos y del otro, de todas las edades: primerizos y veteranos, que ya es dolor. Incluso transgeneracionales cuando abuelos acompañan a la familia a la consulta, con la tremenda carga hereditaria que todo eso representa.

Debo aclarar que he tratado a todo el mundo con la mayor consideración y la mejor educación posible, me he comido mi indignación y sólo en muy escasas y extraordinarias ocasiones he actuado punitivamente contra la estupidez. Sólo cuando la salud, la integridad y posiblemente la vida del niño estaba en peligro. Por acción punitiva debe entenderse poner el caso en conocimiento del juzgado correspondiente o de los servicios sociales de protección a la infancia. Siempre me he resistido a darle un mamporro al estúpido o estúpida por más que se lo mereciese.

También debo aclarar que mi criterio de selección de estúpidos se centra en eso que se conoce como sentido común, a pesar de ser el sentido común, como dice el antropólogo Clifford Geertz, una construcción cultural. Digamos que el mío se enraíza en lo que así se entiende en las sociedades occidentales urbanas en relación con la crianza y atención de los niños. No siempre es fácil y no tengo la seguridad que fuera siempre justo. La definición que aporto de estupidez no se refiere a limitaciones básicas intelectuales como la oligofrenia o el retraso mental. Entiendo la estupidez parental como aquellos aspectos de comportamiento, de la conducta, de ausencia de criterio, coherencia, consistencia y elemental prudencia. De alejamiento de la realidad, egoísmo insustancial (e insustanciable), insensatez, tendencia a los errores repetidos y contumacia en ellos.

El anecdotario podría ser ilustrativo, pero no me atrevo a aportarlo pues, al ser diverso, podría dar lugar a interpretaciones múltiples por no haber expuesto los detalles con suficiente claridad por mi parte. Bueno, uno sólo:

Un preescolar de 18-20 meses es ingresado por unas quemaduras leves, al parecer accidentales. Al revisar la historia resulta ser el tercer ingreso por problemas traumáticos a esa corta edad. Cuando me dirijo a ver al niño me encuentro al padre en la sala de juegos de la planta jugando con el niño con un mechero de gas, encendiéndolo con la llama al máximo. Tras reprenderlo mínimamente, inquiero por el origen de las quemaduras motivo del ingreso y el personaje me explica que al niño lo ha quemado la madre que fuma mucho y que justo en ese momento ha salido a fumar al pasillo. Entra la dama, una “barbie” con todas la pinturas de guerra, quien al hacerle notar los riesgos repetidos responde que el niño es suyo y que ellos hacen lo que quieren con él.
Al juez. Les retiran la patria potestad y se inicia un procedimiento judicial.
A la mañana siguiente me anuncian la presencia de un señor (un señor muy señor, dice la administrativa) que quiere verme. Este tercer personaje, un prestigioso abogado local, elegantemente vestido con un terno de raya diplomática y portando un carterón, se identifica como el abuelo paterno del niño y en la misma frase incluye ese consabido “…y usted no sabe con quien está hablando…

 

Supongo que a esta altura del relato alguno puede preguntarse por cual de las ventanas del hospital pensaba tirarlos a los tres. No fue ese el final de la historia y tampoco hace al caso. Sólo señalar que el niño fue debidamente protegido. Pero, y lamentablemente, esos grados de estupidez no tienen remedio.

Conviene mantener la vigilancia y la serenidad en todos los casos. Hay que pensar sobretodo en qué es lo mejor para el niño. En caso de entender que éste precisa protección fuera del ámbito familiar, recoger cuidadosamente todas las pruebas y los testigos que puedan conducir a una solución efectiva del contencioso que indudablemente ocurrirá. Y atrincherarse para la siguiente ronda, que habrá más.

X. Allué (Editor)

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27 abril 2015 at 6:27

Un niño en brazos

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Reflejo de Perez-CMe ha costado encontrar el titular, porque originalmente y en secuencia a la entrada del 26 de marzo, iba a titularlo “Cómo coger un niño en brazos”, pero nuestros lectores iberoamericanos podían contrariarse porque los niños no se “cogen” :-). “Tomar un niño en brazos” podía ser más aceptable, pero en España es un término que se usa poco y “tomar” también tiene otras acepciones.

Con las licencias debidas y, escribiendo en español castellano:

Para explorar adecuadamente a un niño, pocas cosas como levantarlo, por lo menos mientras lo permita su peso, más o menos hasta lo 20 kilos.La mejor exploración neurológica empieza tomando un lactante o niño pequeño en brazos. En parte, que esto se produzca sin resistencias y/o llantos dependerá de la posición en que esté el niño y, también, de nuestro plano de aproximación y la suavidad con que maniobremos.

A mi me enseñó a levantar un recién nacido sólo con la mano izquierda Nelson K. Ordway, neonatólogo de cuando aún apenas se había inventado la Neonatología. La mano en pecho del bebé, el pulgar debajo de la axila izquierda y el dedo medio en la derecha, utilizando el índice para sujetar o mover la cabeza, la espalda del niño hacia arriba. Te queda la mano derecha libre para movilizar, auscultar o realizar esa maniobra de Pérez-Carbonell tan útil para asegurarte de la integridad neurológica del neonato. Claro que el Dr. Ordway era un hombretón con un cierto parecido al actor Lee Marvin, cuyas manos enormes podían perfectamente con un neonato incluso aunque fuera un macrosómico de 4.5kg. Los varios miles de veces que lo he hecho siempre me han servido para asegurarme de que el niño estaba bien.

Tomar un niño, ya más mayor, de los brazos de su madre puede provocar una resistencia inmediata y llanto. El bebé gira la cabeza hacia la espalda de la madre y se inician las dificultades. Generalmente a mi me da la sensación de que las madres transmiten a los bebés una información negativa sólo con el tacto. A veces noto que la madre dice: “Ande, vete con este señor…” al mismo tiempo que lo sujeta con firmeza porque no quiere dejártelo. Son reflejos naturales del “bonding” del apego madre-hijo. Si pasa, es que has empezado mal. Además de ponerte a la altura de la madre hay que obtener su colaboración por acuerdo verbal o gestual. Estoy convencido que los niños “que no se sueltan” es porque, en su fuero interno, la madre teme que algo indeseable le suceda al niño, que se caiga o que se lo quiten. Y eso lo transmite al bebé.

Como a todo el mundo, me he topado ocasionalmente con niños que no se dejan tocar y con escándalos considerables de llantos y pataletas. Pero me atrevería a asegurar que la causa no es el niño: o soy yo que no lo he hecho bien, o es la madre que no está cómoda con la situación, angustiada o temerosa.

Mirar al niño a los ojos, dirigirse de palabra a él, evitar gestos violentos y rápidos, acercarse de lado, sentarse en la camilla junto a él son todos movimientos prudentes y eficaces. En cuanto el niño tenga capacidad de entendernos, a partir de los 3-4 años, lo mejor es dirigirse directamente y pactar, negociar todo el contacto con todas las explicaciones necesarias. Y no engañarle. La fundamental confianza se pierde en cuanto la realidad se oculta. Tampoco valen los sobornos. Piruletas o chismes carecen de interés para cualquier niño que no confíe en los que le rodean. Y mucho menos las amenazas. A los niños hay que hablarles con un lenguaje natural, simple y comprensible y aunque los padres o acompañantes intenten traducirlo a lenguaje infantil facticio de diminutivos ridículos y vocecillas, hay que mantenerse lejos de todo ello. Los niños son niños e inmaduros, pero no son bobos.

Pero, claro, todo esto son recomendaciones “teóricas” y nada hay mejor como aprender a manejar a los niños con alguien experto y hábil.

X. Allué (Editor)

 

 

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20 abril 2015 at 7:34

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Padres incompetentes

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images-1En la cosa esta de la perpetuación de la especie hacen falta dos. Por ahora, lo mismo “in vivo” que “in vitro” y mientras esa perversidad de la clonación no esté operativa, para que una mujer conciba hace falta la aportación de un hombre. Pequeña aportación pero esencial.

En muchos modelos de sociedad, no precisamente modélicas, esa puede, y a menudo suele, ser la única y última aportación del varón al proceso de reproducir eficazmente seres humanos. Lo que viene después de la incorporación del espermatozoide al óvulo, nueve meses, 40 semanas, de embarazoso embarazo, con sus vómitos, insomnios, acideces de estómago, hinchazones diversas, ecografías y dolores de parto, sólo para empezar. Y los siguientes 25 años o más de pañales, chupetes, carteras, yogures, primeras comuniones, varicelas, trompazos en bicicleta, sustos de media noche, primeras reglas, borracheras iniciáticas, suspensos, novietas inaguantables, novietes chulos, guardias a la puerta trayendo al descarriado, nueras histéricas, consuegros pelmazos y toda esa pléyade de malandanzas parecen esencialmente construidas para las madres. Las madres sufren. ¡Cuánto sufren las madres!

Mientras tanto, los responsables de la puesta en marcha del proceso, al mismo tiempo que se abrochan la bragueta tras su faena, inician un largo período de despreocupación que muchos prolongan de por vida.

Algunos, pocos, no. Se desvivirán por acompañar a la preñada esposa, le prepararán tisanas para su hiperemesis gravídica, jurarán castidad durante la gestación, sostendrán su mano en el trago de parir con cara de memo, levantarán el nuevo nacido al aire con orgullo y progresarán en su ruina pecuniaria dejándose la nómina en potitos de farmacia, cochecitos de bebé con ABS, dirección asistida y elevalunas eléctrico, libros escolares destinados a la papelera, videojuegos odiosos, vestiditos de puntillas inmediatamente arruinados por un helado de chocolate, comuniones con presupuesto de cumbre europea, bicicletas de dos, tres, seis o infinitas ruedas siempre pinchadas, matrículas escolares a precio de máster en Harvard, o másters en Harvard a precio de viaje a la luna, vestidos de novia para una boda con divorcio a menos de seis meses, interrupción de un embarazo loco de la hija de la portera, motos de dieciséis cilindros y toda la otra juguetería a la que les aboca el dios Consumo.

Unos y otros no llegarán nunca a saber que la paternidad no es eso. En la ignorancia o en el barullo no descubrirán que un edificio que toma más de veinte años para construirse tiene la complejidad de una catedral. Necesita un diseño previo, unas bases sólidas y una ejecución exquisita si se ha de mantener erguido casi un siglo, que es lo que está viniendo a durar una vida humana. Hay que proveer y prever. Acompañar cada momento con intención.

Amar con amor de padre que no puede ser totalmente desinteresado porque interesa que el niño proyecto de hombre se consolide. Amor que no puede ser ciego porque entonces no verá los numerosos obstáculos del camino.

Conducir, sobre todo en los trayectos largos, y evitar que se desvíe de un camino que nunca será recto, ni falta que hace, pero del que no debe salirse. Y conducirse, que de su conducta sacará el hijo los ejemplos y modelos para su vida.

Tampoco en la paternidad hay inocentes. Los padres de todos los culpables saben, aunque simulen que lo ignoran, donde sus incompetencias desorientaron al hijo y le condujeron a su desdicha.

X. Allué (Editor)

 

 

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29 septiembre 2014 at 6:13

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Nuevos colectivos en el ámbito de la salud: La crianza de los niños 2.0

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imagesEste texto forma parte de una comunicación al congreso internacional Encounters and Engagements organizado por el Departamento de Antropología y Trabajo Social de la Universidad de Tarragona “Rovira i Virgili”, y patrocinado por la Asociación Europea de Antropólogos Sociales y Sociedad de Antropología Médica, una sección de la Asociación Americana de Antropología, diseñado para fomentar un encuentro intelectual entre antropólogos médicos académicos de todo el mundo. La presentación estaba incluida en el tema: Nuevo colectivos en el ámbito de la salud. Nuevos medios de participación de los pacientes. El congreso ha reunido más de 600 participantes representando 51 países, desde Islandia a Sudafrica, de Nueva Zelanda al Reino Unido, de Vietnam a Canadá.

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Esta presentación es más una observación, más o menos participante, que una investigación planificada actual sobre las prácticas locales de crianza de los hijos.

A lo largo de medio siglo he sido testigo de los cambios en los patrones de flujo de información entre las madres y entre las madres y las familias y los profesionales de la salud. En estos últimos años se ha registrado un crecimiento considerable en el número de páginas web personales, blogs y redes de ciber-sociales (Facebook, Twitter, etc) escritos por y para las mujeres, en relación con la crianza y la maternidad. Esta nueva forma de encuentro se presenta como muy activa y popular, y está definitivamente cambiando los patrones del flujo de información con respecto a la atención a la salud y la educación. Es el uso de nuevas herramientas, teléfonos móviles, “tablets” y portátiles que da acceso a las redes, haciendo que (en su mayoría) las mujeres se encuentren más cerca de otras, un poco como comentaban unas colegas como sucedía en los lavaderos de los tiempos antiguos.

Un área de gran cambio ha sido la lactancia de los bebés. Casi todos los partos tienen lugar en hospitales de Cataluña. Un grupo muy activo de la promoción de la lactancia materna en nuestro hospital se ha trasformado de menos del 40% hasta más del 90% de las madres y los bebés que van a casa con lactancia natural. La tasa desciende bruscamente hacia el final del permiso de maternidad para las madres trabajadoras, que es de 16 semanas. Alrededor de esto un creciente número de grupos de apoyo aparecido en la Internet como páginas web (http://www.dodepit.org/ ) y, más recientemente, las redes sociales. El principal resultado es una prolongación de la lactancia materna durante muchos meses, con exitosas experiencias de lactancia naturales incluso más allá de los dos años de vida.

Más recientemente, profesionales como pediatras, enfermeras, psicólogos infantiles y profesores están utilizando estos métodos de comunicación para orientar, aconsejar e ilustrar la crianza de los niños desde un punto de vista más cientifico-profesional. Algunos esfuerzos tienden a integrar profesionales y padres de familia en torno a un eje de comunicación común donde compartir ideas, experiencias y recomendaciones como PediaTIC (http://www.pediatic.org/). El pasado otoño una reunión nacional de los participantes con más de 200 asistentes se celebró en Lleida con la misma organización que cualquier otra convención o congreso profesional.

Las madres consultan, participan, proponen y hacer comentarios sobre las prácticas y recomendaciones on line y los médicos y los maestros se involucran en el mantenimiento del flujo de información.

Las redes sociales interactivas a través de la Internet son cada vez más importantes en la formación de los patrones de crianza de los hijos, enriquecidos por el flujo continuo de información cruzada y, al mismo tiempo, potencian el empoderamiento de las mujeres en sus responsabilidades maternales. Todo esto cambia también las relaciones y equilibrios de poder entre padres, niños y maestros y profesionales de la salud.

Un adecuado seguimiento de estos fenómenos es esencial para entender el presente y el futuro de las prácticas de cuidado de los niños en nuestra sociedad.

X. Allué (Editor)

Written by pedsocial

20 junio 2013 at 6:09